Don Quixote

A book by Miguel de Cervantes.

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El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
Don Quixote
Miguel de Cervantes
Miguel de Cervantes
Desocupado lector: sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza; que en ella cada cosa engendra su semejante. Y así, ¿qué podrá engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno, bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación ? El sosiego, el lugar apacible, la amenidad de los campos, la serenidad de los cielos, el murmurar de las fuentes, la quietud del espíritu son grande parte para que las musas más estériles se muestren fecundas y ofrezcan partos al mundo que le colmen de maravilla y de contento. Acontece tener un padre un hijo feo y sin gracia alguna, y el amor que le tiene le pone una venda en los ojos para que no vea sus faltas, antes las juzga por discreciones y lindezas y las cuenta a sus amigos por agudezas y donaires. Pero yo, que, aunque parezco padre, soy padrastro de Don Quijote, no quiero irme con la corriente del uso, ni suplicarte, casi con las lágrimas en los ojos, como otros hacen, lector carísimo, que perdones o disimules las faltas que en este mi hijo vieres; y ni eres su pariente ni su amigo, y tienes tu alma en tu cuerpo y tu libre albedrío como el más pintado, y estás en tu casa, donde eres señor della, como el rey de sus alcabalas, y sabes lo que comúnmente se dice: que debajo de mi manto, al rey mato. Todo lo cual te esenta y hace libre de todo respecto y obligación; y así, puedes decir de la historia todo aquello que te pareciere, sin temor que te calunien por el mal ni te premien por el bien que dijeres della.
Idle reader: thou mayest believe me without any oath that I would this book, as it is the child of my brain, were the fairest, gayest, and cleverest that could be imagined. But I could not counteract Nature's law that everything shall beget its like; and what, then, could this sterile, illtilled wit of mine beget but the story of a dry, shrivelled, whimsical offspring, full of thoughts of all sorts and such as never came into any other imagination—just what might be begotten in a prison, where every misery is lodged and every doleful sound makes its dwelling? Tranquillity, a cheerful retreat, pleasant fields, bright skies, murmuring brooks, peace of mind, these are the things that go far to make even the most barren muses fertile, and bring into the world births that fill it with wonder and delight. Sometimes when a father has an ugly, loutish son, the love he bears him so blindfolds his eyes that he does not see his defects, or, rather, takes them for gifts and charms of mind and body, and talks of them to his friends as wit and grace. I, however—for though I pass for the father, I am but the stepfather to "Don Quixote"—have no desire to go with the current of custom, or to implore thee, dearest reader, almost with tears in my eyes, as others do, to pardon or excuse the defects thou wilt perceive in this child of mine. Thou art neither its kinsman nor its friend, thy soul is thine own and thy will as free as any man's, whate'er he be, thou art in thine own house and master of it as much as the king of his taxes and thou knowest the common saying, "Under my cloak I kill the king;" all which exempts and frees thee from every consideration and obligation, and thou canst say what thou wilt of the story without fear of being abused for any ill or rewarded for any good thou mayest say of it.
Sólo quisiera dártela monda y desnuda, sin el ornato de prólogo, ni de la inumerabilidad y catálogo de los acostumbrados sonetos, epigramas y elogios que al principio de los libros suelen ponerse. Porque te decir que, aunque me costó algún trabajo componerla, ninguno tuve por mayor que hacer esta prefación que vas leyendo. Muchas veces tomé la pluma para escribille, y muchas la dejé, por no saber lo que escribiría; y, estando una suspenso, con el papel delante, la pluma en la oreja, el codo en el bufete y la mano en la mejilla, pensando lo que diría, entró a deshora un amigo mío, gracioso y bien entendido, el cual, viéndome tan imaginativo, me preguntó la causa; y, no encubriéndosela yo, le dije que pensaba en el prólogo que había de hacer a la historia de don Quijote, y que me tenía de suerte que ni quería hacerle, ni menos sacar a luz las hazañas de tan noble caballero.
My wish would be simply to present it to thee plain and unadorned, without any embellishment of preface or uncountable muster of customary sonnets, epigrams, and eulogies, such as are commonly put at the beginning of books. For I can tell thee, though composing it cost me some labour, I found none greater than the making of this Preface thou art now reading. Many times did I take up my pen to write it, and many did I lay it down again, not knowing what to write. One of these times, as I was pondering with the paper before me, a pen in my ear, my elbow on the desk, and my cheek in my hand, thinking of what I should say, there came in unexpectedly a certain lively, clever friend of mine, who, seeing me so deep in thought, asked the reason; to which I, making no mystery of it, answered that I was thinking of the Preface I had to make for the story of "Don Quixote," which so troubled me that I had a mind not to make any at all, nor even publish the achievements of so noble a knight.
-Porque, ¿cómo queréis vos que no me tenga confuso el qué dirá el antiguo legislador que llaman vulgo cuando vea que, al cabo de tantos años como ha que duermo en el silencio del olvido, salgo ahora, con todos mis años a cuestas, con una leyenda seca como un esparto, ajena de invención, menguada de estilo, pobre de concetos y falta de toda erudición y doctrina; sin acotaciones en las márgenes y sin anotaciones en el fin del libro, como veo que están otros libros, aunque sean fabulosos y profanos, tan llenos de sentencias de Aristóteles, de Platón y de toda la caterva de filósofos, que admiran a los leyentes y tienen a sus autores por hombres leídos, eruditos y elocuentes ? ¡Pues qué, cuando citan la Divina Escritura ! No dirán sino que son unos santos Tomases y otros doctores de la Iglesia; guardando en esto un decoro tan ingenioso, que en un renglón han pintado un enamorado destraído y en otro hacen un sermoncico cristiano, que es un contento y un regalo oílle o leelle. De todo esto ha de carecer mi libro, porque ni tengo qué acotar en el margen, ni qué anotar en el fin, ni menos qué autores sigo en él, para ponerlos al principio, como hacen todos, por las letras del A.B.C., comenzando en Aristóteles y acabando en Xenofonte y en Zoílo o Zeuxis, aunque fue maldiciente el uno y pintor el otro. También ha de carecer mi libro de sonetos al principio, a lo menos de sonetos cuyos autores sean duques, marqueses, condes, obispos, damas o poetas celebérrimos; aunque, si yo los pidiese a dos o tres oficiales amigos, yo que me los darían, y tales, que no les igualasen los de aquellos que tienen más nombre en nuestra España. En fin, señor y amigo mío -proseguí-, yo determino que el señor don Quijote se quede sepultado en sus archivos en la Mancha, hasta que el cielo depare quien le adorne de tantas cosas como le faltan; porque yo me hallo incapaz de remediarlas, por mi insuficiencia y pocas letras, y porque naturalmente soy poltrón y perezoso de andarme buscando autores que digan lo que yo me decir sin ellos. De aquí nace la suspensión y elevamiento, amigo, en que me hallastes; bastante causa para ponerme en ella la que de mí habéis oído.
"For, how could you expect me not to feel uneasy about what that ancient lawgiver they call the Public will say when it sees me, after slumbering so many years in the silence of oblivion, coming out now with all my years upon my back, and with a book as dry as a rush, devoid of invention, meagre in style, poor in thoughts, wholly wanting in learning and wisdom, without quotations in the margin or annotations at the end, after the fashion of other books I see, which, though all fables and profanity, are so full of maxims from Aristotle, and Plato, and the whole herd of philosophers, that they fill the readers with amazement and convince them that the authors are men of learning, erudition, and eloquence. And then, when they quote the Holy Scriptures!—anyone would say they are St. Thomases or other doctors of the Church, observing as they do a decorum so ingenious that in one sentence they describe a distracted lover and in the next deliver a devout little sermon that it is a pleasure and a treat to hear and read. Of all this there will be nothing in my book, for I have nothing to quote in the margin or to note at the end, and still less do I know what authors I follow in it, to place them at the beginning, as all do, under the letters A, B, C, beginning with Aristotle and ending with Xenophon, or Zoilus, or Zeuxis, though one was a slanderer and the other a painter. Also my book must do without sonnets at the beginning, at least sonnets whose authors are dukes, marquises, counts, bishops, ladies, or famous poets. Though if I were to ask two or three obliging friends, I know they would give me them, and such as the productions of those that have the highest reputation in our Spain could not equal. "In short, my friend," I continued, "I am determined that Senor Don Quixote shall remain buried in the archives of his own La Mancha until Heaven provide some one to garnish him with all those things he stands in need of; because I find myself, through my shallowness and want of learning, unequal to supplying them, and because I am by nature shy and careless about hunting for authors to say what I myself can say without them. Hence the cogitation and abstraction you found me in, and reason enough, what you have heard from me."
Oyendo lo cual mi amigo, dándose una palmada en la frente y disparando en una carga de risa, me dijo:
Hearing this, my friend, giving himself a slap on the forehead and breaking into a hearty laugh, exclaimed,
-Por Dios, hermano, que agora me acabo de desengañar de un engaño en que he estado todo el mucho tiempo que ha que os conozco, en el cual siempre os he tenido por discreto y prudente en todas vuestras aciones. Pero agora veo que estáis tan lejos de serlo como lo está el cielo de la tierra. ¿Cómo que es posible que cosas de tan poco momento y tan fáciles de remediar puedan tener fuerzas de suspender y absortar un ingenio tan maduro como el vuestro, y tan hecho a romper y atropellar por otras dificultades mayores ? A la fe, esto no nace de falta de habilidad, sino de sobra de pereza y penuria de discurso. ¿Queréis ver si es verdad lo que digo ? Pues estadme atento y veréis cómo, en un abrir y cerrar de ojos, confundo todas vuestras dificultades y remedio todas las faltas que decís que os suspenden y acobardan para dejar de sacar a la luz del mundo la historia de vuestro famoso don Quijote, luz y espejo de toda la caballería andante.
"Before God, Brother, now am I disabused of an error in which I have been living all this long time I have known you, all through which I have taken you to be shrewd and sensible in all you do; but now I see you are as far from that as the heaven is from the earth. It is possible that things of so little moment and so easy to set right can occupy and perplex a ripe wit like yours, fit to break through and crush far greater obstacles? By my faith, this comes, not of any want of ability, but of too much indolence and too little knowledge of life. Do you want to know if I am telling the truth? Well, then, attend to me, and you will see how, in the opening and shutting of an eye, I sweep away all your difficulties, and supply all those deficiencies which you say check and discourage you from bringing before the world the story of your famous Don Quixote, the light and mirror of all knight-errantry."
-Decid -le repliqué yo, oyendo lo que me decía-: ¿de qué modo pensáis llenar el vacío de mi temor y reducir a claridad el caos de mi confusión ?
"Say on," said I, listening to his talk; "how do you propose to make up for my diffidence, and reduce to order this chaos of perplexity I am in?"
A lo cual él dijo: -Lo primero en que reparáis de los sonetos, epigramas o elogios que os faltan para el principio, y que sean de personajes graves y de título, se puede remediar en que vos mesmo toméis algún trabajo en hacerlos, y después los podéis bautizar y poner el nombre que quisiéredes, ahijándolos al Preste Juan de las Indias o al Emperador de Trapisonda, de quien yo que hay noticia que fueron famosos poetas; y cuando no lo hayan sido y hubiere algunos pedantes y bachilleres que por detrás os muerdan y murmuren desta verdad, no se os dos maravedís; porque, ya que os averigüen la mentira, no os han de cortar la mano con que lo escribistes.
To which he made answer, "Your first difficulty about the sonnets, epigrams, or complimentary verses which you want for the beginning, and which ought to be by persons of importance and rank, can be removed if you yourself take a little trouble to make them; you can afterwards baptise them, and put any name you like to them, fathering them on Prester John of the Indies or the Emperor of Trebizond, who, to my knowledge, were said to have been famous poets: and even if they were not, and any pedants or bachelors should attack you and question the fact, never care two maravedis for that, for even if they prove a lie against you they cannot cut off the hand you wrote it with.
» En lo de citar en las márgenes los libros y autores de donde sacáredes las sentencias y dichos que pusiéredes en vuestra historia, no hay más sino hacer, de manera que venga a pelo, algunas sentencias o latines que vos sepáis de memoria, o, a lo menos, que os cuesten poco trabajo el buscalle; como será poner, tratando de libertad y cautiverio:
"As to references in the margin to the books and authors from whom you take the aphorisms and sayings you put into your story, it is only contriving to fit in nicely any sentences or scraps of Latin you may happen to have by heart, or at any rate that will not give you much trouble to look up; so as, when you speak of freedom and captivity, to insert
Non bene pro toto libertas venditur auro.
Non bene pro toto libertas venditur auro;
Y luego, en el margen, citar a Horacio, o a quien lo dijo. Si tratáredes del poder de la muerte, acudir luego con:
and then refer in the margin to Horace, or whoever said it; or, if you allude to the power of death, to come in with—
Pallida mors aequo pulsat pede pauperum tabernas, Regumque turres.
Pallida mors Aequo pulsat pede pauperum tabernas, Regumque turres.
Si de la amistad y amor que Dios manda que se tenga al enemigo, entraros luego al punto por la Escritura Divina, que lo podéis hacer con tantico de curiosidad, y decir las palabras, por lo menos, del mismo Dios: Ego autem dico vobis: diligite inimicos vestros. Si tratáredes de malos pensamientos, acudid con el Evangelio: De corde exeunt cogitationes malae. Si de la instabilidad de los amigos, ahí está Catón, que os dará su dístico:
"If it be friendship and the love God bids us bear to our enemy, go at once to the Holy Scriptures, which you can do with a very small amount of research, and quote no less than the words of God himself: Ego autem dico vobis: diligite inimicos vestros. If you speak of evil thoughts, turn to the Gospel: De corde exeunt cogitationes malae. If of the fickleness of friends, there is Cato, who will give you his distich:
Donec eris felix, multos numerabis amicos, tempora si fuerint nubila, solus eris.
Donec eris felix multos numerabis amicos, Tempora si fuerint nubila, solus eris.
Y con estos latinicos y otros tales os tendrán siquiera por gramático, que el serlo no es de poca honra y provecho el día de hoy.
"With these and such like bits of Latin they will take you for a grammarian at all events, and that now-a-days is no small honour and profit.
» En lo que toca el poner anotaciones al fin del libro, seguramente lo podéis hacer desta manera: si nombráis algún gigante en vuestro libro, hacelde que sea el gigante Golías, y con sólo esto, que os costará casi nada, tenéis una grande anotación, pues podéis poner: El gigante Golías, o Goliat, fue un filisteo a quien el pastor David mató de una gran pedrada en el valle de Terebinto, según se cuenta en el Libro de los Reyes, en el capítulo que vos halláredes que se escribe. Tras esto, para mostraros hombre erudito en letras humanas y cosmógrafo, haced de modo como en vuestra historia se nombre el río Tajo, y veréisos luego con otra famosa anotación, poniendo: El río Tajo fue así dicho por un rey de las Españas; tiene su nacimiento en tal lugar y muere en el mar océano, besando los muros de la famosa ciudad de Lisboa; y es opinión que tiene las arenas de oro, etc. Si tratáredes de ladrones, yo os diré la historia de Caco, que la de coro; si de mujeres rameras, ahí está el obispo de Mondoñedo, que os prestará a Lamia, Laida y Flora, cuya anotación os dará gran crédito; si de crueles, Ovidio os entregará a Medea; si de encantadores y hechiceras, Homero tiene a Calipso, y Virgilio a Circe; si de capitanes valerosos, el mesmo Julio César os prestará a sí mismo en sus Comentarios, y Plutarco os dará mil Alejandros. Si tratáredes de amores, con dos onzas que sepáis de la lengua toscana, toparéis con León Hebreo, que os hincha las medidas. Y si no queréis andaros por tierras extrañas, en vuestra casa tenéis a Fonseca, Del amor de Dios, donde se cifra todo lo que vos y el más ingenioso acertare a desear en tal materia. En resolución, no hay más sino que vos procuréis nombrar estos nombres, o tocar estas historias en la vuestra, que aquí he dicho, y dejadme a mí el cargo de poner las anotaciones y acotaciones; que yo os voto a tal de llenaros las márgenes y de gastar cuatro pliegos en el fin del libro.
"With regard to adding annotations at the end of the book, you may safely do it in this way. If you mention any giant in your book contrive that it shall be the giant Goliath, and with this alone, which will cost you almost nothing, you have a grand note, for you can put—The giant Golias or Goliath was a Philistine whom the shepherd David slew by a mighty stone-cast in the Terebinth valley, as is related in the Book of Kings—in the chapter where you find it written. "Next, to prove yourself a man of erudition in polite literature and cosmography, manage that the river Tagus shall be named in your story, and there you are at once with another famous annotation, setting forth—The river Tagus was so called after a King of Spain: it has its source in such and such a place and falls into the ocean, kissing the walls of the famous city of Lisbon, and it is a common belief that it has golden sands, etc. If you should have anything to do with robbers, I will give you the story of Cacus, for I have it by heart; if with loose women, there is the Bishop of Mondonedo, who will give you the loan of Lamia, Laida, and Flora, any reference to whom will bring you great credit; if with hard-hearted ones, Ovid will furnish you with Medea; if with witches or enchantresses, Homer has Calypso, and Virgil Circe; if with valiant captains, Julius Caesar himself will lend you himself in his own 'Commentaries,' and Plutarch will give you a thousand Alexanders. If you should deal with love, with two ounces you may know of Tuscan you can go to Leon the Hebrew, who will supply you to your heart's content; or if you should not care to go to foreign countries you have at home Fonseca's 'Of the Love of God,' in which is condensed all that you or the most imaginative mind can want on the subject. In short, all you have to do is to manage to quote these names, or refer to these stories I have mentioned, and leave it to me to insert the annotations and quotations, and I swear by all that's good to fill your margins and use up four sheets at the end of the book.
» Vengamos ahora a la citación de los autores que los otros libros tienen, que en el vuestro os faltan. El remedio que esto tiene es muy fácil, porque no habéis de hacer otra cosa que buscar un libro que los acote todos, desde la A hasta la Z, como vos decís. Pues ese mismo abecedario pondréis vos en vuestro libro; que, puesto que a la clara se vea la mentira, por la poca necesidad que vos teníades de aprovecharos dellos, no importa nada; y quizá alguno habrá tan simple, que crea que de todos os habéis aprovechado en la simple y sencilla historia vuestra; y, cuando no sirva de otra cosa, por lo menos servirá aquel largo catálogo de autores a dar de improviso autoridad al libro. Y más, que no habrá quien se ponga a averiguar si los seguistes o no los seguistes, no yéndole nada en ello. Cuanto más que, si bien caigo en la cuenta, este vuestro libro no tiene necesidad de ninguna cosa de aquellas que vos decís que le falta, porque todo él es una invectiva contra los libros de caballerías, de quien nunca se acordó Aristóteles, ni dijo nada San Basilio, ni alcanzó Cicerón; ni caen debajo de la cuenta de sus fabulosos disparates las puntualidades de la verdad, ni las observaciones de la astrología; ni le son de importancia las medidas geométricas, ni la confutación de los argumentos de quien se sirve la retórica; ni tiene para qué predicar a ninguno, mezclando lo humano con lo divino, que es un género de mezcla de quien no se ha de vestir ningún cristiano entendimiento. Sólo tiene que aprovecharse de la imitación en lo que fuere escribiendo; que, cuanto ella fuere más perfecta, tanto mejor será lo que se escribiere. Y, pues esta vuestra escritura no mira a más que a deshacer la autoridad y cabida que en el mundo y en el vulgo tienen los libros de caballerías, no hay para qué andéis mendigando sentencias de filósofos, consejos de la Divina Escritura, fábulas de poetas, oraciones de retóricos, milagros de santos, sino procurar que a la llana, con palabras significantes, honestas y bien colocadas, salga vuestra oración y período sonoro y festivo; pintando, en todo lo que alcanzáredes y fuere posible, vuestra intención, dando a entender vuestros conceptos sin intricarlos y escurecerlos. Procurad también que, leyendo vuestra historia, el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla. En efecto, llevad la mira puesta a derribar la máquina mal fundada destos caballerescos libros, aborrecidos de tantos y alabados de muchos más; que si esto alcanzásedes, no habríades alcanzado poco.
"Now let us come to those references to authors which other books have, and you want for yours. The remedy for this is very simple: You have only to look out for some book that quotes them all, from A to Z as you say yourself, and then insert the very same alphabet in your book, and though the imposition may be plain to see, because you have so little need to borrow from them, that is no matter; there will probably be some simple enough to believe that you have made use of them all in this plain, artless story of yours. At any rate, if it answers no other purpose, this long catalogue of authors will serve to give a surprising look of authority to your book. Besides, no one will trouble himself to verify whether you have followed them or whether you have not, being no way concerned in it; especially as, if I mistake not, this book of yours has no need of any one of those things you say it wants, for it is, from beginning to end, an attack upon the books of chivalry, of which Aristotle never dreamt, nor St. Basil said a word, nor Cicero had any knowledge; nor do the niceties of truth nor the observations of astrology come within the range of its fanciful vagaries; nor have geometrical measurements or refutations of the arguments used in rhetoric anything to do with it; nor does it mean to preach to anybody, mixing up things human and divine, a sort of motley in which no Christian understanding should dress itself. It has only to avail itself of truth to nature in its composition, and the more perfect the imitation the better the work will be. And as this piece of yours aims at nothing more than to destroy the authority and influence which books of chivalry have in the world and with the public, there is no need for you to go a-begging for aphorisms from philosophers, precepts from Holy Scripture, fables from poets, speeches from orators, or miracles from saints; but merely to take care that your style and diction run musically, pleasantly, and plainly, with clear, proper, and well-placed words, setting forth your purpose to the best of your power, and putting your ideas intelligibly, without confusion or obscurity. Strive, too, that in reading your story the melancholy may be moved to laughter, and the merry made merrier still; that the simple shall not be wearied, that the judicious shall admire the invention, that the grave shall not despise it, nor the wise fail to praise it. Finally, keep your aim fixed on the destruction of that ill-founded edifice of the books of chivalry, hated by some and praised by many more; for if you succeed in this you will have achieved no small success."
Con silencio grande estuve escuchando lo que mi amigo me decía, y de tal manera se imprimieron en mí sus razones que, sin ponerlas en disputa, las aprobé por buenas y de ellas mismas quise hacer este prólogo; en el cual verás, lector suave, la discreción de mi amigo, la buena ventura mía en hallar en tiempo tan necesitado tal consejero, y el alivio tuyo en hallar tan sincera y tan sin revueltas la historia del famoso don Quijote de la Mancha, de quien hay opinión, por todos los habitadores del distrito del campo de Montiel, que fue el más casto enamorado y el más valiente caballero que de muchos años a esta parte se vio en aquellos contornos. Yo no quiero encarecerte el servicio que te hago en darte a conocer tan noble y tan honrado caballero, pero quiero que me agradezcas el conocimiento que tendrás del famoso Sancho Panza, su escudero, en quien, a mi parecer, te doy cifradas todas las gracias escuderiles que en la caterva de los libros vanos de caballerías están esparcidas. Y con esto, Dios te salud, y a mí no olvide. Vale.
In profound silence I listened to what my friend said, and his observations made such an impression on me that, without attempting to question them, I admitted their soundness, and out of them I determined to make this Preface; wherein, gentle reader, thou wilt perceive my friend's good sense, my good fortune in finding such an adviser in such a time of need, and what thou hast gained in receiving, without addition or alteration, the story of the famous Don Quixote of La Mancha, who is held by all the inhabitants of the district of the Campo de Montiel to have been the chastest lover and the bravest knight that has for many years been seen in that neighbourhood. I have no desire to magnify the service I render thee in making thee acquainted with so renowned and honoured a knight, but I do desire thy thanks for the acquaintance thou wilt make with the famous Sancho Panza, his squire, in whom, to my thinking, I have given thee condensed all the squirely drolleries that are scattered through the swarm of the vain books of chivalry. And so—may God give thee health, and not forget me. Vale.
Primera parte del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
VOLUME I.
Capítulo primero. Que trata de la condición y ejercicio del famoso hidalgo don Quijote de la Mancha
CHAPTER I. WHICH TREATS OF THE CHARACTER AND PURSUITS OF THE FAMOUS GENTLEMAN DON QUIXOTE OF LA MANCHA
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben; aunque, por conjeturas verosímiles, se deja entender que se llamaba Quejana. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.
In a village of La Mancha, the name of which I have no desire to call to mind, there lived not long since one of those gentlemen that keep a lance in the lance-rack, an old buckler, a lean hack, and a greyhound for coursing. An olla of rather more beef than mutton, a salad on most nights, scraps on Saturdays, lentils on Fridays, and a pigeon or so extra on Sundays, made away with three-quarters of his income. The rest of it went in a doublet of fine cloth and velvet breeches and shoes to match for holidays, while on week-days he made a brave figure in his best homespun. He had in his house a housekeeper past forty, a niece under twenty, and a lad for the field and market-place, who used to saddle the hack as well as handle the bill-hook. The age of this gentleman of ours was bordering on fifty; he was of a hardy habit, spare, gaunt-featured, a very early riser and a great sportsman. They will have it his surname was Quixada or Quesada (for here there is some difference of opinion among the authors who write on the subject), although from reasonable conjectures it seems plain that he was called Quexana. This, however, is of but little importance to our tale; it will be enough not to stray a hair's breadth from the truth in the telling of it.
Es, pues, de saber que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso, que eran los más del año, se daba a leer libros de caballerías, con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su hacienda. Y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que vendió muchas hanegas de tierra de sembradura para comprar libros de caballerías en que leer, y así, llevó a su casa todos cuantos pudo haber dellos; y de todos, ningunos le parecían tan bien como los que compuso el famoso Feliciano de Silva, porque la claridad de su prosa y aquellas entricadas razones suyas le parecían de perlas, y más cuando llegaba a leer aquellos requiebros y cartas de desafíos, donde en muchas partes hallaba escrito: La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura. Y también cuando leía:... los altos cielos que de vuestra divinidad divinamente con las estrellas os fortifican, y os hacen merecedora del merecimiento que merece la vuestra grandeza. Con estas razones perdía el pobre caballero el juicio, y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el sentido, que no se lo sacara ni las entendiera el mesmo Aristóteles, si resucitara para sólo ello. No estaba muy bien con las heridas que don Belianís daba y recebía, porque se imaginaba que, por grandes maestros que le hubiesen curado, no dejaría de tener el rostro y todo el cuerpo lleno de cicatrices y señales. Pero, con todo, alababa en su autor aquel acabar su libro con la promesa de aquella inacabable aventura, y muchas veces le vino deseo de tomar la pluma y dalle fin al pie de la letra, como allí se promete; y sin duda alguna lo hiciera, y aun saliera con ello, si otros mayores y continuos pensamientos no se lo estorbaran.
You must know, then, that the above-named gentleman whenever he was at leisure (which was mostly all the year round) gave himself up to reading books of chivalry with such ardour and avidity that he almost entirely neglected the pursuit of his field-sports, and even the management of his property; and to such a pitch did his eagerness and infatuation go that he sold many an acre of tillageland to buy books of chivalry to read, and brought home as many of them as he could get. But of all there were none he liked so well as those of the famous Feliciano de Silva's composition, for their lucidity of style and complicated conceits were as pearls in his sight, particularly when in his reading he came upon courtships and cartels, where he often found passages like "the reason of the unreason with which my reason is afflicted so weakens my reason that with reason I murmur at your beauty;" or again, "the high heavens, that of your divinity divinely fortify you with the stars, render you deserving of the desert your greatness deserves." Over conceits of this sort the poor gentleman lost his wits, and used to lie awake striving to understand them and worm the meaning out of them; what Aristotle himself could not have made out or extracted had he come to life again for that special purpose. He was not at all easy about the wounds which Don Belianis gave and took, because it seemed to him that, great as were the surgeons who had cured him, he must have had his face and body covered all over with seams and scars. He commended, however, the author's way of ending his book with the promise of that interminable adventure, and many a time was he tempted to take up his pen and finish it properly as is there proposed, which no doubt he would have done, and made a successful piece of work of it too, had not greater and more absorbing thoughts prevented him.
Tuvo muchas veces competencia con el cura de su lugar -que era hombre docto, graduado en Sigüenza-, sobre cuál había sido mejor caballero: Palmerín de Ingalaterra o Amadís de Gaula; mas maese Nicolás, barbero del mesmo pueblo, decía que ninguno llegaba al Caballero del Febo, y que si alguno se le podía comparar, era don Galaor, hermano de Amadís de Gaula, porque tenía muy acomodada condición para todo; que no era caballero melindroso, ni tan llorón como su hermano, y que en lo de la valentía no le iba en zaga. En resolución, él se enfrascó tanto en su letura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el celebro, de manera que vino a perder el juicio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamentos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas sonadas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo. Decía él que el Cid Ruy Díaz había sido muy buen caballero, pero que no tenía que ver con el Caballero de la Ardiente Espada, que de sólo un revés había partido por medio dos fieros y descomunales gigantes. Mejor estaba con Bernardo del Carpio, porque en Roncesvalles había muerto a Roldán el encantado, valiéndose de la industria de Hércules, cuando ahogó a Anteo, el hijo de la Tierra, entre los brazos. Decía mucho bien del gigante Morgante, porque, con ser de aquella generación gigantea, que todos son soberbios y descomedidos, él solo era afable y bien criado. Pero, sobre todos, estaba bien con Reinaldos de Montalbán, y más cuando le veía salir de su castillo y robar cuantos topaba, y cuando en allende robó aquel ídolo de Mahoma que era todo de oro, según dice su historia. Diera él, por dar una mano de coces al traidor de Galalón, al ama que tenía, y aun a su sobrina de añadidura.
Many an argument did he have with the curate of his village (a learned man, and a graduate of Siguenza) as to which had been the better knight, Palmerin of England or Amadis of Gaul. Master Nicholas, the village barber, however, used to say that neither of them came up to the Knight of Phoebus, and that if there was any that could compare with him it was Don Galaor, the brother of Amadis of Gaul, because he had a spirit that was equal to every occasion, and was no finikin knight, nor lachrymose like his brother, while in the matter of valour he was not a whit behind him. In short, he became so absorbed in his books that he spent his nights from sunset to sunrise, and his days from dawn to dark, poring over them; and what with little sleep and much reading his brains got so dry that he lost his wits. His fancy grew full of what he used to read about in his books, enchantments, quarrels, battles, challenges, wounds, wooings, loves, agonies, and all sorts of impossible nonsense; and it so possessed his mind that the whole fabric of invention and fancy he read of was true, that to him no history in the world had more reality in it. He used to say the Cid Ruy Diaz was a very good knight, but that he was not to be compared with the Knight of the Burning Sword who with one back-stroke cut in half two fierce and monstrous giants. He thought more of Bernardo del Carpio because at Roncesvalles he slew Roland in spite of enchantments, availing himself of the artifice of Hercules when he strangled Antaeus the son of Terra in his arms. He approved highly of the giant Morgante, because, although of the giant breed which is always arrogant and ill-conditioned, he alone was affable and well-bred. But above all he admired Reinaldos of Montalban, especially when he saw him sallying forth from his castle and robbing everyone he met, and when beyond the seas he stole that image of Mahomet which, as his history says, was entirely of gold. To have a bout of kicking at that traitor of a Ganelon he would have given his housekeeper, and his niece into the bargain.
En efeto, rematado ya su juicio, vino a dar en el más estraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo; y fue que le pareció convenible y necesario, así para el aumento de su honra como para el servicio de su república, hacerse caballero andante, y irse por todo el mundo con sus armas y caballo a buscar las aventuras y a ejercitarse en todo aquello que él había leído que los caballeros andantes se ejercitaban, deshaciendo todo género de agravio, y poniéndose en ocasiones y peligros donde, acabándolos, cobrase eterno nombre y fama. Imaginábase el pobre ya coronado por el valor de su brazo, por lo menos, del imperio de Trapisonda; y así, con estos tan agradables pensamientos, llevado del estraño gusto que en ellos sentía, se dio priesa a poner en efeto lo que deseaba.
In short, his wits being quite gone, he hit upon the strangest notion that ever madman in this world hit upon, and that was that he fancied it was right and requisite, as well for the support of his own honour as for the service of his country, that he should make a knight-errant of himself, roaming the world over in full armour and on horseback in quest of adventures, and putting in practice himself all that he had read of as being the usual practices of knights-errant; righting every kind of wrong, and exposing himself to peril and danger from which, in the issue, he was to reap eternal renown and fame. Already the poor man saw himself crowned by the might of his arm Emperor of Trebizond at least; and so, led away by the intense enjoyment he found in these pleasant fancies, he set himself forthwith to put his scheme into execution.
Y lo primero que hizo fue limpiar unas armas que habían sido de sus bisabuelos, que, tomadas de orín y llenas de moho, luengos siglos había que estaban puestas y olvidadas en un rincón. Limpiólas y aderezólas lo mejor que pudo, pero vio que tenían una gran falta, y era que no tenían celada de encaje, sino morrión simple; mas a esto suplió su industria, porque de cartones hizo un modo de media celada, que, encajada con el morrión, hacían una apariencia de celada entera. Es verdad que para probar si era fuerte y podía estar al riesgo de una cuchillada, sacó su espada y le dio dos golpes, y con el primero y en un punto deshizo lo que había hecho en una semana; y no dejó de parecerle mal la facilidad con que la había hecho pedazos, y, por asegurarse deste peligro, la tornó a hacer de nuevo, poniéndole unas barras de hierro por de dentro, de tal manera que él quedó satisfecho de su fortaleza; y, sin querer hacer nueva experiencia della, la diputó y tuvo por celada finísima de encaje.
The first thing he did was to clean up some armour that had belonged to his great-grandfather, and had been for ages lying forgotten in a corner eaten with rust and covered with mildew. He scoured and polished it as best he could, but he perceived one great defect in it, that it had no closed helmet, nothing but a simple morion. This deficiency, however, his ingenuity supplied, for he contrived a kind of half-helmet of pasteboard which, fitted on to the morion, looked like a whole one. It is true that, in order to see if it was strong and fit to stand a cut, he drew his sword and gave it a couple of slashes, the first of which undid in an instant what had taken him a week to do. The ease with which he had knocked it to pieces disconcerted him somewhat, and to guard against that danger he set to work again, fixing bars of iron on the inside until he was satisfied with its strength; and then, not caring to try any more experiments with it, he passed it and adopted it as a helmet of the most perfect construction.
Fue luego a ver su rocín, y, aunque tenía más cuartos que un real y más tachas que el caballo de Gonela, que tantum pellis et ossa fuit, le pareció que ni el Bucéfalo de Alejandro ni Babieca el del Cid con él se igualaban. Cuatro días se le pasaron en imaginar qué nombre le pondría; porque, según se decía él a sí mesmo, no era razón que caballo de caballero tan famoso, y tan bueno él por sí, estuviese sin nombre conocido; y ansí, procuraba acomodársele de manera que declarase quién había sido, antes que fuese de caballero andante, y lo que era entonces; pues estaba muy puesto en razón que, mudando su señor estado, mudase él también el nombre, y le cobrase famoso y de estruendo, como convenía a la nueva orden y al nuevo ejercicio que ya profesaba. Y así, después de muchos nombres que formó, borró y quitó, añadió, deshizo y tornó a hacer en su memoria e imaginación, al fin le vino a llamar Rocinante: nombre, a su parecer, alto, sonoro y significativo de lo que había sido cuando fue rocín, antes de lo que ahora era, que era antes y primero de todos los rocines del mundo.
He next proceeded to inspect his hack, which, with more quartos than a real and more blemishes than the steed of Gonela, that "tantum pellis et ossa fuit," surpassed in his eyes the Bucephalus of Alexander or the Babieca of the Cid. Four days were spent in thinking what name to give him, because (as he said to himself) it was not right that a horse belonging to a knight so famous, and one with such merits of his own, should be without some distinctive name, and he strove to adapt it so as to indicate what he had been before belonging to a knight-errant, and what he then was; for it was only reasonable that, his master taking a new character, he should take a new name, and that it should be a distinguished and full-sounding one, befitting the new order and calling he was about to follow. And so, after having composed, struck out, rejected, added to, unmade, and remade a multitude of names out of his memory and fancy, he decided upon calling him Rocinante, a name, to his thinking, lofty, sonorous, and significant of his condition as a hack before he became what he now was, the first and foremost of all the hacks in the world.
Puesto nombre, y tan a su gusto, a su caballo, quiso ponérsele a sí mismo, y en este pensamiento duró otros ocho días, y al cabo se vino a llamar don Quijote; de donde -como queda dicho- tomaron ocasión los autores desta tan verdadera historia que, sin duda, se debía de llamar Quijada, y no Quesada, como otros quisieron decir. Pero, acordándose que el valeroso Amadís no sólo se había contentado con llamarse Amadís a secas, sino que añadió el nombre de su reino y patria, por Hepila famosa, y se llamó Amadís de Gaula, así quiso, como buen caballero, añadir al suyo el nombre de la suya y llamarse don Quijote de la Mancha, con que, a su parecer, declaraba muy al vivo su linaje y patria, y la honraba con tomar el sobrenombre della.
Having got a name for his horse so much to his taste, he was anxious to get one for himself, and he was eight days more pondering over this point, till at last he made up his mind to call himself "Don Quixote," whence, as has been already said, the authors of this veracious history have inferred that his name must have been beyond a doubt Quixada, and not Quesada as others would have it. Recollecting, however, that the valiant Amadis was not content to call himself curtly Amadis and nothing more, but added the name of his kingdom and country to make it famous, and called himself Amadis of Gaul, he, like a good knight, resolved to add on the name of his, and to style himself Don Quixote of La Mancha, whereby, he considered, he described accurately his origin and country, and did honour to it in taking his surname from it.
Limpias, pues, sus armas, hecho del morrión celada, puesto nombre a su rocín y confirmándose a sí mismo, se dio a entender que no le faltaba otra cosa sino buscar una dama de quien enamorarse; porque el caballero andante sin amores era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma. Decíase él a sí: -Si yo, por malos de mis pecados, o por mi buena suerte, me encuentro por ahí con algún gigante, como de ordinario les acontece a los caballeros andantes, y le derribo de un encuentro, o le parto por mitad del cuerpo, o, finalmente, le venzo y le rindo, ¿no será bien tener a quien enviarle presentado y que entre y se hinque de rodillas ante mi dulce señora, y diga con voz humilde y rendido: ' ' Yo, señora, soy el gigante Caraculiambro, señor de la ínsula Malindrania, a quien venció en singular batalla el jamás como se debe alabado caballero don Quijote de la Mancha, el cual me mandó que me presentase ante vuestra merced, para que la vuestra grandeza disponga de mí a su talante '' ? ¡Oh, cómo se holgó nuestro buen caballero cuando hubo hecho este discurso, y más cuando halló a quien dar nombre de su dama ! Y fue, a lo que se cree, que en un lugar cerca del suyo había una moza labradora de muy buen parecer, de quien él un tiempo anduvo enamorado, aunque, según se entiende, ella jamás lo supo, ni le dio cata dello. Llamábase Aldonza Lorenzo, y a ésta le pareció ser bien darle título de señora de sus pensamientos; y, buscándole nombre que no desdijese mucho del suyo, y que tirase y se encaminase al de princesa y gran señora, vino a llamarla Dulcinea del Toboso, porque era natural del Toboso; nombre, a su parecer, músico y peregrino y significativo, como todos los demás que a él y a sus cosas había puesto.
So then, his armour being furbished, his morion turned into a helmet, his hack christened, and he himself confirmed, he came to the conclusion that nothing more was needed now but to look out for a lady to be in love with; for a knight-errant without love was like a tree without leaves or fruit, or a body without a soul. As he said to himself, "If, for my sins, or by my good fortune, I come across some giant hereabouts, a common occurrence with knights-errant, and overthrow him in one onslaught, or cleave him asunder to the waist, or, in short, vanquish and subdue him, will it not be well to have some one I may send him to as a present, that he may come in and fall on his knees before my sweet lady, and in a humble, submissive voice say, 'I am the giant Caraculiambro, lord of the island of Malindrania, vanquished in single combat by the never sufficiently extolled knight Don Quixote of La Mancha, who has commanded me to present myself before your Grace, that your Highness dispose of me at your pleasure'?" Oh, how our good gentleman enjoyed the delivery of this speech, especially when he had thought of some one to call his Lady! There was, so the story goes, in a village near his own a very good-looking farm-girl with whom he had been at one time in love, though, so far as is known, she never knew it nor gave a thought to the matter. Her name was Aldonza Lorenzo, and upon her he thought fit to confer the title of Lady of his Thoughts; and after some search for a name which should not be out of harmony with her own, and should suggest and indicate that of a princess and great lady, he decided upon calling her Dulcinea del Toboso—she being of El Toboso—a name, to his mind, musical, uncommon, and significant, like all those he had already bestowed upon himself and the things belonging to him.
Capítulo II.
CHAPTER II.
Que trata de la primera salida que de su tierra hizo el ingenioso don Quijote
WHICH TREATS OF THE FIRST SALLY THE INGENIOUS DON QUIXOTE MADE FROM HOME
Hechas, pues, estas prevenciones, no quiso aguardar más tiempo a poner en efeto su pensamiento, apretándole a ello la falta que él pensaba que hacía en el mundo su tardanza, según eran los agravios que pensaba deshacer, tuertos que enderezar, sinrazones que emendar, y abusos que mejorar y deudas que satisfacer. Y así, sin dar parte a persona alguna de su intención, y sin que nadie le viese, una mañana, antes del día, que era uno de los calurosos del mes de julio, se armó de todas sus armas, subió sobre Rocinante, puesta su mal compuesta celada, embrazó su adarga, tomó su lanza, y, por la puerta falsa de un corral, salió al campo con grandísimo contento y alborozo de ver con cuánta facilidad había dado principio a su buen deseo. Mas, apenas se vio en el campo, cuando le asaltó un pensamiento terrible, y tal, que por poco le hiciera dejar la comenzada empresa; y fue que le vino a la memoria que no era armado caballero, y que, conforme a ley de caballería, ni podía ni debía tomar armas con ningún caballero; y, puesto que lo fuera, había de llevar armas blancas, como novel caballero, sin empresa en el escudo, hasta que por su esfuerzo la ganase. Estos pensamientos le hicieron titubear en su propósito; mas, pudiendo más su locura que otra razón alguna, propuso de hacerse armar caballero del primero que topase, a imitación de otros muchos que así lo hicieron, según él había leído en los libros que tal le tenían. En lo de las armas blancas, pensaba limpiarlas de manera, en teniendo lugar, que lo fuesen más que un armiño; y con esto se quietó y prosiguió su camino, sin llevar otro que aquel que su caballo quería, creyendo que en aquello consistía la fuerza de las aventuras.
These preliminaries settled, he did not care to put off any longer the execution of his design, urged on to it by the thought of all the world was losing by his delay, seeing what wrongs he intended to right, grievances to redress, injustices to repair, abuses to remove, and duties to discharge. So, without giving notice of his intention to anyone, and without anybody seeing him, one morning before the dawning of the day (which was one of the hottest of the month of July) he donned his suit of armour, mounted Rocinante with his patched-up helmet on, braced his buckler, took his lance, and by the back door of the yard sallied forth upon the plain in the highest contentment and satisfaction at seeing with what ease he had made a beginning with his grand purpose. But scarcely did he find himself upon the open plain, when a terrible thought struck him, one all but enough to make him abandon the enterprise at the very outset. It occurred to him that he had not been dubbed a knight, and that according to the law of chivalry he neither could nor ought to bear arms against any knight; and that even if he had been, still he ought, as a novice knight, to wear white armour, without a device upon the shield until by his prowess he had earned one. These reflections made him waver in his purpose, but his craze being stronger than any reasoning, he made up his mind to have himself dubbed a knight by the first one he came across, following the example of others in the same case, as he had read in the books that brought him to this pass. As for white armour, he resolved, on the first opportunity, to scour his until it was whiter than an ermine; and so comforting himself he pursued his way, taking that which his horse chose, for in this he believed lay the essence of adventures.
Yendo, pues, caminando nuestro flamante aventurero, iba hablando consigo mesmo y diciendo:
Thus setting out, our new-fledged adventurer paced along, talking to himself and saying,
-¿Quién duda sino que en los venideros tiempos, cuando salga a luz la verdadera historia de mis famosos hechos, que el sabio que los escribiere no ponga, cuando llegue a contar esta mi primera salidad tan de mañana, desta manera ?: « Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos, y apenas los pequeños y pintados pajarillos con sus arpadas lenguas habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada aurora, que, dejando la blanda cama del celoso marido, por las puertas y balcones del manchego horizonte a los mortales se mostraba, cuando el famoso caballero don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo Rocinante, y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel ». Y era la verdad que por él caminaba. Y añadió diciendo:
"Who knows but that in time to come, when the veracious history of my famous deeds is made known, the sage who writes it, when he has to set forth my first sally in the early morning, will do it after this fashion? 'Scarce had the rubicund Apollo spread o'er the face of the broad spacious earth the golden threads of his bright hair, scarce had the little birds of painted plumage attuned their notes to hail with dulcet and mellifluous harmony the coming of the rosy Dawn, that, deserting the soft couch of her jealous spouse, was appearing to mortals at the gates and balconies of the Manchegan horizon, when the renowned knight Don Quixote of La Mancha, quitting the lazy down, mounted his celebrated steed Rocinante and began to traverse the ancient and famous Campo de Montiel;'" which in fact he was actually traversing.
-Dichosa edad, y siglo dichoso aquel adonde saldrán a luz las famosas hazañas mías, dignas de entallarse en bronces, esculpirse en mármoles y pintarse en tablas para memoria en lo futuro. ¡Oh tú, sabio encantador, quienquiera que seas, a quien ha de tocar el ser coronista desta peregrina historia, ruégote que no te olvides de mi buen Rocinante, compañero eterno mío en todos mis caminos y carreras !
"Happy the age, happy the time," he continued, "in which shall be made known my deeds of fame, worthy to be moulded in brass, carved in marble, limned in pictures, for a memorial for ever. And thou, O sage magician, whoever thou art, to whom it shall fall to be the chronicler of this wondrous history, forget not, I entreat thee, my good Rocinante, the constant companion of my ways and wanderings."
Luego volvía diciendo, como si verdaderamente fuera enamorado:
Presently he broke out again, as if he were love-stricken in earnest,
-¡Oh princesa Dulcinea, señora deste cautivo corazón !, mucho agravio me habedes fecho en despedirme y reprocharme con el riguroso afincamiento de mandarme no parecer ante la vuestra fermosura. Plégaos, señora, de membraros deste vuestro sujeto corazón, que tantas cuitas por vuestro amor padece.
"O Princess Dulcinea, lady of this captive heart, a grievous wrong hast thou done me to drive me forth with scorn, and with inexorable obduracy banish me from the presence of thy beauty. O lady, deign to hold in remembrance this heart, thy vassal, that thus in anguish pines for love of thee."
Con éstos iba ensartando otros disparates, todos al modo de los que sus libros le habían enseñado, imitando en cuanto podía su lenguaje. Con esto, caminaba tan despacio, y el sol entraba tan apriesa y con tanto ardor, que fuera bastante a derretirle los sesos, si algunos tuviera.
So he went on stringing together these and other absurdities, all in the style of those his books had taught him, imitating their language as well as he could; and all the while he rode so slowly and the sun mounted so rapidly and with such fervour that it was enough to melt his brains if he had any.
Casi todo aquel día caminó sin acontecerle cosa que de contar fuese, de lo cual se desesperaba, porque quisiera topar luego luego con quien hacer experiencia del valor de su fuerte brazo. Autores hay que dicen que la primera aventura que le avino fue la del Puerto Lápice; otros dicen que la de los molinos de viento; pero, lo que yo he podido averiguar en este caso, y lo que he hallado escrito en los Anales de la Mancha, es que él anduvo todo aquel día, y, al anochecer, su rocín y él se hallaron cansados y muertos de hambre; y que, mirando a todas partes por ver si descubriría algún castillo o alguna majada de pastores donde recogerse y adonde pudiese remediar su mucha hambre y necesidad, vio, no lejos del camino por donde iba, una venta, que fue como si viera una estrella que, no a los portales, sino a los alcázares de su redención le encaminaba. Diose priesa a caminar, y llegó a ella a tiempo que anochecía.
Nearly all day he travelled without anything remarkable happening to him, at which he was in despair, for he was anxious to encounter some one at once upon whom to try the might of his strong arm. Writers there are who say the first adventure he met with was that of Puerto Lapice; others say it was that of the windmills; but what I have ascertained on this point, and what I have found written in the annals of La Mancha, is that he was on the road all day, and towards nightfall his hack and he found themselves dead tired and hungry, when, looking all around to see if he could discover any castle or shepherd's shanty where he might refresh himself and relieve his sore wants, he perceived not far out of his road an inn, which was as welcome as a star guiding him to the portals, if not the palaces, of his redemption; and quickening his pace he reached it just as night was setting in.
Estaban acaso a la puerta dos mujeres mozas, destas que llaman del partido, las cuales iban a Sevilla con unos arrieros que en la venta aquella noche acertaron a hacer jornada; y, como a nuestro aventurero todo cuanto pensaba, veía o imaginaba le parecía ser hecho y pasar al modo de lo que había leído, luego que vio la venta, se le representó que era un castillo con sus cuatro torres y chapiteles de luciente plata, sin faltarle su puente levadiza y honda cava, con todos aquellos adherentes que semejantes castillos se pintan. Fuese llegando a la venta, que a él le parecía castillo, y a poco trecho della detuvo las riendas a Rocinante, esperando que algún enano se pusiese entre las almenas a dar señal con alguna trompeta de que llegaba caballero al castillo. Pero, como vio que se tardaban y que Rocinante se daba priesa por llegar a la caballeriza, se llegó a la puerta de la venta, y vio a las dos destraídas mozas que allí estaban, que a él le parecieron dos hermosas doncellas o dos graciosas damas que delante de la puerta del castillo se estaban solazando. En esto, sucedió acaso que un porquero que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos -que, sin perdón, así se llaman- tocó un cuerno, a cuya señal ellos se recogen, y al instante se le representó a don Quijote lo que deseaba, que era que algún enano hacía señal de su venida; y así, con estraño contento, llegó a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte, armado y con lanza y adarga, llenas de miedo, se iban a entrar en la venta; pero don Quijote, coligiendo por su huida su miedo, alzándose la visera de papelón y descubriendo su seco y polvoroso rostro, con gentil talante y voz reposada, les dijo:
At the door were standing two young women, girls of the district as they call them, on their way to Seville with some carriers who had chanced to halt that night at the inn; and as, happen what might to our adventurer, everything he saw or imaged seemed to him to be and to happen after the fashion of what he read of, the moment he saw the inn he pictured it to himself as a castle with its four turrets and pinnacles of shining silver, not forgetting the drawbridge and moat and all the belongings usually ascribed to castles of the sort. To this inn, which to him seemed a castle, he advanced, and at a short distance from it he checked Rocinante, hoping that some dwarf would show himself upon the battlements, and by sound of trumpet give notice that a knight was approaching the castle. But seeing that they were slow about it, and that Rocinante was in a hurry to reach the stable, he made for the inn door, and perceived the two gay damsels who were standing there, and who seemed to him to be two fair maidens or lovely ladies taking their ease at the castle gate. At this moment it so happened that a swineherd who was going through the stubbles collecting a drove of pigs (for, without any apology, that is what they are called) gave a blast of his horn to bring them together, and forthwith it seemed to Don Quixote to be what he was expecting, the signal of some dwarf announcing his arrival; and so with prodigious satisfaction he rode up to the inn and to the ladies, who, seeing a man of this sort approaching in full armour and with lance and buckler, were turning in dismay into the inn, when Don Quixote, guessing their fear by their flight, raising his pasteboard visor, disclosed his dry dusty visage, and with courteous bearing and gentle voice addressed them,
-No fuyan las vuestras mercedes ni teman desaguisado alguno; ca a la orden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle a ninguno, cuanto más a tan altas doncellas como vuestras presencias demuestran.
"Your ladyships need not fly or fear any rudeness, for that it belongs not to the order of knighthood which I profess to offer to anyone, much less to highborn maidens as your appearance proclaims you to be."
Mirábanle las mozas, y andaban con los ojos buscándole el rostro, que la mala visera le encubría; mas, como se oyeron llamar doncellas, cosa tan fuera de su profesión, no pudieron tener la risa, y fue de manera que don Quijote vino a correrse y a decirles:
The girls were looking at him and straining their eyes to make out the features which the clumsy visor obscured, but when they heard themselves called maidens, a thing so much out of their line, they could not restrain their laughter, which made Don Quixote wax indignant, and say,
-Bien parece la mesura en las fermosas, y es mucha sandez además la risa que de leve causa procede; pero no vos lo digo porque os acuitedes ni mostredes mal talante; que el mío non es de ál que de serviros.
"Modesty becomes the fair, and moreover laughter that has little cause is great silliness; this, however, I say not to pain or anger you, for my desire is none other than to serve you."
El lenguaje, no entendido de las señoras, y el mal talle de nuestro caballero acrecentaba en ellas la risa y en él el enojo; y pasara muy adelante si a aquel punto no saliera el ventero, hombre que, por ser muy gordo, era muy pacífico, el cual, viendo aquella figura contrahecha, armada de armas tan desiguales como eran la brida, lanza, adarga y coselete, no estuvo en nada en acompañar a las doncellas en las muestras de su contento. Mas, en efeto, temiendo la máquina de tantos pertrechos, determinó de hablarle comedidamente; y así, le dijo:
The incomprehensible language and the unpromising looks of our cavalier only increased the ladies' laughter, and that increased his irritation, and matters might have gone farther if at that moment the landlord had not come out, who, being a very fat man, was a very peaceful one. He, seeing this grotesque figure clad in armour that did not match any more than his saddle, bridle, lance, buckler, or corselet, was not at all indisposed to join the damsels in their manifestations of amusement; but, in truth, standing in awe of such a complicated armament, he thought it best to speak him fairly, so he said,
-Si vuestra merced, señor caballero, busca posada, amén del lecho (porque en esta venta no hay ninguno ), todo lo demás se hallará en ella en mucha abundancia.
"Senor Caballero, if your worship wants lodging, bating the bed (for there is not one in the inn) there is plenty of everything else here."
Viendo don Quijote la humildad del alcaide de la fortaleza, que tal le pareció a él el ventero y la venta, respondió:
Don Quixote, observing the respectful bearing of the Alcaide of the fortress (for so innkeeper and inn seemed in his eyes), made answer,
-Para mí, señor castellano, cualquiera cosa basta, porque mis arreos son las armas, mi descanso el pelear, etc.
"Sir Castellan, for me anything will suffice, for'My armour is my only wear, My only rest the fray.'"
Pensó el huésped que el haberle llamado castellano había sido por haberle parecido de los sanos de Castilla, aunque él era andaluz, y de los de la playa de Sanlúcar, no menos ladrón que Caco, ni menos maleante que estudiantado paje; y así, le respondió:
The host fancied he called him Castellan because he took him for a "worthy of Castile," though he was in fact an Andalusian, and one from the strand of San Lucar, as crafty a thief as Cacus and as full of tricks as a student or a page. "In that case," said he,
-Según eso, las camas de vuestra merced serán duras peñas, y su dormir, siempre velar; y siendo así, bien se puede apear, con seguridad de hallar en esta choza ocasión y ocasiones para no dormir en todo un año, cuanto más en una noche.
"'Your bed is on the flinty rock, Your sleep to watch alway;' and if so, you may dismount and safely reckon upon any quantity of sleeplessness under this roof for a twelvemonth, not to say for a single night."
Y, diciendo esto, fue a tener el estribo a don Quijote, el cual se apeó con mucha dificultad y trabajo, como aquel que en todo aquel día no se había desayunado. Dijo luego al huésped que le tuviese mucho cuidado de su caballo, porque era la mejor pieza que comía pan en el mundo. Miróle el ventero, y no le pareció tan bueno como don Quijote decía, ni aun la mitad; y, acomodándole en la caballeriza, volvió a ver lo que su huésped mandaba, al cual estaban desarmando las doncellas, que ya se habían reconciliado con él; las cuales, aunque le habían quitado el peto y el espaldar, jamás supieron ni pudieron desencajarle la gola, ni quitalle la contrahecha celada, que traía atada con unas cintas verdes, y era menester cortarlas, por no poderse quitar los ñudos; mas él no lo quiso consentir en ninguna manera, y así, se quedó toda aquella noche con la celada puesta, que era la más graciosa y estraña figura que se pudiera pensar; y, al desarmarle, como él se imaginaba que aquellas traídas y llevadas que le desarmaban eran algunas principales señoras y damas de aquel castillo, les dijo con mucho donaire:
So saying, he advanced to hold the stirrup for Don Quixote, who got down with great difficulty and exertion (for he had not broken his fast all day), and then charged the host to take great care of his horse, as he was the best bit of flesh that ever ate bread in this world. The landlord eyed him over but did not find him as good as Don Quixote said, nor even half as good; and putting him up in the stable, he returned to see what might be wanted by his guest, whom the damsels, who had by this time made their peace with him, were now relieving of his armour. They had taken off his breastplate and backpiece, but they neither knew nor saw how to open his gorget or remove his make-shift helmet, for he had fastened it with green ribbons, which, as there was no untying the knots, required to be cut. This, however, he would not by any means consent to, so he remained all the evening with his helmet on, the drollest and oddest figure that can be imagined; and while they were removing his armour, taking the baggages who were about it for ladies of high degree belonging to the castle, he said to them with great sprightliness:
-Nunca fuera caballero
"Oh, never, surely, was there knight
de damas tan bien servido
So served by hand of dame,
como fuera don Quijote
As served was he, Don Quixote hight,
cuando de su aldea vino:
When from his town he came;
doncellas curaban dél;
With maidens waiting on himself,
princesas, del su rocino,
Princesses on his hack—
o Rocinante, que éste es el nombre, señoras mías, de mi caballo, y don Quijote de la Mancha el mío; que, puesto que no quisiera descubrirme fasta que las fazañas fechas en vuestro servicio y pro me descubrieran, la fuerza de acomodar al propósito presente este romance viejo de Lanzarote ha sido causa que sepáis mi nombre antes de toda sazón; pero, tiempo vendrá en que las vuestras señorías me manden y yo obedezca, y el valor de mi brazo descubra el deseo que tengo de serviros.
or Rocinante, for that, ladies mine, is my horse's name, and Don Quixote of La Mancha is my own; for though I had no intention of declaring myself until my achievements in your service and honour had made me known, the necessity of adapting that old ballad of Lancelot to the present occasion has given you the knowledge of my name altogether prematurely. A time, however, will come for your ladyships to command and me to obey, and then the might of my arm will show my desire to serve you."
Las mozas, que no estaban hechas a oír semejantes retóricas, no respondían palabra; sólo le preguntaron si quería comer alguna cosa.
The girls, who were not used to hearing rhetoric of this sort, had nothing to say in reply; they only asked him if he wanted anything to eat.
-Cualquiera yantaría yo -respondió don Quijote-, porque, a lo que entiendo, me haría mucho al caso.
"I would gladly eat a bit of something," said Don Quixote, "for I feel it would come very seasonably."
A dicha, acertó a ser viernes aquel día, y no había en toda la venta sino unas raciones de un pescado que en Castilla llaman abadejo, y en Andalucía bacallao, y en otras partes curadillo, y en otras truchuela. Preguntáronle si por ventura comería su merced truchuela, que no había otro pescado que dalle a comer.
The day happened to be a Friday, and in the whole inn there was nothing but some pieces of the fish they call in Castile "abadejo," in Andalusia "bacallao," and in some places "curadillo," and in others "troutlet;" so they asked him if he thought he could eat troutlet, for there was no other fish to give him.
-Como haya muchas truchuelas -respondió don Quijote-, podrán servir de una trucha, porque eso se me da que me den ocho reales en sencillos que en una pieza de a ocho. Cuanto más, que podría ser que fuesen estas truchuelas como la ternera, que es mejor que la vaca, y el cabrito que el cabrón. Pero, sea lo que fuere, venga luego, que el trabajo y peso de las armas no se puede llevar sin el gobierno de las tripas.
"If there be troutlets enough," said Don Quixote, "they will be the same thing as a trout; for it is all one to me whether I am given eight reals in small change or a piece of eight; moreover, it may be that these troutlets are like veal, which is better than beef, or kid, which is better than goat. But whatever it be let it come quickly, for the burden and pressure of arms cannot be borne without support to the inside."
Pusiéronle la mesa a la puerta de la venta, por el fresco, y trújole el huésped una porción del mal remojado y peor cocido bacallao, y un pan tan negro y mugriento como sus armas; pero era materia de grande risa verle comer, porque, como tenía puesta la celada y alzada la visera, no podía poner nada en la boca con sus manos si otro no se lo daba y ponía; y ansí, una de aquellas señoras servía deste menester. Mas, al darle de beber, no fue posible, ni lo fuera si el ventero no horadara una caña, y puesto el un cabo en la boca, por el otro le iba echando el vino; y todo esto lo recebía en paciencia, a trueco de no romper las cintas de la celada.
They laid a table for him at the door of the inn for the sake of the air, and the host brought him a portion of ill-soaked and worse cooked stockfish, and a piece of bread as black and mouldy as his own armour; but a laughable sight it was to see him eating, for having his helmet on and the beaver up, he could not with his own hands put anything into his mouth unless some one else placed it there, and this service one of the ladies rendered him. But to give him anything to drink was impossible, or would have been so had not the landlord bored a reed, and putting one end in his mouth poured the wine into him through the other; all which he bore with patience rather than sever the ribbons of his helmet.
Estando en esto, llegó acaso a la venta un castrador de puercos; y, así como llegó, sonó su silbato de cañas cuatro o cinco veces, con lo cual acabó de confirmar don Quijote que estaba en algún famoso castillo, y que le servían con música, y que el abadejo eran truchas; el pan, candeal; y las rameras, damas; y el ventero, castellano del castillo, y con esto daba por bien empleada su determinación y salida. Mas lo que más le fatigaba era el no verse armado caballero, por parecerle que no se podría poner legítimamente en aventura alguna sin recebir la orden de caballería.
While this was going on there came up to the inn a sowgelder, who, as he approached, sounded his reed pipe four or five times, and thereby completely convinced Don Quixote that he was in some famous castle, and that they were regaling him with music, and that the stockfish was trout, the bread the whitest, the wenches ladies, and the landlord the castellan of the castle; and consequently he held that his enterprise and sally had been to some purpose. But still it distressed him to think he had not been dubbed a knight, for it was plain to him he could not lawfully engage in any adventure without receiving the order of knighthood.
Capítulo III
CHAPTER III
Donde se cuenta la graciosa manera que tuvo don Quijote en armarse caballero
WHEREIN IS RELATED THE DROLL WAY IN WHICH DON QUIXOTE HAD HIMSELF DUBBED A KNIGHT
Y así, fatigado deste pensamiento, abrevió su venteril y limitada cena; la cual acabada, llamó al ventero, y, encerrándose con él en la caballeriza, se hincó de rodillas ante él, diciéndole:
Harassed by this reflection, he made haste with his scanty pothouse supper, and having finished it called the landlord, and shutting himself into the stable with him, fell on his knees before him, saying,
-No me levantaré jamás de donde estoy, valeroso caballero, fasta que la vuestra cortesía me otorgue un don que pedirle quiero, el cual redundará en alabanza vuestra y en pro del género humano.
"From this spot I rise not, valiant knight, until your courtesy grants me the boon I seek, one that will redound to your praise and the benefit of the human race."
El ventero, que vio a su huésped a sus pies y oyó semejantes razones, estaba confuso mirándole, sin saber qué hacerse ni decirle, y porfiaba con él que se levantase, y jamás quiso, hasta que le hubo de decir que él le otorgaba el don que le pedía.
The landlord, seeing his guest at his feet and hearing a speech of this kind, stood staring at him in bewilderment, not knowing what to do or say, and entreating him to rise, but all to no purpose until he had agreed to grant the boon demanded of him.
-No esperaba yo menos de la gran magnificencia vuestra, señor mío -respondió don Quijote-; y así, os digo que el don que os he pedido, y de vuestra liberalidad me ha sido otorgado, es que mañana en aquel día me habéis de armar caballero, y esta noche en la capilla deste vuestro castillo velaré las armas; y mañana, como tengo dicho, se cumplirá lo que tanto deseo, para poder, como se debe, ir por todas las cuatro partes del mundo buscando las aventuras, en pro de los menesterosos, como está a cargo de la caballería y de los caballeros andantes, como yo soy, cuyo deseo a semejantes fazañas es inclinado.
"I looked for no less, my lord, from your High Magnificence," replied Don Quixote, "and I have to tell you that the boon I have asked and your liberality has granted is that you shall dub me knight to-morrow morning, and that to-night I shall watch my arms in the chapel of this your castle; thus tomorrow, as I have said, will be accomplished what I so much desire, enabling me lawfully to roam through all the four quarters of the world seeking adventures on behalf of those in distress, as is the duty of chivalry and of knights-errant like myself, whose ambition is directed to such deeds."
El ventero, que, como está dicho, era un poco socarrón y ya tenía algunos barruntos de la falta de juicio de su huésped, acabó de creerlo cuando acabó de oírle semejantes razones, y, por tener qué reír aquella noche, determinó de seguirle el humor; y así, le dijo que andaba muy acertado en lo que deseaba y pedía, y que tal prosupuesto era propio y natural de los caballeros tan principales como él parecía y como su gallarda presencia mostraba; y que él, ansimesmo, en los años de su mocedad, se había dado a aquel honroso ejercicio, andando por diversas partes del mundo buscando sus aventuras, sin que hubiese dejado los Percheles de Málaga, Islas de Riarán, Compás de Sevilla, Azoguejo de Segovia, la Olivera de Valencia, Rondilla de Granada, Playa de Sanlúcar, Potro de Córdoba y las Ventillas de Toledo y otras diversas partes, donde había ejercitado la ligereza de sus pies, sutileza de sus manos, haciendo muchos tuertos, recuestando muchas viudas, deshaciendo algunas doncellas y engañando a algunos pupilos, y, finalmente, dándose a conocer por cuantas audiencias y tribunales hay casi en toda España; y que, a lo último, se había venido a recoger a aquel su castillo, donde vivía con su hacienda y con las ajenas, recogiendo en él a todos los caballeros andantes, de cualquiera calidad y condición que fuesen, sólo por la mucha afición que les tenía y porque partiesen con él de sus haberes, en pago de su buen deseo.
The landlord, who, as has been mentioned, was something of a wag, and had already some suspicion of his guest's want of wits, was quite convinced of it on hearing talk of this kind from him, and to make sport for the night he determined to fall in with his humour. So he told him he was quite right in pursuing the object he had in view, and that such a motive was natural and becoming in cavaliers as distinguished as he seemed and his gallant bearing showed him to be; and that he himself in his younger days had followed the same honourable calling, roaming in quest of adventures in various parts of the world, among others the Curing-grounds of Malaga, the Isles of Riaran, the Precinct of Seville, the Little Market of Segovia, the Olivera of Valencia, the Rondilla of Granada, the Strand of San Lucar, the Colt of Cordova, the Taverns of Toledo, and divers other quarters, where he had proved the nimbleness of his feet and the lightness of his fingers, doing many wrongs, cheating many widows, ruining maids and swindling minors, and, in short, bringing himself under the notice of almost every tribunal and court of justice in Spain; until at last he had retired to this castle of his, where he was living upon his property and upon that of others; and where he received all knights-errant of whatever rank or condition they might be, all for the great love he bore them and that they might share their substance with him in return for his benevolence.
Díjole también que en aquel su castillo no había capilla alguna donde poder velar las armas, porque estaba derribada para hacerla de nuevo; pero que, en caso de necesidad, él sabía que se podían velar dondequiera, y que aquella noche las podría velar en un patio del castillo; que a la mañana, siendo Dios servido, se harían las debidas ceremonias, de manera que él quedase armado caballero, y tan caballero que no pudiese ser más en el mundo.
He told him, moreover, that in this castle of his there was no chapel in which he could watch his armour, as it had been pulled down in order to be rebuilt, but that in a case of necessity it might, he knew, be watched anywhere, and he might watch it that night in a courtyard of the castle, and in the morning, God willing, the requisite ceremonies might be performed so as to have him dubbed a knight, and so thoroughly dubbed that nobody could be more so.
Preguntóle si traía dineros; respondió don Quijote que no traía blanca, porque él nunca había leído en las historias de los caballeros andantes que ninguno los hubiese traído. A esto dijo el ventero que se engañaba; que, puesto caso que en las historias no se escribía, por haberles parecido a los autores dellas que no era menester escrebir una cosa tan clara y tan necesaria de traerse como eran dineros y camisas limpias, no por eso se había de creer que no los trujeron; y así, tuviese por cierto y averiguado que todos los caballeros andantes, de que tantos libros están llenos y atestados, llevaban bien herradas las bolsas, por lo que pudiese sucederles; y que asimismo llevaban camisas y una arqueta pequeña llena de ungüentos para curar las heridas que recebían, porque no todas veces en los campos y desiertos donde se combatían y salían heridos había quien los curase, si ya no era que tenían algún sabio encantador por amigo, que luego los socorría, trayendo por el aire, en alguna nube, alguna doncella o enano con alguna redoma de agua de tal virtud que, en gustando alguna gota della, luego al punto quedaban sanos de sus llagas y heridas, como si mal alguno hubiesen tenido. Mas que, en tanto que esto no hubiese, tuvieron los pasados caballeros por cosa acertada que sus escuderos fuesen proveídos de dineros y de otras cosas necesarias, como eran hilas y ungüentos para curarse; y, cuando sucedía que los tales caballeros no tenían escuderos, que eran pocas y raras veces, ellos mesmos lo llevaban todo en unas alforjas muy sutiles, que casi no se parecían, a las ancas del caballo, como que era otra cosa de más importancia; porque, no siendo por ocasión semejante, esto de llevar alforjas no fue muy admitido entre los caballeros andantes; y por esto le daba por consejo, pues aún se lo podía mandar como a su ahijado, que tan presto lo había de ser, que no caminase de allí adelante sin dineros y sin las prevenciones referidas, y que vería cuán bien se hallaba con ellas cuando menos se pensase.
He asked if he had any money with him, to which Don Quixote replied that he had not a farthing, as in the histories of knights-errant he had never read of any of them carrying any. On this point the landlord told him he was mistaken; for, though not recorded in the histories, because in the author's opinion there was no need to mention anything so obvious and necessary as money and clean shirts, it was not to be supposed therefore that they did not carry them, and he might regard it as certain and established that all knights-errant (about whom there were so many full and unimpeachable books) carried well-furnished purses in case of emergency, and likewise carried shirts and a little box of ointment to cure the wounds they received. For in those plains and deserts where they engaged in combat and came out wounded, it was not always that there was some one to cure them, unless indeed they had for a friend some sage magician to succour them at once by fetching through the air upon a cloud some damsel or dwarf with a vial of water of such virtue that by tasting one drop of it they were cured of their hurts and wounds in an instant and left as sound as if they had not received any damage whatever. But in case this should not occur, the knights of old took care to see that their squires were provided with money and other requisites, such as lint and ointments for healing purposes; and when it happened that knights had no squires (which was rarely and seldom the case) they themselves carried everything in cunning saddle-bags that were hardly seen on the horse's croup, as if it were something else of more importance, because, unless for some such reason, carrying saddle-bags was not very favourably regarded among knights-errant. He therefore advised him (and, as his godson so soon to be, he might even command him) never from that time forth to travel without money and the usual requirements, and he would find the advantage of them when he least expected it.
Prometióle don Quijote de hacer lo que se le aconsejaba con toda puntualidad; y así, se dio luego orden como velase las armas en un corral grande que a un lado de la venta estaba; y, recogiéndolas don Quijote todas, las puso sobre una pila que junto a un pozo estaba, y, embrazando su adarga, asió de su lanza y con gentil continente se comenzó a pasear delante de la pila; y cuando comenzó el paseo comenzaba a cerrar la noche.
Don Quixote promised to follow his advice scrupulously, and it was arranged forthwith that he should watch his armour in a large yard at one side of the inn; so, collecting it all together, Don Quixote placed it on a trough that stood by the side of a well, and bracing his buckler on his arm he grasped his lance and began with a stately air to march up and down in front of the trough, and as he began his march night began to fall.
Contó el ventero a todos cuantos estaban en la venta la locura de su huésped, la vela de las armas y la armazón de caballería que esperaba. Admiráronse de tan estraño género de locura y fuéronselo a mirar desde lejos, y vieron que, con sosegado ademán, unas veces se paseaba; otras, arrimado a su lanza, ponía los ojos en las armas, sin quitarlos por un buen espacio dellas. Acabó de cerrar la noche, pero con tanta claridad de la luna, que podía competir con el que se la prestaba, de manera que cuanto el novel caballero hacía era bien visto de todos. Antojósele en esto a uno de los arrieros que estaban en la venta ir a dar agua a su recua, y fue menester quitar las armas de don Quijote, que estaban sobre la pila; el cual, viéndole llegar, en voz alta le dijo:
The landlord told all the people who were in the inn about the craze of his guest, the watching of the armour, and the dubbing ceremony he contemplated. Full of wonder at so strange a form of madness, they flocked to see it from a distance, and observed with what composure he sometimes paced up and down, or sometimes, leaning on his lance, gazed on his armour without taking his eyes off it for ever so long; and as the night closed in with a light from the moon so brilliant that it might vie with his that lent it, everything the novice knight did was plainly seen by all. Meanwhile one of the carriers who were in the inn thought fit to water his team, and it was necessary to remove Don Quixote's armour as it lay on the trough; but he seeing the other approach hailed him in a loud voice,
-¡Oh tú, quienquiera que seas, atrevido caballero, que llegas a tocar las armas del más valeroso andante que jamás se ciñó espada !, mira lo que haces y no las toques, si no quieres dejar la vida en pago de tu atrevimiento.
"O thou, whoever thou art, rash knight that comest to lay hands on the armour of the most valorous errant that ever girt on sword, have a care what thou dost; touch it not unless thou wouldst lay down thy life as the penalty of thy rashness."
No se curó el arriero destas razones (y fuera mejor que se curara, porque fuera curarse en salud ); antes, trabando de las correas, las arrojó gran trecho de sí. Lo cual visto por don Quijote, alzó los ojos al cielo, y, puesto el pensamiento -a lo que pareció- en su señora Dulcinea, dijo:
The carrier gave no heed to these words (and he would have done better to heed them if he had been heedful of his health), but seizing it by the straps flung the armour some distance from him. Seeing this, Don Quixote raised his eyes to heaven, and fixing his thoughts, apparently, upon his lady Dulcinea, exclaimed,
-Acorredme, señora mía, en esta primera afrenta que a este vuestro avasallado pecho se le ofrece; no me desfallezca en este primero trance vuestro favor y amparo.
"Aid me, lady mine, in this the first encounter that presents itself to this breast which thou holdest in subjection; let not thy favour and protection fail me in this first jeopardy;"
Y, diciendo estas y otras semejantes razones, soltando la adarga, alzó la lanza a dos manos y dio con ella tan gran golpe al arriero en la cabeza, que le derribó en el suelo, tan maltrecho que, si segundara con otro, no tuviera necesidad de maestro que le curara. Hecho esto, recogió sus armas y tornó a pasearse con el mismo reposo que primero. Desde allí a poco, sin saberse lo que había pasado (porque aún estaba aturdido el arriero ), llegó otro con la mesma intención de dar agua a sus mulos; y, llegando a quitar las armas para desembarazar la pila, sin hablar don Quijote palabra y sin pedir favor a nadie, soltó otra vez la adarga y alzó otra vez la lanza, y, sin hacerla pedazos, hizo más de tres la cabeza del segundo arriero, porque se la abrió por cuatro. Al ruido acudió toda la gente de la venta, y entre ellos el ventero. Viendo esto don Quijote, embrazó su adarga, y, puesta mano a su espada, dijo:
and, with these words and others to the same purpose, dropping his buckler he lifted his lance with both hands and with it smote such a blow on the carrier's head that he stretched him on the ground, so stunned that had he followed it up with a second there would have been no need of a surgeon to cure him. This done, he picked up his armour and returned to his beat with the same serenity as before. Shortly after this, another, not knowing what had happened (for the carrier still lay senseless), came with the same object of giving water to his mules, and was proceeding to remove the armour in order to clear the trough, when Don Quixote, without uttering a word or imploring aid from anyone, once more dropped his buckler and once more lifted his lance, and without actually breaking the second carrier's head into pieces, made more than three of it, for he laid it open in four. At the noise all the people of the inn ran to the spot, and among them the landlord. Seeing this, Don Quixote braced his buckler on his arm, and with his hand on his sword exclaimed,
-¡Oh señora de la fermosura, esfuerzo y vigor del debilitado corazón mío ! Ahora es tiempo que vuelvas los ojos de tu grandeza a este tu cautivo caballero, que tamaña aventura está atendiendo.
"O Lady of Beauty, strength and support of my faint heart, it is time for thee to turn the eyes of thy greatness on this thy captive knight on the brink of so mighty an adventure."
Con esto cobró, a su parecer, tanto ánimo, que si le acometieran todos los arrieros del mundo, no volviera el pie atrás. Los compañeros de los heridos, que tales los vieron, comenzaron desde lejos a llover piedras sobre don Quijote, el cual, lo mejor que podía, se reparaba con su adarga, y no se osaba apartar de la pila por no desamparar las armas. El ventero daba voces que le dejasen, porque ya les había dicho como era loco, y que por loco se libraría, aunque los matase a todos. También don Quijote las daba, mayores, llamándolos de alevosos y traidores, y que el señor del castillo era un follón y mal nacido caballero, pues de tal manera consentía que se tratasen los andantes caballeros; y que si él hubiera recebido la orden de caballería, que él le diera a entender su alevosía:
By this he felt himself so inspired that he would not have flinched if all the carriers in the world had assailed him. The comrades of the wounded perceiving the plight they were in began from a distance to shower stones on Don Quixote, who screened himself as best he could with his buckler, not daring to quit the trough and leave his armour unprotected. The landlord shouted to them to leave him alone, for he had already told them that he was mad, and as a madman he would not be accountable even if he killed them all. Still louder shouted Don Quixote, calling them knaves and traitors, and the lord of the castle, who allowed knights-errant to be treated in this fashion, a villain and a low-born knight whom, had he received the order of knighthood, he would call to account for his treachery.
-Pero de vosotros, soez y baja canalla, no hago caso alguno: tirad, llegad, venid y ofendedme en cuanto pudiéredes, que vosotros veréis el pago que lleváis de vuestra sandez y demasía.
"But of you," he cried, "base and vile rabble, I make no account; fling, strike, come on, do all ye can against me, ye shall see what the reward of your folly and insolence will be."
Decía esto con tanto brío y denuedo, que infundió un terrible temor en los que le acometían; y, así por esto como por las persuasiones del ventero, le dejaron de tirar, y él dejó retirar a los heridos y tornó a la vela de sus armas con la misma quietud y sosiego que primero.
This he uttered with so much spirit and boldness that he filled his assailants with a terrible fear, and as much for this reason as at the persuasion of the landlord they left off stoning him, and he allowed them to carry off the wounded, and with the same calmness and composure as before resumed the watch over his armour.
No le parecieron bien al ventero las burlas de su huésped, y determinó abreviar y darle la negra orden de caballería luego, antes que otra desgracia sucediese. Y así, llegándose a él, se desculpó de la insolencia que aquella gente baja con él había usado, sin que él supiese cosa alguna; pero que bien castigados quedaban de su atrevimiento. Díjole como ya le había dicho que en aquel castillo no había capilla, y para lo que restaba de hacer tampoco era necesaria; que todo el toque de quedar armado caballero consistía en la pescozada y en el espaldarazo, según él tenía noticia del ceremonial de la orden, y que aquello en mitad de un campo se podía hacer, y que ya había cumplido con lo que tocaba al velar de las armas, que con solas dos horas de vela se cumplía, cuanto más, que él había estado más de cuatro. Todo se lo creyó don Quijote, y dijo que él estaba allí pronto para obedecerle, y que concluyese con la mayor brevedad que pudiese; porque si fuese otra vez acometido y se viese armado caballero, no pensaba dejar persona viva en el castillo, eceto aquellas que él le mandase, a quien por su respeto dejaría.
But these freaks of his guest were not much to the liking of the landlord, so he determined to cut matters short and confer upon him at once the unlucky order of knighthood before any further misadventure could occur; so, going up to him, he apologised for the rudeness which, without his knowledge, had been offered to him by these low people, who, however, had been well punished for their audacity. As he had already told him, he said, there was no chapel in the castle, nor was it needed for what remained to be done, for, as he understood the ceremonial of the order, the whole point of being dubbed a knight lay in the accolade and in the slap on the shoulder, and that could be administered in the middle of a field; and that he had now done all that was needful as to watching the armour, for all requirements were satisfied by a watch of two hours only, while he had been more than four about it. Don Quixote believed it all, and told him he stood there ready to obey him, and to make an end of it with as much despatch as possible; for, if he were again attacked, and felt himself to be dubbed knight, he would not, he thought, leave a soul alive in the castle, except such as out of respect he might spare at his bidding.
Advertido y medroso desto el castellano, trujo luego un libro donde asentaba la paja y cebada que daba a los arrieros, y con un cabo de vela que le traía un muchacho, y con las dos ya dichas doncellas, se vino adonde don Quijote estaba, al cual mandó hincar de rodillas; y, leyendo en su manual, como que decía alguna devota oración, en mitad de la leyenda alzó la mano y diole sobre el cuello un buen golpe, y tras él, con su mesma espada, un gentil espaldazaro, siempre murmurando entre dientes, como que rezaba. Hecho esto, mandó a una de aquellas damas que le ciñese la espada, la cual lo hizo con mucha desenvoltura y discreción, porque no fue menester poca para no reventar de risa a cada punto de las ceremonias; pero las proezas que ya habían visto del novel caballero les tenía la risa a raya. Al ceñirle la espada, dijo la buena señora:
Thus warned and menaced, the castellan forthwith brought out a book in which he used to enter the straw and barley he served out to the carriers, and, with a lad carrying a candle-end, and the two damsels already mentioned, he returned to where Don Quixote stood, and bade him kneel down. Then, reading from his account-book as if he were repeating some devout prayer, in the middle of his delivery he raised his hand and gave him a sturdy blow on the neck, and then, with his own sword, a smart slap on the shoulder, all the while muttering between his teeth as if he was saying his prayers. Having done this, he directed one of the ladies to gird on his sword, which she did with great self-possession and gravity, and not a little was required to prevent a burst of laughter at each stage of the ceremony; but what they had already seen of the novice knight's prowess kept their laughter within bounds. On girding him with the sword the worthy lady said to him,
-Dios haga a vuestra merced muy venturoso caballero y le ventura en lides.
"May God make your worship a very fortunate knight, and grant you success in battle."
Don Quijote le preguntó cómo se llamaba, porque él supiese de allí adelante a quién quedaba obligado por la merced recebida; porque pensaba darle alguna parte de la honra que alcanzase por el valor de su brazo. Ella respondió con mucha humildad que se llamaba la Tolosa, y que era hija de un remendón natural de Toledo que vivía a las tendillas de Sancho Bienaya, y que dondequiera que ella estuviese le serviría y le tendría por señor. Don Quijote le replicó que, por su amor, le hiciese merced que de allí adelante se pusiese don y se llamase doña Tolosa. Ella se lo prometió, y la otra le calzó la espuela, con la cual le pasó casi el mismo coloquio que con la de la espada: preguntóle su nombre, y dijo que se llamaba la Molinera, y que era hija de un honrado molinero de Antequera; a la cual también rogó don Quijote que se pusiese don y se llamase doña Molinera, ofreciéndole nuevos servicios y mercedes.
Don Quixote asked her name in order that he might from that time forward know to whom he was beholden for the favour he had received, as he meant to confer upon her some portion of the honour he acquired by the might of his arm. She answered with great humility that she was called La Tolosa, and that she was the daughter of a cobbler of Toledo who lived in the stalls of Sanchobienaya, and that wherever she might be she would serve and esteem him as her lord. Don Quixote said in reply that she would do him a favour if thenceforward she assumed the "Don" and called herself Dona Tolosa. She promised she would, and then the other buckled on his spur, and with her followed almost the same conversation as with the lady of the sword. He asked her name, and she said it was La Molinera, and that she was the daughter of a respectable miller of Antequera; and of her likewise Don Quixote requested that she would adopt the "Don" and call herself Dona Molinera, making offers to her further services and favours.
Hechas, pues, de galope y aprisa las hasta allí nunca vistas ceremonias, no vio la hora don Quijote de verse a caballo y salir buscando las aventuras; y, ensillando luego a Rocinante, subió en él, y, abrazando a su huésped, le dijo cosas tan estrañas, agradeciéndole la merced de haberle armado caballero, que no es posible acertar a referirlas. El ventero, por verle ya fuera de la venta, con no menos retóricas, aunque con más breves palabras, respondió a las suyas, y, sin pedirle la costa de la posada, le dejó ir a la buen hora.
Having thus, with hot haste and speed, brought to a conclusion these never-till-now-seen ceremonies, Don Quixote was on thorns until he saw himself on horseback sallying forth in quest of adventures; and saddling Rocinante at once he mounted, and embracing his host, as he returned thanks for his kindness in knighting him, he addressed him in language so extraordinary that it is impossible to convey an idea of it or report it. The landlord, to get him out of the inn, replied with no less rhetoric though with shorter words, and without calling upon him to pay the reckoning let him go with a Godspeed.
Capítulo IV
CHAPTER IV
De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta
OF WHAT HAPPENED TO OUR KNIGHT WHEN HE LEFT THE INN
La del alba sería cuando don Quijote salió de la venta, tan contento, tan gallardo, tan alborozado por verse ya armado caballero, que el gozo le reventaba por las cinchas del caballo. Mas, viniéndole a la memoria los consejos de su huésped cerca de las prevenciones tan necesarias que había de llevar consigo, especial la de los dineros y camisas, determinó volver a su casa y acomodarse de todo, y de un escudero, haciendo cuenta de recebir a un labrador vecino suyo, que era pobre y con hijos, pero muy a propósito para el oficio escuderil de la caballería. Con este pensamiento guió a Rocinante hacia su aldea, el cual, casi conociendo la querencia, con tanta gana comenzó a caminar, que parecía que no ponía los pies en el suelo.
Day was dawning when Don Quixote quitted the inn, so happy, so gay, so exhilarated at finding himself now dubbed a knight, that his joy was like to burst his horse-girths. However, recalling the advice of his host as to the requisites he ought to carry with him, especially that referring to money and shirts, he determined to go home and provide himself with all, and also with a squire, for he reckoned upon securing a farm-labourer, a neighbour of his, a poor man with a family, but very well qualified for the office of squire to a knight. With this object he turned his horse's head towards his village, and Rocinante, thus reminded of his old quarters, stepped out so briskly that he hardly seemed to tread the earth.
No había andado mucho, cuando le pareció que a su diestra mano, de la espesura de un bosque que allí estaba, salían unas voces delicadas, como de persona que se quejaba; y apenas las hubo oído, cuando dijo:
He had not gone far, when out of a thicket on his right there seemed to come feeble cries as of some one in distress, and the instant he heard them he exclaimed,
-Gracias doy al cielo por la merced que me hace, pues tan presto me pone ocasiones delante donde yo pueda cumplir con lo que debo a mi profesión, y donde pueda coger el fruto de mis buenos deseos. Estas voces, sin duda, son de algún menesteroso o menesterosa, que ha menester mi favor y ayuda.
"Thanks be to heaven for the favour it accords me, that it so soon offers me an opportunity of fulfilling the obligation I have undertaken, and gathering the fruit of my ambition. These cries, no doubt, come from some man or woman in want of help, and needing my aid and protection;"
Y, volviendo las riendas, encaminó a Rocinante hacia donde le pareció que las voces salían. Y, a pocos pasos que entró por el bosque, vio atada una yegua a una encina, y atado en otra a un muchacho, desnudo de medio cuerpo arriba, hasta de edad de quince años, que era el que las voces daba; y no sin causa, porque le estaba dando con una pretina muchos azotes un labrador de buen talle, y cada azote le acompañaba con una reprehensión y consejo. Porque decía:
and wheeling, he turned Rocinante in the direction whence the cries seemed to proceed. He had gone but a few paces into the wood, when he saw a mare tied to an oak, and tied to another, and stripped from the waist upwards, a youth of about fifteen years of age, from whom the cries came. Nor were they without cause, for a lusty farmer was flogging him with a belt and following up every blow with scoldings and commands, repeating,
-La lengua queda y los ojos listos.
"Your mouth shut and your eyes open!"
Y el muchacho respondía:
while the youth made answer,
-No lo haré otra vez, señor mío; por la pasión de Dios, que no lo haré otra vez; y yo prometo de tener de aquí adelante más cuidado con el hato.
"I won't do it again, master mine; by God's passion I won't do it again, and I'll take more care of the flock another time."
Y, viendo don Quijote lo que pasaba, con voz airada dijo:
Seeing what was going on, Don Quixote said in an angry voice,
-Descortés caballero, mal parece tomaros con quien defender no se puede; subid sobre vuestro caballo y tomad vuestra lanza -que también tenía una lanza arrimada a la encima adonde estaba arrendada la yegua-, que yo os haré conocer ser de cobardes lo que estáis haciendo. El labrador, que vio sobre sí aquella figura llena de armas blandiendo la lanza sobre su rostro, túvose por muerto, y con buenas palabras respondió:
"Discourteous knight, it ill becomes you to assail one who cannot defend himself; mount your steed and take your lance" (for there was a lance leaning against the oak to which the mare was tied), "and I will make you know that you are behaving as a coward." The farmer, seeing before him this figure in full armour brandishing a lance over his head, gave himself up for dead, and made answer meekly,
-Señor caballero, este muchacho que estoy castigando es un mi criado, que me sirve de guardar una manada de ovejas que tengo en estos contornos, el cual es tan descuidado, que cada día me falta una; y, porque castigo su descuido, o bellaquería, dice que lo hago de miserable, por no pagalle la soldada que le debo, y en Dios y en mi ánima que miente.
"Sir Knight, this youth that I am chastising is my servant, employed by me to watch a flock of sheep that I have hard by, and he is so careless that I lose one every day, and when I punish him for his carelessness and knavery he says I do it out of niggardliness, to escape paying him the wages I owe him, and before God, and on my soul, he lies."
-¿"Miente ", delante de mí, ruin villano ? -dijo don Quijote-. Por el sol que nos alumbra, que estoy por pasaros de parte a parte con esta lanza. Pagadle luego sin más réplica; si no, por el Dios que nos rige, que os concluya y aniquile en este punto. Desatadlo luego.
"Lies before me, base clown!" said Don Quixote. "By the sun that shines on us I have a mind to run you through with this lance. Pay him at once without another word; if not, by the God that rules us I will make an end of you, and annihilate you on the spot; release him instantly."
El labrador bajó la cabeza y, sin responder palabra, desató a su criado, al cual preguntó don Quijote que cuánto le debía su amo. Él dijo que nueve meses, a siete reales cada mes. Hizo la cuenta don Quijote y halló que montaban setenta y tres reales, y díjole al labrador que al momento los desembolsase, si no quería morir por ello. Respondió el medroso villano que para el paso en que estaba y juramento que había hecho -y aún no había jurado nada-, que no eran tantos, porque se le habían de descontar y recebir en cuenta tres pares de zapatos que le había dado y un real de dos sangrías que le habían hecho estando enfermo.
The farmer hung his head, and without a word untied his servant, of whom Don Quixote asked how much his master owed him. He replied, nine months at seven reals a month. Don Quixote added it up, found that it came to sixty-three reals, and told the farmer to pay it down immediately, if he did not want to die for it. The trembling clown replied that as he lived and by the oath he had sworn (though he had not sworn any) it was not so much; for there were to be taken into account and deducted three pairs of shoes he had given him, and a real for two blood-lettings when he was sick.
-Bien está todo eso -replicó don Quijote-, pero quédense los zapatos y las sangrías por los azotes que sin culpa le habéis dado; que si él rompió el cuero de los zapatos que vos pagastes, vos le habéis rompido el de su cuerpo; y si le sacó el barbero sangre estando enfermo, vos en sanidad se la habéis sacado; ansí que, por esta parte, no os debe nada.
"All that is very well," said Don Quixote; "but let the shoes and the blood-lettings stand as a setoff against the blows you have given him without any cause; for if he spoiled the leather of the shoes you paid for, you have damaged that of his body, and if the barber took blood from him when he was sick, you have drawn it when he was sound; so on that score he owes you nothing."
-El daño está, señor caballero, en que no tengo aquí dineros: véngase Andrés conmigo a mi casa, que yo se los pagaré un real sobre otro.
"The difficulty is, Sir Knight, that I have no money here; let Andres come home with me, and I will pay him all, real by real."
-¿Irme yo con él? -dijo el muchacho-. Mas, ¡mal año! No, señor, ni por pienso; porque, en viéndose solo, me desuelle como a un San Bartolomé.
"I go with him!" said the youth. "Nay, God forbid! No, senor, not for the world; for once alone with me, he would ray me like a Saint Bartholomew."
-No hará tal -replicó don Quijote-: basta que yo se lo mande para que me tenga respeto; y con que él me lo jure por la ley de caballería que ha recebido, le dejaré ir libre y aseguraré la paga.
"He will do nothing of the kind," said Don Quixote; "I have only to command, and he will obey me; and as he has sworn to me by the order of knighthood which he has received, I leave him free, and I guarantee the payment."
-Mire vuestra merced, señor, lo que dice -dijo el muchacho-, que este mi amo no es caballero ni ha recebido orden de caballería alguna; que es Juan Haldudo el rico, el vecino del Quintanar.
"Consider what you are saying, senor," said the youth; "this master of mine is not a knight, nor has he received any order of knighthood; for he is Juan Haldudo the Rich, of Quintanar."
-Importa eso poco -respondió don Quijote-, que Haldudos puede haber caballeros; cuanto más, que cada uno es hijo de sus obras.
"That matters little," replied Don Quixote; "there may be Haldudos knights; moreover, everyone is the son of his works."
-Así es verdad -dijo Andrés-; pero este mi amo, ¿de qué obras es hijo, pues me niega mi soldada y mi sudor y trabajo ?
"That is true," said Andres; "but this master of mine—of what works is he the son, when he refuses me the wages of my sweat and labour?"
-No niego, hermano Andrés -respondió el labrador-; y hacedme placer de veniros conmigo, que yo juro por todas las órdenes que de caballerías hay en el mundo de pagaros, como tengo dicho, un real sobre otro, y aun sahumados.
"I do not refuse, brother Andres," said the farmer, "be good enough to come along with me, and I swear by all the orders of knighthood there are in the world to pay you as I have agreed, real by real, and perfumed."
-Del sahumerio os hago gracia -dijo don Quijote-; dádselos en reales, que con eso me contento; y mirad que lo cumpláis como lo habéis jurado; si no, por el mismo juramento os juro de volver a buscaros y a castigaros, y que os tengo de hallar, aunque os escondáis más que una lagartija. Y si queréis saber quién os manda esto, para quedar con más veras obligado a cumplirlo, sabed que yo soy el valeroso don Quijote de la Mancha, el desfacedor de agravios y sinrazones; y a Dios quedad, y no se os parta de las mientes lo prometido y jurado, so pena de la pena pronunciada.
"For the perfumery I excuse you," said Don Quixote; "give it to him in reals, and I shall be satisfied; and see that you do as you have sworn; if not, by the same oath I swear to come back and hunt you out and punish you; and I shall find you though you should lie closer than a lizard. And if you desire to know who it is lays this command upon you, that you be more firmly bound to obey it, know that I am the valorous Don Quixote of La Mancha, the undoer of wrongs and injustices; and so, God be with you, and keep in mind what you have promised and sworn under those penalties that have been already declared to you."
Y, en diciendo esto, picó a su Rocinante, y en breve espacio se apartó dellos. Siguióle el labrador con los ojos, y, cuando vio que había traspuesto del bosque y que ya no parecía, volvióse a su criado Andrés y díjole:
So saying, he gave Rocinante the spur and was soon out of reach. The farmer followed him with his eyes, and when he saw that he had cleared the wood and was no longer in sight, he turned to his boy Andres, and said,
-Venid acá, hijo mío, que os quiero pagar lo que os debo, como aquel deshacedor de agravios me dejó mandado.
"Come here, my son, I want to pay you what I owe you, as that undoer of wrongs has commanded me."
-Eso juro yo -dijo Andrés-; y ¡cómo que andará vuestra merced acertado en cumplir el mandamiento de aquel buen caballero, que mil años viva; que, según es de valeroso y de buen juez, vive Roque, que si no me paga, que vuelva y ejecute lo que dijo !
"My oath on it," said Andres, "your worship will be well advised to obey the command of that good knight—may he live a thousand years—for, as he is a valiant and just judge, by Roque, if you do not pay me, he will come back and do as he said."
-También lo juro yo -dijo el labrador-; pero, por lo mucho que os quiero, quiero acrecentar la deuda por acrecentar la paga. Y, asiéndole del brazo, le tornó a atar a la encina, donde le dio tantos azotes, que le dejó por muerto.
"My oath on it, too," said the farmer; "but as I have a strong affection for you, I want to add to the debt in order to add to the payment;" and seizing him by the arm, he tied him up again, and gave him such a flogging that he left him for dead.
-Llamad, señor Andrés, ahora -decía el labrador- al desfacedor de agravios, veréis cómo no desface aquéste; aunque creo que no está acabado de hacer, porque me viene gana de desollaros vivo, como vos temíades. Pero, al fin, le desató y le dio licencia que fuese a buscar su juez, para que ejecutase la pronunciada sentencia.
"Now, Master Andres," said the farmer, "call on the undoer of wrongs; you will find he won't undo that, though I am not sure that I have quite done with you, for I have a good mind to flay you alive." But at last he untied him, and gave him leave to go look for his judge in order to put the sentence pronounced into execution.
Andrés se partió algo mohíno, jurando de ir a buscar al valeroso don Quijote de la Mancha y contalle punto por punto lo que había pasado, y que se lo había de pagar con las setenas. Pero, con todo esto, él se partió llorando y su amo se quedó riendo.
Andres went off rather down in the mouth, swearing he would go to look for the valiant Don Quixote of La Mancha and tell him exactly what had happened, and that all would have to be repaid him sevenfold; but for all that, he went off weeping, while his master stood laughing.
Y desta manera deshizo el agravio el valeroso don Quijote; el cual, contentísimo de lo sucedido, pareciéndole que había dado felicísimo y alto principio a sus caballerías, con gran satisfación de sí mismo iba caminando hacia su aldea, diciendo a media voz:
Thus did the valiant Don Quixote right that wrong, and, thoroughly satisfied with what had taken place, as he considered he had made a very happy and noble beginning with his knighthood, he took the road towards his village in perfect self-content, saying in a low voice,
-Bien te puedes llamar dichosa sobre cuantas hoy viven en la tierra, ¡oh sobre las bellas bella Dulcinea del Toboso !, pues te cupo en suerte tener sujeto y rendido a toda tu voluntad e talante a un tan valiente y tan nombrado caballero como lo es y será don Quijote de la Mancha, el cual, como todo el mundo sabe, ayer rescibió la orden de caballería, y hoy ha desfecho el mayor tuerto y agravio que formó la sinrazón y cometió la crueldad: hoy quitó el látigo de la mano a aquel despiadado enemigo que tan sin ocasión vapulaba a aquel delicado infante.
"Well mayest thou this day call thyself fortunate above all on earth, O Dulcinea del Toboso, fairest of the fair! since it has fallen to thy lot to hold subject and submissive to thy full will and pleasure a knight so renowned as is and will be Don Quixote of La Mancha, who, as all the world knows, yesterday received the order of knighthood, and hath to-day righted the greatest wrong and grievance that ever injustice conceived and cruelty perpetrated: who hath to-day plucked the rod from the hand of yonder ruthless oppressor so wantonly lashing that tender child."
En esto, llegó a un camino que en cuatro se dividía, y luego se le vino a la imaginación las encrucejadas donde los caballeros andantes se ponían a pensar cuál camino de aquéllos tomarían, y, por imitarlos, estuvo un rato quedo; y, al cabo de haberlo muy bien pensado, soltó la rienda a Rocinante, dejando a la voluntad del rocín la suya, el cual siguió su primer intento, que fue el irse camino de su caballeriza.
He now came to a road branching in four directions, and immediately he was reminded of those cross-roads where knights-errant used to stop to consider which road they should take. In imitation of them he halted for a while, and after having deeply considered it, he gave Rocinante his head, submitting his own will to that of his hack, who followed out his first intention, which was to make straight for his own stable.
Y, habiendo andado como dos millas, descubrió don Quijote un grande tropel de gente, que, como después se supo, eran unos mercaderes toledanos que iban a comprar seda a Murcia. Eran seis, y venían con sus quitasoles, con otros cuatro criados a caballo y tres mozos de mulas a pie. Apenas los divisó don Quijote, cuando se imaginó ser cosa de nueva aventura; y, por imitar en todo cuanto a él le parecía posible los pasos que había leído en sus libros, le pareció venir allí de molde uno que pensaba hacer. Y así, con gentil continente y denuedo, se afirmó bien en los estribos, apretó la lanza, llegó la adarga al pecho, y, puesto en la mitad del camino, estuvo esperando que aquellos caballeros andantes llegasen, que ya él por tales los tenía y juzgaba; y, cuando llegaron a trecho que se pudieron ver y oír, levantó don Quijote la voz, y con ademán arrogante dijo:
After he had gone about two miles Don Quixote perceived a large party of people, who, as afterwards appeared, were some Toledo traders, on their way to buy silk at Murcia. There were six of them coming along under their sunshades, with four servants mounted, and three muleteers on foot. Scarcely had Don Quixote descried them when the fancy possessed him that this must be some new adventure; and to help him to imitate as far as he could those passages he had read of in his books, here seemed to come one made on purpose, which he resolved to attempt. So with a lofty bearing and determination he fixed himself firmly in his stirrups, got his lance ready, brought his buckler before his breast, and planting himself in the middle of the road, stood waiting the approach of these knights-errant, for such he now considered and held them to be; and when they had come near enough to see and hear, he exclaimed with a haughty gesture,
-Todo el mundo se tenga, si todo el mundo no confiesa que no hay en el mundo todo doncella más hermosa que la emperatriz de la Mancha, la sin par Dulcinea del Toboso.
"All the world stand, unless all the world confess that in all the world there is no maiden fairer than the Empress of La Mancha, the peerless Dulcinea del Toboso."
Paráronse los mercaderes al son destas razones, y a ver la estraña figura del que las decía; y, por la figura y por las razones, luego echaron de ver la locura de su dueño; mas quisieron ver despacio en qué paraba aquella confesión que se les pedía, y uno dellos, que era un poco burlón y muy mucho discreto, le dijo:
The traders halted at the sound of this language and the sight of the strange figure that uttered it, and from both figure and language at once guessed the craze of their owner; they wished, however, to learn quietly what was the object of this confession that was demanded of them, and one of them, who was rather fond of a joke and was very sharp-witted, said to him,
-Señor caballero, nosotros no conocemos quién sea esa buena señora que decís; mostrádnosla: que si ella fuere de tanta hermosura como significáis, de buena gana y sin apremio alguno confesaremos la verdad que por parte vuestra nos es pedida.
"Sir Knight, we do not know who this good lady is that you speak of; show her to us, for, if she be of such beauty as you suggest, with all our hearts and without any pressure we will confess the truth that is on your part required of us."
-Si os la mostrara -replicó don Quijote-, ¿qué hiciérades vosotros en confesar una verdad tan notoria ? La importancia está en que sin verla lo habéis de creer, confesar, afirmar, jurar y defender; donde no, conmigo sois en batalla, gente descomunal y soberbia. Que, ahora vengáis uno a uno, como pide la orden de caballería, ora todos juntos, como es costumbre y mala usanza de los de vuestra ralea, aquí os aguardo y espero, confiado en la razón que de mi parte tengo.
"If I were to show her to you," replied Don Quixote, "what merit would you have in confessing a truth so manifest? The essential point is that without seeing her you must believe, confess, affirm, swear, and defend it; else ye have to do with me in battle, ill-conditioned, arrogant rabble that ye are; and come ye on, one by one as the order of knighthood requires, or all together as is the custom and vile usage of your breed, here do I bide and await you relying on the justice of the cause I maintain."
-Señor caballero -replicó el mercader-, suplico a vuestra merced, en nombre de todos estos príncipes que aquí estamos, que, porque no encarguemos nuestras conciencias confesando una cosa por nosotros jamás vista ni oída, y más siendo tan en perjuicio de las emperatrices y reinas del Alcarria y Estremadura, que vuestra merced sea servido de mostrarnos algún retrato de esa señora, aunque sea tamaño como un grano de trigo; que por el hilo se sacará el ovillo, y quedaremos con esto satisfechos y seguros, y vuestra merced quedará contento y pagado; y aun creo que estamos ya tan de su parte que, aunque su retrato nos muestre que es tuerta de un ojo y que del otro le mana bermellón y piedra azufre, con todo eso, por complacer a vuestra merced, diremos en su favor todo lo que quisiere.
"Sir Knight," replied the trader, "I entreat your worship in the name of this present company of princes, that, to save us from charging our consciences with the confession of a thing we have never seen or heard of, and one moreover so much to the prejudice of the Empresses and Queens of the Alcarria and Estremadura, your worship will be pleased to show us some portrait of this lady, though it be no bigger than a grain of wheat; for by the thread one gets at the ball, and in this way we shall be satisfied and easy, and you will be content and pleased; nay, I believe we are already so far agreed with you that even though her portrait should show her blind of one eye, and distilling vermilion and sulphur from the other, we would nevertheless, to gratify your worship, say all in her favour that you desire."
-No le mana, canalla infame -respondió don Quijote, encendido en cólera-; no le mana, digo, eso que decís, sino ámbar y algalia entre algodones; y no es tuerta ni corcovada, sino más derecha que un huso de Guadarrama. Pero vosotros pagaréis la grande blasfemia que habéis dicho contra tamaña beldad como es la de mi señora.
"She distils nothing of the kind, vile rabble," said Don Quixote, burning with rage, "nothing of the kind, I say, only ambergris and civet in cotton; nor is she one-eyed or humpbacked, but straighter than a Guadarrama spindle: but ye must pay for the blasphemy ye have uttered against beauty like that of my lady."
Y, en diciendo esto, arremetió con la lanza baja contra el que lo había dicho, con tanta furia y enojo que, si la buena suerte no hiciera que en la mitad del camino tropezara y cayera Rocinante, lo pasara mal el atrevido mercader. Cayó Rocinante, y fue rodando su amo una buena pieza por el campo; y, queriéndose levantar, jamás pudo: tal embarazo le causaban la lanza, adarga, espuelas y celada, con el peso de las antiguas armas. Y, entretanto que pugnaba por levantarse y no podía, estaba diciendo: -¡Non fuyáis, gente cobarde; gente cautiva, atended !; que no por culpa mía, sino de mi caballo, estoy aquí tendido.
And so saying, he charged with levelled lance against the one who had spoken, with such fury and fierceness that, if luck had not contrived that Rocinante should stumble midway and come down, it would have gone hard with the rash trader. Down went Rocinante, and over went his master, rolling along the ground for some distance; and when he tried to rise he was unable, so encumbered was he with lance, buckler, spurs, helmet, and the weight of his old armour; and all the while he was struggling to get up he kept saying, "Fly not, cowards and caitiffs! stay, for not by my fault, but my horse's, am I stretched here."
Un mozo de mulas de los que allí venían, que no debía de ser muy bien intencionado, oyendo decir al pobre caído tantas arrogancias, no lo pudo sufrir sin darle la respuesta en las costillas. Y, llegándose a él, tomó la lanza, y, después de haberla hecho pedazos, con uno dellos comenzó a dar a nuestro don Quijote tantos palos que, a despecho y pesar de sus armas, le molió como cibera. Dábanle voces sus amos que no le diese tanto y que le dejase, pero estaba ya el mozo picado y no quiso dejar el juego hasta envidar todo el resto de su cólera; y, acudiendo por los demás trozos de la lanza, los acabó de deshacer sobre el miserable caído, que, con toda aquella tempestad de palos que sobre él vía, no cerraba la boca, amenazando al cielo y a la tierra, y a los malandrines, que tal le parecían.
One of the muleteers in attendance, who could not have had much good nature in him, hearing the poor prostrate man blustering in this style, was unable to refrain from giving him an answer on his ribs; and coming up to him he seized his lance, and having broken it in pieces, with one of them he began so to belabour our Don Quixote that, notwithstanding and in spite of his armour, he milled him like a measure of wheat. His masters called out not to lay on so hard and to leave him alone, but the muleteers blood was up, and he did not care to drop the game until he had vented the rest of his wrath, and gathering up the remaining fragments of the lance he finished with a discharge upon the unhappy victim, who all through the storm of sticks that rained on him never ceased threatening heaven, and earth, and the brigands, for such they seemed to him.
Cansóse el mozo, y los mercaderes siguieron su camino, llevando qué contar en todo él del pobre apaleado. El cual, después que se vio solo, tornó a probar si podía levantarse; pero si no lo pudo hacer cuando sano y bueno, ¿cómo lo haría molido y casi deshecho ? Y aún se tenía por dichoso, pareciéndole que aquélla era propia desgracia de caballeros andantes, y toda la atribuía a la falta de su caballo, y no era posible levantarse, según tenía brumado todo el cuerpo.
At last the muleteer was tired, and the traders continued their journey, taking with them matter for talk about the poor fellow who had been cudgelled. He when he found himself alone made another effort to rise; but if he was unable when whole and sound, how was he to rise after having been thrashed and well-nigh knocked to pieces? And yet he esteemed himself fortunate, as it seemed to him that this was a regular knight-errant's mishap, and entirely, he considered, the fault of his horse. However, battered in body as he was, to rise was beyond his power.
Capítulo V
CHAPTER V
Donde se prosigue la narración de la desgracia de nuestro caballero
IN WHICH THE NARRATIVE OF OUR KNIGHT'S MISHAP IS CONTINUED
Viendo, pues, que, en efeto, no podía menearse, acordó de acogerse a su ordinario remedio, que era pensar en algún paso de sus libros; y trújole su locura a la memoria aquel de Valdovinos y del marqués de Mantua, cuando Carloto le dejó herido en la montiña, historia sabida de los niños, no ignorada de los mozos, celebrada y aun creída de los viejos; y, con todo esto, no más verdadera que los milagros de Mahoma. Ésta, pues, le pareció a él que le venía de molde para el paso en que se hallaba; y así, con muestras de grande sentimiento, se comenzó a volcar por la tierra y a decir con debilitado aliento lo mesmo que dicen decía el herido caballero del bosque:
Finding, then, that, in fact he could not move, he thought himself of having recourse to his usual remedy, which was to think of some passage in his books, and his craze brought to his mind that about Baldwin and the Marquis of Mantua, when Carloto left him wounded on the mountain side, a story known by heart by the children, not forgotten by the young men, and lauded and even believed by the old folk; and for all that not a whit truer than the miracles of Mahomet. This seemed to him to fit exactly the case in which he found himself, so, making a show of severe suffering, he began to roll on the ground and with feeble breath repeat the very words which the wounded knight of the wood is said to have uttered:
-¿Donde estás, señora mía,
Where art thou, lady mine, that thou
que no te duele mi mal ?
  My sorrow dost not rue?
O no lo sabes, señora,
Thou canst not know it, lady mine,
o eres falsa y desleal.
  Or else thou art untrue.
Y, desta manera, fue prosiguiendo el romance hasta aquellos versos que dicen:
And so he went on with the ballad as far as the lines:
-¡Oh noble marqués de Mantua,
O noble Marquis of Mantua,
mi tío y señor carnal!
  My Uncle and liege lord!
Y quiso la suerte que, cuando llegó a este verso, acertó a pasar por allí un labrador de su mesmo lugar y vecino suyo, que venía de llevar una carga de trigo al molino; el cual, viendo aquel hombre allí tendido, se llegó a él y le preguntó que quién era y qué mal sentía que tan tristemente se quejaba.
As chance would have it, when he had got to this line there happened to come by a peasant from his own village, a neighbour of his, who had been with a load of wheat to the mill, and he, seeing the man stretched there, came up to him and asked him who he was and what was the matter with him that he complained so dolefully.
Don Quijote creyó, sin duda, que aquél era el marqués de Mantua, su tío; y así, no le respondió otra cosa si no fue proseguir en su romance, donde le daba cuenta de su desgracia y de los amores del hijo del Emperante con su esposa, todo de la mesma manera que el romance lo canta.
Don Quixote was firmly persuaded that this was the Marquis of Mantua, his uncle, so the only answer he made was to go on with his ballad, in which he told the tale of his misfortune, and of the loves of the Emperor's son and his wife all exactly as the ballad sings it.
El labrador estaba admirado oyendo aquellos disparates; y, quitándole la visera, que ya estaba hecha pedazos de los palos, le limpió el rostro, que le tenía cubierto de polvo; y apenas le hubo limpiado, cuando le conoció y le dijo: -Señor Quijana -que así se debía de llamar cuando él tenía juicio y no había pasado de hidalgo sosegado a caballero andante-, ¿quién ha puesto a vuestra merced desta suerte ?
The peasant stood amazed at hearing such nonsense, and relieving him of the visor, already battered to pieces by blows, he wiped his face, which was covered with dust, and as soon as he had done so he recognised him and said, "Senor Quixada" (for so he appears to have been called when he was in his senses and had not yet changed from a quiet country gentleman into a knight-errant), "who has brought your worship to this pass?" But to all questions the other only went on with his ballad.
Pero él seguía con su romance a cuanto le preguntaba. Viendo esto el buen hombre, lo mejor que pudo le quitó el peto y espaldar, para ver si tenía alguna herida; pero no vio sangre ni señal alguna. Procuró levantarle del suelo, y no con poco trabajo le subió sobre su jumento, por parecer caballería más sosegada. Recogió las armas, hasta las astillas de la lanza, y liólas sobre Rocinante, al cual tomó de la rienda, y del cabestro al asno, y se encaminó hacia su pueblo, bien pensativo de oír los disparates que don Quijote decía; y no menos iba don Quijote, que, de puro molido y quebrantado, no se podía tener sobre el borrico, y de cuando en cuando daba unos suspiros que los ponía en el cielo; de modo que de nuevo obligó a que el labrador le preguntase le dijese qué mal sentía; y no parece sino que el diablo le traía a la memoria los cuentos acomodados a sus sucesos, porque, en aquel punto, olvidándose de Valdovinos, se acordó del moro Abindarráez, cuando el alcaide de Antequera, Rodrigo de Narváez, le prendió y llevó cautivo a su alcaidía. De suerte que, cuando el labrador le volvió a preguntar que cómo estaba y qué sentía, le respondió las mesmas palabras y razones que el cautivo Abencerraje respondía a Rodrigo de Narváez, del mesmo modo que él había leído la historia en La Diana, de Jorge de Montemayor, donde se escribe; aprovechándose della tan a propósito, que el labrador se iba dando al diablo de oír tanta máquina de necedades; por donde conoció que su vecino estaba loco, y dábale priesa a llegar al pueblo, por escusar el enfado que don Quijote le causaba con su larga arenga. Al cabo de lo cual, dijo:
Seeing this, the good man removed as well as he could his breastplate and backpiece to see if he had any wound, but he could perceive no blood nor any mark whatever. He then contrived to raise him from the ground, and with no little difficulty hoisted him upon his ass, which seemed to him to be the easiest mount for him; and collecting the arms, even to the splinters of the lance, he tied them on Rocinante, and leading him by the bridle and the ass by the halter he took the road for the village, very sad to hear what absurd stuff Don Quixote was talking. Nor was Don Quixote less so, for what with blows and bruises he could not sit upright on the ass, and from time to time he sent up sighs to heaven, so that once more he drove the peasant to ask what ailed him. And it could have been only the devil himself that put into his head tales to match his own adventures, for now, forgetting Baldwin, he bethought himself of the Moor Abindarraez, when the Alcaide of Antequera, Rodrigo de Narvaez, took him prisoner and carried him away to his castle; so that when the peasant again asked him how he was and what ailed him, he gave him for reply the same words and phrases that the captive Abindarraez gave to Rodrigo de Narvaez, just as he had read the story in the "Diana" of Jorge de Montemayor where it is written, applying it to his own case so aptly that the peasant went along cursing his fate that he had to listen to such a lot of nonsense; from which, however, he came to the conclusion that his neighbour was mad, and so made all haste to reach the village to escape the wearisomeness of this harangue of Don Quixote's; who, at the end of it, said,
-Sepa vuestra merced, señor don Rodrigo de Narváez, que esta hermosa Jarifa que he dicho es ahora la linda Dulcinea del Toboso, por quien yo he hecho, hago y haré los más famosos hechos de caballerías que se han visto, vean ni verán en el mundo.
"Senor Don Rodrigo de Narvaez, your worship must know that this fair Xarifa I have mentioned is now the lovely Dulcinea del Toboso, for whom I have done, am doing, and will do the most famous deeds of chivalry that in this world have been seen, are to be seen, or ever shall be seen."
A esto respondió el labrador:
To this the peasant answered,
-Mire vuestra merced, señor, pecador de mí, que yo no soy don Rodrigo de Narváez, ni el marqués de Mantua, sino Pedro Alonso, su vecino; ni vuestra merced es Valdovinos, ni Abindarráez, sino el honrado hidalgo del señor Quijana.
"Senor—sinner that I am!—cannot your worship see that I am not Don Rodrigo de Narvaez nor the Marquis of Mantua, but Pedro Alonso your neighbour, and that your worship is neither Baldwin nor Abindarraez, but the worthy gentleman Senor Quixada?"
-Yo quién soy -respondió don Quijote-; y que puedo ser no sólo los que he dicho, sino todos los Doce Pares de Francia, y aun todos los Nueve de la Fama, pues a todas las hazañas que ellos todos juntos y cada uno por sí hicieron, se aventajarán las mías.
"I know who I am," replied Don Quixote, "and I know that I may be not only those I have named, but all the Twelve Peers of France and even all the Nine Worthies, since my achievements surpass all that they have done all together and each of them on his own account."
En estas pláticas y en otras semejantes, llegaron al lugar a la hora que anochecía, pero el labrador aguardó a que fuese algo más noche, porque no viesen al molido hidalgo tan mal caballero. Llegada, pues, la hora que le pareció, entró en el pueblo, y en la casa de don Quijote, la cual halló toda alborotada; y estaban en ella el cura y el barbero del lugar, que eran grandes amigos de don Quijote, que estaba diciéndoles su ama a voces:
With this talk and more of the same kind they reached the village just as night was beginning to fall, but the peasant waited until it was a little later that the belaboured gentleman might not be seen riding in such a miserable trim. When it was what seemed to him the proper time he entered the village and went to Don Quixote's house, which he found all in confusion, and there were the curate and the village barber, who were great friends of Don Quixote, and his housekeeper was saying to them in a loud voice,
-¿Qué le parece a vuestra merced, señor licenciado Pero Pérez -que así se llamaba el cura-, de la desgracia de mi señor ? Tres días ha que no parecen él, ni el rocín, ni la adarga, ni la lanza ni las armas. ¡Desventurada de mí !, que me doy a entender, y así es ello la verdad como nací para morir, que estos malditos libros de caballerías que él tiene y suele leer tan de ordinario le han vuelto el juicio; que ahora me acuerdo haberle oído decir muchas veces, hablando entre sí, que quería hacerse caballero andante e irse a buscar las aventuras por esos mundos. Encomendados sean a Satanás y a Barrabás tales libros, que así han echado a perder el más delicado entendimiento que había en toda la Mancha.
"What does your worship think can have befallen my master, Senor Licentiate Pero Perez?" for so the curate was called; "it is three days now since anything has been seen of him, or the hack, or the buckler, lance, or armour. Miserable me! I am certain of it, and it is as true as that I was born to die, that these accursed books of chivalry he has, and has got into the way of reading so constantly, have upset his reason; for now I remember having often heard him saying to himself that he would turn knight-errant and go all over the world in quest of adventures. To the devil and Barabbas with such books, that have brought to ruin in this way the finest understanding there was in all La Mancha!"
La sobrina decía lo mesmo, y aun decía más:
The niece said the same, and, more:
-Sepa, señor maese Nicolás -que éste era el nombre del barbero-, que muchas veces le aconteció a mi señor tío estarse leyendo en estos desalmados libros de desventuras dos días con sus noches, al cabo de los cuales, arrojaba el libro de las manos, y ponía mano a la espada y andaba a cuchilladas con las paredes; y cuando estaba muy cansado, decía que había muerto a cuatro gigantes como cuatro torres, y el sudor que sudaba del cansancio decía que era sangre de las feridas que había recebido en la batalla; y bebíase luego un gran jarro de agua fría, y quedaba sano y sosegado, diciendo que aquella agua era una preciosísima bebida que le había traído el sabio Esquife, un grande encantador y amigo suyo. Mas yo me tengo la culpa de todo, que no avisé a vuestras mercedes de los disparates de mi señor tío, para que lo remediaran antes de llegar a lo que ha llegado, y quemaran todos estos descomulgados libros, que tiene muchos, que bien merecen ser abrasados, como si fuesen de herejes.
"You must know, Master Nicholas"—for that was the name of the barber—"it was often my uncle's way to stay two days and nights together poring over these unholy books of misventures, after which he would fling the book away and snatch up his sword and fall to slashing the walls; and when he was tired out he would say he had killed four giants like four towers; and the sweat that flowed from him when he was weary he said was the blood of the wounds he had received in battle; and then he would drink a great jug of cold water and become calm and quiet, saying that this water was a most precious potion which the sage Esquife, a great magician and friend of his, had brought him. But I take all the blame upon myself for never having told your worships of my uncle's vagaries, that you might put a stop to them before things had come to this pass, and burn all these accursed books—for he has a great number—that richly deserve to be burned like heretics."
-Esto digo yo también -dijo el cura-, y a fee que no se pase el día de mañana sin que dellos no se haga acto público y sean condenados al fuego, porque no den ocasión a quien los leyere de hacer lo que mi buen amigo debe de haber hecho.
"So say I too," said the curate, "and by my faith to-morrow shall not pass without public judgment upon them, and may they be condemned to the flames lest they lead those that read to behave as my good friend seems to have behaved."
Todo esto estaban oyendo el labrador y don Quijote, con que acabó de entender el labrador la enfermedad de su vecino; y así, comenzó a decir a voces:
All this the peasant heard, and from it he understood at last what was the matter with his neighbour, so he began calling aloud,
-Abran vuestras mercedes al señor Valdovinos y al señor marqués de Mantua, que viene malferido, y al señor moro Abindarráez, que trae cautivo el valeroso Rodrigo de Narváez, alcaide de Antequera.
"Open, your worships, to Senor Baldwin and to Senor the Marquis of Mantua, who comes badly wounded, and to Senor Abindarraez, the Moor, whom the valiant Rodrigo de Narvaez, the Alcaide of Antequera, brings captive."
A estas voces salieron todos, y, como conocieron los unos a su amigo, las otras a su amo y tío, que aún no se había apeado del jumento, porque no podía, corrieron a abrazarle. Él dijo:
At these words they all hurried out, and when they recognised their friend, master, and uncle, who had not yet dismounted from the ass because he could not, they ran to embrace him.
-Ténganse todos, que vengo malferido por la culpa de mi caballo. Llévenme a mi lecho y llámese, si fuere posible, a la sabia Urganda, que cure y cate de mis feridas.
"Hold!" said he, "for I am badly wounded through my horse's fault; carry me to bed, and if possible send for the wise Urganda to cure and see to my wounds."
-¡Mirá, en hora maza -dijo a este punto el ama-, si me decía a mí bien mi corazón del pie que cojeaba mi señor ! Suba vuestra merced en buen hora, que, sin que venga esa Hurgada, le sabremos aquí curar. ¡Malditos, digo, sean otra vez y otras ciento estos libros de caballerías, que tal han parado a vuestra merced !
"See there! plague on it!" cried the housekeeper at this: "did not my heart tell the truth as to which foot my master went lame of? To bed with your worship at once, and we will contrive to cure you here without fetching that Hurgada. A curse I say once more, and a hundred times more, on those books of chivalry that have brought your worship to such a pass."
Lleváronle luego a la cama, y, catándole las feridas, no le hallaron ninguna; y él dijo que todo era molimiento, por haber dado una gran caída con Rocinante, su caballo, combatiéndose con diez jayanes, los más desaforados y atrevidos que se pudieran fallar en gran parte de la tierra. -¡Ta, ta ! -dijo el cura-. ¿Jayanes hay en la danza ? Para mi santiguada, que yo los queme mañana antes que llegue la noche.
They carried him to bed at once, and after searching for his wounds could find none, but he said they were all bruises from having had a severe fall with his horse Rocinante when in combat with ten giants, the biggest and the boldest to be found on earth. "So, so!" said the curate, "are there giants in the dance? By the sign of the Cross I will burn them to-morrow before the day over."
Hiciéronle a don Quijote mil preguntas, y a ninguna quiso responder otra cosa sino que le diesen de comer y le dejasen dormir, que era lo que más le importaba. Hízose así, y el cura se informó muy a la larga del labrador del modo que había hallado a don Quijote. Él se lo contó todo, con los disparates que al hallarle y al traerle había dicho; que fue poner más deseo en el licenciado de hacer lo que otro día hizo, que fue llamar a su amigo el barbero maese Nicolás, con el cual se vino a casa de don Quijote,
They put a host of questions to Don Quixote, but his only answer to all was—give him something to eat, and leave him to sleep, for that was what he needed most. They did so, and the curate questioned the peasant at great length as to how he had found Don Quixote. He told him, and the nonsense he had talked when found and on the way home, all which made the licentiate the more eager to do what he did the next day, which was to summon his friend the barber, Master Nicholas, and go with him to Don Quixote's house.
Capítulo VI
CHAPTER VI
Del donoso y grande escrutinio que el cura y el barbero hicieron en la librería de nuestro ingenioso hidalgo
OF THE DIVERTING AND IMPORTANT SCRUTINY WHICH THE CURATE AND THE BARBER MADE IN THE LIBRARY OF OUR INGENIOUS GENTLEMAN
el cual aún todavía dormía. Pidió las llaves, a la sobrina, del aposento donde estaban los libros, autores del daño, y ella se las dio de muy buena gana. Entraron dentro todos, y la ama con ellos, y hallaron más de cien cuerpos de libros grandes, muy bien encuadernados, y otros pequeños; y, así como el ama los vio, volvióse a salir del aposento con gran priesa, y tornó luego con una escudilla de agua bendita y un hisopo, y dijo: -Tome vuestra merced, señor licenciado: rocíe este aposento, no esté aquí algún encantador de los muchos que tienen estos libros, y nos encanten, en pena de las que les queremos dar echándolos del mundo.
He was still sleeping; so the curate asked the niece for the keys of the room where the books, the authors of all the mischief, were, and right willingly she gave them. They all went in, the housekeeper with them, and found more than a hundred volumes of big books very well bound, and some other small ones. The moment the housekeeper saw them she turned about and ran out of the room, and came back immediately with a saucer of holy water and a sprinkler, saying, "Here, your worship, senor licentiate, sprinkle this room; don't leave any magician of the many there are in these books to bewitch us in revenge for our design of banishing them from the world."
Causó risa al licenciado la simplicidad del ama, y mandó al barbero que le fuese dando de aquellos libros uno a uno, para ver de qué trataban, pues podía ser hallar algunos que no mereciesen castigo de fuego.
The simplicity of the housekeeper made the licentiate laugh, and he directed the barber to give him the books one by one to see what they were about, as there might be some to be found among them that did not deserve the penalty of fire.
-No -dijo la sobrina-, no hay para qué perdonar a ninguno, porque todos han sido los dañadores; mejor será arrojarlos por las ventanas al patio, y hacer un rimero dellos y pegarles fuego; y si no, llevarlos al corral, y allí se hará la hoguera, y no ofenderá el humo. Lo mismo dijo el ama: tal era la gana que las dos tenían de la muerte de aquellos inocentes; mas el cura no vino en ello sin primero leer siquiera los títulos. Y el primero que maese Nicolás le dio en las manos fue Los cuatro de Amadís de Gaula, y dijo el cura:
"No," said the niece, "there is no reason for showing mercy to any of them; they have every one of them done mischief; better fling them out of the window into the court and make a pile of them and set fire to them; or else carry them into the yard, and there a bonfire can be made without the smoke giving any annoyance." The housekeeper said the same, so eager were they both for the slaughter of those innocents, but the curate would not agree to it without first reading at any rate the titles. The first that Master Nicholas put into his hand was "The four books of Amadis of Gaul.
-Parece cosa de misterio ésta; porque, según he oído decir, este libro fue el primero de caballerías que se imprimió en España, y todos los demás han tomado principio y origen déste; y así, me parece que, como a dogmatizador de una secta tan mala, le debemos, sin escusa alguna, condenar al fuego.
"This seems a mysterious thing," said the curate, "for, as I have heard say, this was the first book of chivalry printed in Spain, and from this all the others derive their birth and origin; so it seems to me that we ought inexorably to condemn it to the flames as the founder of so vile a sect."
-No, señor -dijo el barbero-, que también he oído decir que es el mejor de todos los libros que de este género se han compuesto; y así, como a único en su arte, se debe perdonar.
"Nay, sir," said the barber, "I too, have heard say that this is the best of all the books of this kind that have been written, and so, as something singular in its line, it ought to be pardoned."
-Así es verdad -dijo el cura-, y por esa razón se le otorga la vida por ahora. Veamos esotro que está junto a él.
"True," said the curate; "and for that reason let its life be spared for the present. Let us see that other which is next to it."
-Es -dijo el barbero- las Sergas de Esplandián, hijo legítimo de Amadís de Gaula.
"It is," said the barber, "the 'Sergas de Esplandian,' the lawful son of Amadis of Gaul."
-Pues, en verdad -dijo el cura- que no le ha de valer al hijo la bondad del padre. Tomad, señora ama: abrid esa ventana y echadle al corral, y principio al montón de la hoguera que se ha de hacer.
"Then verily," said the curate, "the merit of the father must not be put down to the account of the son. Take it, mistress housekeeper; open the window and fling it into the yard and lay the foundation of the pile for the bonfire we are to make."
Hízolo así el ama con mucho contento, y el bueno de Esplandián fue volando al corral, esperando con toda paciencia el fuego que le amenazaba.
The housekeeper obeyed with great satisfaction, and the worthy "Esplandian" went flying into the yard to await with all patience the fire that was in store for him.
-Adelante -dijo el cura.
"Proceed," said the curate.
-Este que viene -dijo el barbero- es Amadís de Grecia; y aun todos los deste lado, a lo que creo, son del mesmo linaje de Amadís.
"This that comes next," said the barber, "is 'Amadis of Greece,' and, indeed, I believe all those on this side are of the same Amadis lineage."
-Pues vayan todos al corral -dijo el cura-; que, a trueco de quemar a la reina Pintiquiniestra, y al pastor Darinel, y a sus églogas, y a las endiabladas y revueltas razones de su autor, quemaré con ellos al padre que me engendró, si anduviera en figura de caballero andante.
"Then to the yard with the whole of them," said the curate; "for to have the burning of Queen Pintiquiniestra, and the shepherd Darinel and his eclogues, and the bedevilled and involved discourses of his author, I would burn with them the father who begot me if he were going about in the guise of a knight-errant."
-De ese parecer soy yo -dijo el barbero.
"I am of the same mind," said the barber.
-Y aun yo -añadió la sobrina.
"And so am I," added the niece.
-Pues así es -dijo el ama-, vengan, y al corral con ellos.
"In that case," said the housekeeper, "here, into the yard with them!"
Diéronselos, que eran muchos, y ella ahorró la escalera y dio con ellos por la ventana abajo.
They were handed to her, and as there were many of them, she spared herself the staircase, and flung them down out of the window.
-¿Quién es ese tonel ? -dijo el cura.
"Who is that tub there?" said the curate.
-Éste es -respondió el barbero- Don Olivante de Laura.
"This," said the barber, "is 'Don Olivante de Laura.'"
-El autor de ese libro -dijo el cura- fue el mesmo que compuso a Jardín de flores; y en verdad que no sepa determinar cuál de los dos libros es más verdadero, o, por decir mejor, menos mentiroso; sólo decir que éste irá al corral por disparatado y arrogante.
"The author of that book," said the curate, "was the same that wrote 'The Garden of Flowers,' and truly there is no deciding which of the two books is the more truthful, or, to put it better, the less lying; all I can say is, send this one into the yard for a swaggering fool."
-Éste que se sigue es Florimorte de Hircania -dijo el barbero.
"This that follows is 'Florismarte of Hircania,'" said the barber.
-¿Ahí está el señor Florimorte ? -replicó el cura-. Pues a fe que ha de parar presto en el corral, a pesar de su estraño nacimiento y sonadas aventuras; que no da lugar a otra cosa la dureza y sequedad de su estilo. Al corral con él y con esotro, señora ama.
"Senor Florismarte here?" said the curate; "then by my faith he must take up his quarters in the yard, in spite of his marvellous birth and visionary adventures, for the stiffness and dryness of his style deserve nothing else; into the yard with him and the other, mistress housekeeper."
-Que me place, señor mío -respondía ella; y con mucha alegría ejecutaba lo que le era mandado.
"With all my heart, senor," said she, and executed the order with great delight.
-Éste es El Caballero Platir -dijo el barbero.
"This," said the barber, "is The Knight Platir.'"
-Antiguo libro es éste -dijo el cura-, y no hallo en él cosa que merezca venia. Acompañe a los demás sin réplica.
"An old book that," said the curate, "but I find no reason for clemency in it; send it after the others without appeal;" which was done.
Y así fue hecho. Abrióse otro libro y vieron que tenía por título El Caballero de la Cruz.
Another book was opened, and they saw it was entitled, "The Knight of the Cross."
-Por nombre tan santo como este libro tiene, se podía perdonar su ignorancia; mas también se suele decir: " tras la cruz está el diablo "; vaya al fuego.
"For the sake of the holy name this book has," said the curate, "its ignorance might be excused; but then, they say, 'behind the cross there's the devil; to the fire with it."
Tomando el barbero otro libro, dijo:
Taking down another book, the barber said,
-Éste es Espejo de caballerías.
"This is 'The Mirror of Chivalry.'"
-Ya conozco a su merced -dijo el cura-. Ahí anda el señor Reinaldos de Montalbán con sus amigos y compañeros, más ladrones que Caco, y los doce Pares, con el verdadero historiador Turpín; y en verdad que estoy por condenarlos no más que a destierro perpetuo, siquiera porque tienen parte de la invención del famoso Mateo Boyardo, de donde también tejió su tela el cristiano poeta Ludovico Ariosto; al cual, si aquí le hallo, y que habla en otra lengua que la suya, no le guardaré respeto alguno; pero si habla en su idioma, le pondré sobre mi cabeza.
"I know his worship," said the curate; "that is where Senor Reinaldos of Montalvan figures with his friends and comrades, greater thieves than Cacus, and the Twelve Peers of France with the veracious historian Turpin; however, I am not for condemning them to more than perpetual banishment, because, at any rate, they have some share in the invention of the famous Matteo Boiardo, whence too the Christian poet Ludovico Ariosto wove his web, to whom, if I find him here, and speaking any language but his own, I shall show no respect whatever; but if he speaks his own tongue I will put him upon my head."
-Pues yo le tengo en italiano -dijo el barbero-, mas no le entiendo.
"Well, I have him in Italian," said the barber, "but I do not understand him."
-Ni aun fuera bien que vos le entendiérades -respondió el cura-, y aquí le perdonáramos al señor capitán que no le hubiera traído a España y hecho castellano; que le quitó mucho de su natural valor, y lo mesmo harán todos aquellos que los libros de verso quisieren volver en otra lengua: que, por mucho cuidado que pongan y habilidad que muestren, jamás llegarán al punto que ellos tienen en su primer nacimiento. Digo, en efeto, que este libro, y todos los que se hallaren que tratan destas cosas de Francia, se echen y depositen en un pozo seco, hasta que con más acuerdo se vea lo que se ha de hacer dellos, ecetuando a un Bernardo del Carpio que anda por ahí y a otro llamado Roncesvalles; que éstos, en llegando a mis manos, han de estar en las del ama, y dellas en las del fuego, sin remisión alguna.
"Nor would it be well that you should understand him," said the curate, "and on that score we might have excused the Captain if he had not brought him into Spain and turned him into Castilian. He robbed him of a great deal of his natural force, and so do all those who try to turn books written in verse into another language, for, with all the pains they take and all the cleverness they show, they never can reach the level of the originals as they were first produced. In short, I say that this book, and all that may be found treating of those French affairs, should be thrown into or deposited in some dry well, until after more consideration it is settled what is to be done with them; excepting always one 'Bernardo del Carpio' that is going about, and another called 'Roncesvalles;' for these, if they come into my hands, shall pass at once into those of the housekeeper, and from hers into the fire without any reprieve."
Todo lo confirmó el barbero, y lo tuvo por bien y por cosa muy acertada, por entender que era el cura tan buen cristiano y tan amigo de la verdad, que no diría otra cosa por todas las del mundo. Y, abriendo otro libro, vio que era Palmerín de Oliva, y junto a él estaba otro que se llamaba Palmerín de Ingalaterra; lo cual visto por el licenciado, dijo: -Esa oliva se haga luego rajas y se queme, que aun no queden della las cenizas; y esa palma de Ingalaterra se guarde y se conserve como a cosa única, y se haga para ello otra caja como la que halló Alejandro en los despojos de Dario, que la diputó para guardar en ella las obras del poeta Homero. Este libro, señor compadre, tiene autoridad por dos cosas: la una, porque él por sí es muy bueno, y la otra, porque es fama que le compuso un discreto rey de Portugal. Todas las aventuras del castillo de Miraguarda son bonísimas y de grande artificio; las razones, cortesanas y claras, que guardan y miran el decoro del que habla con mucha propriedad y entendimiento. Digo, pues, salvo vuestro buen parecer, señor maese Nicolás, que éste y Amadís de Gaula queden libres del fuego, y todos los demás, sin hacer más cala y cata, perezcan.
To all this the barber gave his assent, and looked upon it as right and proper, being persuaded that the curate was so staunch to the Faith and loyal to the Truth that he would not for the world say anything opposed to them. Opening another book he saw it was "Palmerin de Oliva," and beside it was another called "Palmerin of England," seeing which the licentiate said, "Let the Olive be made firewood of at once and burned until no ashes even are left; and let that Palm of England be kept and preserved as a thing that stands alone, and let such another case be made for it as that which Alexander found among the spoils of Darius and set aside for the safe keeping of the works of the poet Homer. This book, gossip, is of authority for two reasons, first because it is very good, and secondly because it is said to have been written by a wise and witty king of Portugal. All the adventures at the Castle of Miraguarda are excellent and of admirable contrivance, and the language is polished and clear, studying and observing the style befitting the speaker with propriety and judgment. So then, provided it seems good to you, Master Nicholas, I say let this and 'Amadis of Gaul' be remitted the penalty of fire, and as for all the rest, let them perish without further question or query."
-No, señor compadre -replicó el barbero-; que éste que aquí tengo es el afamado Don Belianís.
"Nay, gossip," said the barber, "for this that I have here is the famous 'Don Belianis.'"
-Pues ése -replicó el cura-, con la segunda, tercera y cuarta parte, tienen necesidad de un poco de ruibarbo para purgar la demasiada cólera suya, y es menester quitarles todo aquello del castillo de la Fama y otras impertinencias de más importancia, para lo cual se les da término ultramarino, y como se enmendaren, así se usará con ellos de misericordia o de justicia; y en tanto, tenedlos vos, compadre, en vuestra casa, mas no los dejéis leer a ninguno.
"Well," said the curate, "that and the second, third, and fourth parts all stand in need of a little rhubarb to purge their excess of bile, and they must be cleared of all that stuff about the Castle of Fame and other greater affectations, to which end let them be allowed the over-seas term, and, according as they mend, so shall mercy or justice be meted out to them; and in the mean time, gossip, do you keep them in your house and let no one read them."
-Que me place -respondió el barbero. Y, sin querer cansarse más en leer libros de caballerías, mandó al ama que tomase todos los grandes y diese con ellos en el corral. No se dijo a tonta ni a sorda, sino a quien tenía más gana de quemallos que de echar una tela, por grande y delgada que fuera; y, asiendo casi ocho de una vez, los arrojó por la ventana. Por tomar muchos juntos, se le cayó uno a los pies del barbero, que le tomó gana de ver de quién era, y vio que decía: Historia del famoso caballero Tirante el Blanco.
"With all my heart," said the barber; and not caring to tire himself with reading more books of chivalry, he told the housekeeper to take all the big ones and throw them into the yard. It was not said to one dull or deaf, but to one who enjoyed burning them more than weaving the broadest and finest web that could be; and seizing about eight at a time, she flung them out of the window. In carrying so many together she let one fall at the feet of the barber, who took it up, curious to know whose it was, and found it said, "History of the Famous Knight, Tirante el Blanco."
-¡Válame Dios ! -dijo el cura, dando una gran voz-. ¡Que aquí esté Tirante el Blanco ! Dádmele acá, compadre; que hago cuenta que he hallado en él un tesoro de contento y una mina de pasatiempos. Aquí está don Quirieleisón de Montalbán, valeroso caballero, y su hermano Tomás de Montalbán, y el caballero Fonseca, con la batalla que el valiente de Tirante hizo con el alano, y las agudezas de la doncella Placerdemivida, con los amores y embustes de la viuda Reposada, y la señora Emperatriz, enamorada de Hipólito, su escudero. Dígoos verdad, señor compadre, que, por su estilo, es éste el mejor libro del mundo: aquí comen los caballeros, y duermen, y mueren en sus camas, y hacen testamento antes de su muerte, con estas cosas de que todos los demás libros deste género carecen. Con todo eso, os digo que merecía el que le compuso, pues no hizo tantas necedades de industria, que le echaran a galeras por todos los días de su vida. Llevadle a casa y leedle, y veréis que es verdad cuanto dél os he dicho.
"God bless me!" said the curate with a shout, "'Tirante el Blanco' here! Hand it over, gossip, for in it I reckon I have found a treasury of enjoyment and a mine of recreation. Here is Don Kyrieleison of Montalvan, a valiant knight, and his brother Thomas of Montalvan, and the knight Fonseca, with the battle the bold Tirante fought with the mastiff, and the witticisms of the damsel Placerdemivida, and the loves and wiles of the widow Reposada, and the empress in love with the squire Hipolito—in truth, gossip, by right of its style it is the best book in the world. Here knights eat and sleep, and die in their beds, and make their wills before dying, and a great deal more of which there is nothing in all the other books. Nevertheless, I say he who wrote it, for deliberately composing such fooleries, deserves to be sent to the galleys for life. Take it home with you and read it, and you will see that what I have said is true."
-Así será -respondió el barbero-; pero, ¿qué haremos destos pequeños libros que quedan ?
"As you will," said the barber; "but what are we to do with these little books that are left?"
-Éstos -dijo el cura- no deben de ser de caballerías, sino de poesía.
"These must be, not chivalry, but poetry," said the curate;
Y abriendo uno, vio que era La Diana, de Jorge de Montemayor, y dijo, creyendo que todos los demás eran del mesmo género:
and opening one he saw it was the "Diana" of Jorge de Montemayor, and, supposing all the others to be of the same sort,
-Éstos no merecen ser quemados, como los demás, porque no hacen ni harán el daño que los de caballerías han hecho; que son libros de entendimiento, sin perjuicio de tercero.
"these," he said, "do not deserve to be burned like the others, for they neither do nor can do the mischief the books of chivalry have done, being books of entertainment that can hurt no one."
-¡Ay señor ! -dijo la sobrina-, bien los puede vuestra merced mandar quemar, como a los demás, porque no sería mucho que, habiendo sanado mi señor tío de la enfermedad caballeresca, leyendo éstos, se le antojase de hacerse pastor y andarse por los bosques y prados cantando y tañendo; y, lo que sería peor, hacerse poeta; que, según dicen, es enfermedad incurable y pegadiza.
"Ah, senor!" said the niece, "your worship had better order these to be burned as well as the others; for it would be no wonder if, after being cured of his chivalry disorder, my uncle, by reading these, took a fancy to turn shepherd and range the woods and fields singing and piping; or, what would be still worse, to turn poet, which they say is an incurable and infectious malady."
-Verdad dice esta doncella -dijo el cura-, y será bien quitarle a nuestro amigo este tropiezo y ocasión delante. Y, pues comenzamos por La Diana de Montemayor, soy de parecer que no se queme, sino que se le quite todo aquello que trata de la sabia Felicia y de la agua encantada, y casi todos los versos mayores, y quédesele en hora buena la prosa, y la honra de ser primero en semejantes libros.
"The damsel is right," said the curate, "and it will be well to put this stumbling-block and temptation out of our friend's way. To begin, then, with the 'Diana' of Montemayor. I am of opinion it should not be burned, but that it should be cleared of all that about the sage Felicia and the magic water, and of almost all the longer pieces of verse: let it keep, and welcome, its prose and the honour of being the first of books of the kind."
-Éste que se sigue -dijo el barbero- es La Diana llamada segunda del Salmantino; y éste, otro que tiene el mesmo nombre, cuyo autor es Gil Polo.
"This that comes next," said the barber, "is the 'Diana,' entitled the 'Second Part, by the Salamancan,' and this other has the same title, and its author is Gil Polo."
-Pues la del Salmantino -respondió el cura-, acompañe y acreciente el número de los condenados al corral, y la de Gil Polo se guarde como si fuera del mesmo Apolo; y pase adelante, señor compadre, y démonos prisa, que se va haciendo tarde.
"As for that of the Salamancan," replied the curate, "let it go to swell the number of the condemned in the yard, and let Gil Polo's be preserved as if it came from Apollo himself: but get on, gossip, and make haste, for it is growing late."
-Este libro es -dijo el barbero, abriendo otro- Los diez libros de Fortuna de Amor, compuestos por Antonio de Lofraso, poeta sardo.
"This book," said the barber, opening another, "is the ten books of the 'Fortune of Love,' written by Antonio de Lofraso, a Sardinian poet."
-Por las órdenes que recebí -dijo el cura-, que, desde que Apolo fue Apolo, y las musas musas, y los poetas poetas, tan gracioso ni tan disparatado libro como ése no se ha compuesto, y que, por su camino, es el mejor y el más único de cuantos deste género han salido a la luz del mundo; y el que no le ha leído puede hacer cuenta que no ha leído jamás cosa de gusto. Dádmele acá, compadre, que precio más haberle hallado que si me dieran una sotana de raja de Florencia.
"By the orders I have received," said the curate, "since Apollo has been Apollo, and the Muses have been Muses, and poets have been poets, so droll and absurd a book as this has never been written, and in its way it is the best and the most singular of all of this species that have as yet appeared, and he who has not read it may be sure he has never read what is delightful. Give it here, gossip, for I make more account of having found it than if they had given me a cassock of Florence stuff."
Púsole aparte con grandísimo gusto, y el barbero prosiguió diciendo:
He put it aside with extreme satisfaction, and the barber went on,
-Estos que se siguen son El Pastor de Iberia, Ninfas de Henares y Desengaños de celos.
"These that come next are 'The Shepherd of Iberia,' 'Nymphs of Henares,' and 'The Enlightenment of Jealousy.'"
-Pues no hay más que hacer -dijo el cura-, sino entregarlos al brazo seglar del ama; y no se me pregunte el porqué, que sería nunca acabar.
"Then all we have to do," said the curate, "is to hand them over to the secular arm of the housekeeper, and ask me not why, or we shall never have done."
-Este que viene es El Pastor de Fílida.
"This next is the 'Pastor de Filida.'"
-No es ése pastor -dijo el cura-, sino muy discreto cortesano; guárdese como joya preciosa.
"No Pastor that," said the curate, "but a highly polished courtier; let it be preserved as a precious jewel."
-Este grande que aquí viene se intitula -dijo el barbero- Tesoro de varias poesías.
"This large one here," said the barber, "is called 'The Treasury of various Poems.'"
-Como ellas no fueran tantas -dijo el cura-, fueran más estimadas; menester es que este libro se escarde y limpie de algunas bajezas que entre sus grandezas tiene. Guárdese, porque su autor es amigo mío, y por respeto de otras más heroicas y levantadas obras que ha escrito.
"If there were not so many of them," said the curate, "they would be more relished: this book must be weeded and cleansed of certain vulgarities which it has with its excellences; let it be preserved because the author is a friend of mine, and out of respect for other more heroic and loftier works that he has written."
-Éste es -siguió el barbero- El Cancionero de López Maldonado.
"This," continued the barber, "is the 'Cancionero' of Lopez de Maldonado."
-También el autor de ese libro -replicó el cura- es grande amigo mío, y sus versos en su boca admiran a quien los oye; y tal es la suavidad de la voz con que los canta, que encanta. Algo largo es en las églogas, pero nunca lo bueno fue mucho: guárdese con los escogidos. Pero, ¿qué libro es ese que está junto a él ?
"The author of that book, too," said the curate, "is a great friend of mine, and his verses from his own mouth are the admiration of all who hear them, for such is the sweetness of his voice that he enchants when he chants them: it gives rather too much of its eclogues, but what is good was never yet plentiful: let it be kept with those that have been set apart. But what book is that next it?"
-La Galatea, de Miguel de Cervantes -dijo el barbero.
"The 'Galatea' of Miguel de Cervantes," said the barber.
-Muchos años ha que es grande amigo mío ese Cervantes, y que es más versado en desdichas que en versos. Su libro tiene algo de buena invención; propone algo, y no concluye nada: es menester esperar la segunda parte que promete; quizá con la emienda alcanzará del todo la misericordia que ahora se le niega; y, entre tanto que esto se ve, tenedle recluso en vuestra posada, señor compadre.
"That Cervantes has been for many years a great friend of mine, and to my knowledge he has had more experience in reverses than in verses. His book has some good invention in it, it presents us with something but brings nothing to a conclusion: we must wait for the Second Part it promises: perhaps with amendment it may succeed in winning the full measure of grace that is now denied it; and in the mean time do you, senor gossip, keep it shut up in your own quarters."
-Que me place -respondió el barbero-. Y aquí vienen tres, todos juntos: La Araucana, de don Alonso de Ercilla; La Austríada, de Juan Rufo, jurado de Córdoba, y El Monserrato, de Cristóbal de Virués, poeta valenciano.
"Very good," said the barber; "and here come three together, the 'Araucana' of Don Alonso de Ercilla, the 'Austriada' of Juan Rufo, Justice of Cordova, and the 'Montserrate' of Christobal de Virues, the Valencian poet."
-Todos esos tres libros -dijo el cura- son los mejores que, en verso heroico, en lengua castellana están escritos, y pueden competir con los más famosos de Italia: guárdense como las más ricas prendas de poesía que tiene España.
"These three books," said the curate, "are the best that have been written in Castilian in heroic verse, and they may compare with the most famous of Italy; let them be preserved as the richest treasures of poetry that Spain possesses."
Cansóse el cura de ver más libros; y así, a carga cerrada, quiso que todos los demás se quemasen; pero ya tenía abierto uno el barbero, que se llamaba Las lágrimas de Angélica.
The curate was tired and would not look into any more books, and so he decided that, "contents uncertified," all the rest should be burned; but just then the barber held open one, called "The Tears of Angelica."
-Lloráralas yo -dijo el cura en oyendo el nombre- si tal libro hubiera mandado quemar; porque su autor fue uno de los famosos poetas del mundo, no sólo de España, y fue felicísimo en la tradución de algunas fábulas de Ovidio.
"I should have shed tears myself," said the curate when he heard the title, "had I ordered that book to be burned, for its author was one of the famous poets of the world, not to say of Spain, and was very happy in the translation of some of Ovid's fables."
Capítulo VII
CHAPTER VII
De la segunda salida de nuestro buen caballero don Quijote de la Mancha
OF THE SECOND SALLY OF OUR WORTHY KNIGHT DON QUIXOTE OF LA MANCHA
Estando en esto, comenzó a dar voces don Quijote, diciendo: -Aquí, aquí, valerosos caballeros; aquí es menester mostrar la fuerza de vuestros valerosos brazos, que los cortesanos llevan lo mejor del torneo.Por acudir a este ruido y estruendo, no se pasó adelante con el escrutinio de los demás libros que quedaban; y así, se cree que fueron al fuego, sin ser vistos ni oídos, La Carolea y León de España, con Los Hechos del Emperador, compuestos por don Luis de Ávila, que, sin duda, debían de estar entre los que quedaban; y quizá, si el cura los viera, no pasaran por tan rigurosa sentencia.
At this instant Don Quixote began shouting out, "Here, here, valiant knights! here is need for you to put forth the might of your strong arms, for they of the Court are gaining the mastery in the tourney!" Called away by this noise and outcry, they proceeded no farther with the scrutiny of the remaining books, and so it is thought that "The Carolea," "The Lion of Spain," and "The Deeds of the Emperor," written by Don Luis de Avila, went to the fire unseen and unheard; for no doubt they were among those that remained, and perhaps if the curate had seen them they would not have undergone so severe a sentence.
Cuando llegaron a don Quijote, ya él estaba levantado de la cama, y proseguía en sus voces y en sus desatinos, dando cuchilladas y reveses a todas partes, estando tan despierto como si nunca hubiera dormido. Abrazáronse con él, y por fuerza le volvieron al lecho; y, después que hubo sosegado un poco, volviéndose a hablar con el cura, le dijo:
When they reached Don Quixote he was already out of bed, and was still shouting and raving, and slashing and cutting all round, as wide awake as if he had never slept. They closed with him and by force got him back to bed, and when he had become a little calm, addressing the curate, he said to him,
-Por cierto, señor arzobispo Turpín, que es gran mengua de los que nos llamamos doce Pares dejar, tan sin más ni más, llevar la vitoria deste torneo a los caballeros cortesanos, habiendo nosotros los aventureros ganado el prez en los tres días antecedentes.
"Of a truth, Senor Archbishop Turpin, it is a great disgrace for us who call ourselves the Twelve Peers, so carelessly to allow the knights of the Court to gain the victory in this tourney, we the adventurers having carried off the honour on the three former days."
-Calle vuestra merced, señor compadre -dijo el cura-, que Dios será servido que la suerte se mude, y que lo que hoy se pierde se gane mañana; y atienda vuestra merced a su salud por agora, que me parece que debe de estar demasiadamente cansado, si ya no es que está malferido.
"Hush, gossip," said the curate; "please God, the luck may turn, and what is lost to-day may be won to-morrow; for the present let your worship have a care of your health, for it seems to me that you are over-fatigued, if not badly wounded."
-Ferido no -dijo don Quijote-, pero molido y quebrantado, no hay duda en ello; porque aquel bastardo de don Roldán me ha molido a palos con el tronco de una encina, y todo de envidia, porque ve que yo solo soy el opuesto de sus valentías. Mas no me llamaría yo Reinaldos de Montalbán si, en levantándome deste lecho, no me lo pagare, a pesar de todos sus encantamentos; y, por agora, tráiganme de yantar, que que es lo que más me hará al caso, y quédese lo del vengarme a mi cargo.
"Wounded no," said Don Quixote, "but bruised and battered no doubt, for that bastard Don Roland has cudgelled me with the trunk of an oak tree, and all for envy, because he sees that I alone rival him in his achievements. But I should not call myself Reinaldos of Montalvan did he not pay me for it in spite of all his enchantments as soon as I rise from this bed. For the present let them bring me something to eat, for that, I feel, is what will be more to my purpose, and leave it to me to avenge myself."
Hiciéronlo ansí: diéronle de comer, y quedóse otra vez dormido, y ellos, admirados de su locura.
They did as he wished; they gave him something to eat, and once more he fell asleep, leaving them marvelling at his madness.
Aquella noche quemó y abrasó el ama cuantos libros había en el corral y en toda la casa, y tales debieron de arder que merecían guardarse en perpetuos archivos; mas no lo permitió su suerte y la pereza del escrutiñador; y así, se cumplió el refrán en ellos de que pagan a las veces justos por pecadores.
That night the housekeeper burned to ashes all the books that were in the yard and in the whole house; and some must have been consumed that deserved preservation in everlasting archives, but their fate and the laziness of the examiner did not permit it, and so in them was verified the proverb that the innocent suffer for the guilty.
Uno de los remedios que el cura y el barbero dieron, por entonces, para el mal de su amigo, fue que le murasen y tapiasen el aposento de los libros, porque cuando se levantase no los hallase -quizá quitando la causa, cesaría el efeto-, y que dijesen que un encantador se los había llevado, y el aposento y todo; y así fue hecho con mucha presteza. De allí a dos días se levantó don Quijote, y lo primero que hizo fue ir a ver sus libros; y, como no hallaba el aposento donde le había dejado, andaba de una en otra parte buscándole. Llegaba adonde solía tener la puerta, y tentábala con las manos, y volvía y revolvía los ojos por todo, sin decir palabra; pero, al cabo de una buena pieza, preguntó a su ama que hacia qué parte estaba el aposento de sus libros.
One of the remedies which the curate and the barber immediately applied to their friend's disorder was to wall up and plaster the room where the books were, so that when he got up he should not find them (possibly the cause being removed the effect might cease), and they might say that a magician had carried them off, room and all; and this was done with all despatch. Two days later Don Quixote got up, and the first thing he did was to go and look at his books, and not finding the room where he had left it, he wandered from side to side looking for it. He came to the place where the door used to be, and tried it with his hands, and turned and twisted his eyes in every direction without saying a word; but after a good while he asked his housekeeper whereabouts was the room that held his books.
El ama, que ya estaba bien advertida de lo que había de responder, le dijo:-¿Qué aposento, o qué nada, busca vuestra merced ? Ya no hay aposento ni libros en esta casa, porque todo se lo llevó el mesmo diablo.
The housekeeper, who had been already well instructed in what she was to answer, said, "What room or what nothing is it that your worship is looking for? There are neither room nor books in this house now, for the devil himself has carried all away."
-No era diablo -replicó la sobrina-, sino un encantador que vino sobre una nube una noche, después del día que vuestra merced de aquí se partió, y, apeándose de una sierpe en que venía caballero, entró en el aposento, y no lo que se hizo dentro, que a cabo de poca pieza salió volando por el tejado, y dejó la casa llena de humo; y, cuando acordamos a mirar lo que dejaba hecho, no vimos libro ni aposento alguno; sólo se nos acuerda muy bien a mí y al ama que, al tiempo del partirse aquel mal viejo, dijo en altas voces que, por enemistad secreta que tenía al dueño de aquellos libros y aposento, dejaba hecho el daño en aquella casa que después se vería. Dijo también que se llamaba el sabio Muñatón.
"It was not the devil," said the niece, "but a magician who came on a cloud one night after the day your worship left this, and dismounting from a serpent that he rode he entered the room, and what he did there I know not, but after a little while he made off, flying through the roof, and left the house full of smoke; and when we went to see what he had done we saw neither book nor room: but we remember very well, the housekeeper and I, that on leaving, the old villain said in a loud voice that, for a private grudge he owed the owner of the books and the room, he had done mischief in that house that would be discovered by-and-by: he said too that his name was the Sage Munaton."
-Frestón diría -dijo don Quijote.
"He must have said Friston," said Don Quixote.
-No -respondió el ama- si se llamaba Frestón o Fritón; sólo que acabó en tón su nombre.
"I don't know whether he called himself Friston or Friton," said the housekeeper, "I only know that his name ended with 'ton.'"
-Así es -dijo don Quijote-; que ése es un sabio encantador, grande enemigo mío, que me tiene ojeriza, porque sabe por sus artes y letras que tengo de venir, andando los tiempos, a pelear en singular batalla con un caballero a quien él favorece, y le tengo de vencer, sin que él lo pueda estorbar, y por esto procura hacerme todos los sinsabores que puede; y mándole yo que mal podrá él contradecir ni evitar lo que por el cielo está ordenado.
"So it does," said Don Quixote, "and he is a sage magician, a great enemy of mine, who has a spite against me because he knows by his arts and lore that in process of time I am to engage in single combat with a knight whom he befriends and that I am to conquer, and he will be unable to prevent it; and for this reason he endeavours to do me all the ill turns that he can; but I promise him it will be hard for him to oppose or avoid what is decreed by Heaven."
-¿Quién duda de eso ? -dijo la sobrina-. Pero, ¿quién le mete a vuestra merced, señor tío, en esas pendencias ? ¿No será mejor estarse pacífico en su casa y no irse por el mundo a buscar pan de trastrigo, sin considerar que muchos van por lana y vuelven tresquilados ?
"Who doubts that?" said the niece; "but, uncle, who mixes you up in these quarrels? Would it not be better to remain at peace in your own house instead of roaming the world looking for better bread than ever came of wheat, never reflecting that many go for wool and come back shorn?"
-¡Oh sobrina mía -respondió don Quijote-, y cuán mal que estás en la cuenta ! Primero que a mí me tresquilen, tendré peladas y quitadas las barbas a cuantos imaginaren tocarme en la punta de un solo cabello.
"Oh, niece of mine," replied Don Quixote, "how much astray art thou in thy reckoning: ere they shear me I shall have plucked away and stripped off the beards of all who dare to touch only the tip of a hair of mine."
No quisieron las dos replicarle más, porque vieron que se le encendía la cólera.
The two were unwilling to make any further answer, as they saw that his anger was kindling.
Es, pues, el caso que él estuvo quince días en casa muy sosegado, sin dar muestras de querer segundar sus primeros devaneos, en los cuales días pasó graciosísimos cuentos con sus dos compadres el cura y el barbero, sobre que él decía que la cosa de que más necesidad tenía el mundo era de caballeros andantes y de que en él se resucitase la caballería andantesca. El cura algunas veces le contradecía y otras concedía, porque si no guardaba este artificio, no había poder averiguarse con él.
In short, then, he remained at home fifteen days very quietly without showing any signs of a desire to take up with his former delusions, and during this time he held lively discussions with his two gossips, the curate and the barber, on the point he maintained, that knights-errant were what the world stood most in need of, and that in him was to be accomplished the revival of knight-errantry. The curate sometimes contradicted him, sometimes agreed with him, for if he had not observed this precaution he would have been unable to bring him to reason.
En este tiempo, solicitó don Quijote a un labrador vecino suyo, hombre de bien -si es que este título se puede dar al que es pobre-, pero de muy poca sal en la mollera. En resolución, tanto le dijo, tanto le persuadió y prometió, que el pobre villano se determinó de salirse con él y servirle de escudero. Decíale, entre otras cosas, don Quijote que se dispusiese a ir con él de buena gana, porque tal vez le podía suceder aventura que ganase, en quítame allá esas pajas, alguna ínsula, y le dejase a él por gobernador della. Con estas promesas y otras tales, Sancho Panza, que así se llamaba el labrador, dejó su mujer y hijos y asentó por escudero de su vecino.
Meanwhile Don Quixote worked upon a farm labourer, a neighbour of his, an honest man (if indeed that title can be given to him who is poor), but with very little wit in his pate. In a word, he so talked him over, and with such persuasions and promises, that the poor clown made up his mind to sally forth with him and serve him as esquire. Don Quixote, among other things, told him he ought to be ready to go with him gladly, because any moment an adventure might occur that might win an island in the twinkling of an eye and leave him governor of it. On these and the like promises Sancho Panza (for so the labourer was called) left wife and children, and engaged himself as esquire to his neighbour.
Dio luego don Quijote orden en buscar dineros; y, vendiendo una cosa y empeñando otra, y malbaratándolas todas, llegó una razonable cantidad. Acomodóse asimesmo de una rodela, que pidió prestada a un su amigo, y, pertrechando su rota celada lo mejor que pudo, avisó a su escudero Sancho del día y la hora que pensaba ponerse en camino, para que él se acomodase de lo que viese que más le era menester. Sobre todo le encargó que llevase alforjas; e dijo que sí llevaría, y que ansimesmo pensaba llevar un asno que tenía muy bueno, porque él no estaba duecho a andar mucho a pie. En lo del asno reparó un poco don Quijote, imaginando si se le acordaba si algún caballero andante había traído escudero caballero asnalmente, pero nunca le vino alguno a la memoria; mas, con todo esto, determinó que le llevase, con presupuesto de acomodarle de más honrada caballería en habiendo ocasión para ello, quitándole el caballo al primer descortés caballero que topase. Proveyóse de camisas y de las demás cosas que él pudo, conforme al consejo que el ventero le había dado; todo lo cual hecho y cumplido, sin despedirse Panza de sus hijos y mujer, ni don Quijote de su ama y sobrina, una noche se salieron del lugar sin que persona los viese; en la cual caminaron tanto, que al amanecer se tuvieron por seguros de que no los hallarían aunque los buscasen.
Don Quixote next set about getting some money; and selling one thing and pawning another, and making a bad bargain in every case, he got together a fair sum. He provided himself with a buckler, which he begged as a loan from a friend, and, restoring his battered helmet as best he could, he warned his squire Sancho of the day and hour he meant to set out, that he might provide himself with what he thought most needful. Above all, he charged him to take alforjas with him. The other said he would, and that he meant to take also a very good ass he had, as he was not much given to going on foot. About the ass, Don Quixote hesitated a little, trying whether he could call to mind any knight-errant taking with him an esquire mounted on ass-back, but no instance occurred to his memory. For all that, however, he determined to take him, intending to furnish him with a more honourable mount when a chance of it presented itself, by appropriating the horse of the first discourteous knight he encountered. Himself he provided with shirts and such other things as he could, according to the advice the host had given him; all which being done, without taking leave, Sancho Panza of his wife and children, or Don Quixote of his housekeeper and niece, they sallied forth unseen by anybody from the village one night, and made such good way in the course of it that by daylight they held themselves safe from discovery, even should search be made for them.
Iba Sancho Panza sobre su jumento como un patriarca, con sus alforjas y su bota, y con mucho deseo de verse ya gobernador de la ínsula que su amo le había prometido. Acertó don Quijote a tomar la misma derrota y camino que el que él había tomado en su primer viaje, que fue por el campo de Montiel, por el cual caminaba con menos pesadumbre que la vez pasada, porque, por ser la hora de la mañana y herirles a soslayo los rayos del sol, no les fatigaban. Dijo en esto Sancho Panza a su amo:
Sancho rode on his ass like a patriarch, with his alforjas and bota, and longing to see himself soon governor of the island his master had promised him. Don Quixote decided upon taking the same route and road he had taken on his first journey, that over the Campo de Montiel, which he travelled with less discomfort than on the last occasion, for, as it was early morning and the rays of the sun fell on them obliquely, the heat did not distress them.
-Mire vuestra merced, señor caballero andante, que no se le olvide lo que de la ínsula me tiene prometido; que yo la sabré gobernar, por grande que sea.
And now said Sancho Panza to his master, "Your worship will take care, Senor Knight-errant, not to forget about the island you have promised me, for be it ever so big I'll be equal to governing it."
A lo cual le respondió don Quijote: -Has de saber, amigo Sancho Panza, que fue costumbre muy usada de los caballeros andantes antiguos hacer gobernadores a sus escuderos de las ínsulas o reinos que ganaban, y yo tengo determinado de que por mí no falte tan agradecida usanza; antes, pienso aventajarme en ella: porque ellos algunas veces, y quizá las más, esperaban a que sus escuderos fuesen viejos; y, ya después de hartos de servir y de llevar malos días y peores noches, les daban algún título de conde, o, por lo mucho, de marqués, de algún valle o provincia de poco más a menos; pero, si tú vives y yo vivo, bien podría ser que antes de seis días ganase yo tal reino que tuviese otros a él adherentes, que viniesen de molde para coronarte por rey de uno dellos. Y no lo tengas a mucho, que cosas y casos acontecen a los tales caballeros, por modos tan nunca vistos ni pensados, que con facilidad te podría dar aún más de lo que te prometo.
To which Don Quixote replied, "Thou must know, friend Sancho Panza, that it was a practice very much in vogue with the knights-errant of old to make their squires governors of the islands or kingdoms they won, and I am determined that there shall be no failure on my part in so liberal a custom; on the contrary, I mean to improve upon it, for they sometimes, and perhaps most frequently, waited until their squires were old, and then when they had had enough of service and hard days and worse nights, they gave them some title or other, of count, or at the most marquis, of some valley or province more or less; but if thou livest and I live, it may well be that before six days are over, I may have won some kingdom that has others dependent upon it, which will be just the thing to enable thee to be crowned king of one of them. Nor needst thou count this wonderful, for things and chances fall to the lot of such knights in ways so unexampled and unexpected that I might easily give thee even more than I promise thee."
-De esa manera -respondió Sancho Panza-, si yo fuese rey por algún milagro de los que vuestra merced dice, por lo menos, Juana Gutiérrez, mi oíslo, vendría a ser reina, y mis hijos infantes.
"In that case," said Sancho Panza, "if I should become a king by one of those miracles your worship speaks of, even Juana Gutierrez, my old woman, would come to be queen and my children infantes."
-Pues, ¿quién lo duda ? -respondió don Quijote.
"Well, who doubts it?" said Don Quixote.
-Yo lo dudo -replicó Sancho Panza-; porque tengo para mí que, aunque lloviese Dios reinos sobre la tierra, ninguno asentaría bien sobre la cabeza de Mari Gutiérrez. Sepa, señor, que no vale dos maravedís para reina; condesa le caerá mejor, y aun Dios y ayuda.
"I doubt it," replied Sancho Panza, "because for my part I am persuaded that though God should shower down kingdoms upon earth, not one of them would fit the head of Mari Gutierrez. Let me tell you, senor, she is not worth two maravedis for a queen; countess will fit her better, and that only with God's help."
-Encomiéndalo tú a Dios, Sancho -respondió don Quijote-, que Él dará lo que más le convenga, pero no apoques tu ánimo tanto, que te vengas a contentar con menos que con ser adelantado.
"Leave it to God, Sancho," returned Don Quixote, "for he will give her what suits her best; but do not undervalue thyself so much as to come to be content with anything less than being governor of a province."
-No lo haré, señor mío -respondió Sancho-; y más teniendo tan principal amo en vuestra merced, que me sabrá dar todo aquello que me esté bien y yo pueda llevar.
"I will not, senor," answered Sancho, "specially as I have a man of such quality for a master in your worship, who will know how to give me all that will be suitable for me and that I can bear."
Capítulo VIII
CHAPTER VIII
Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación
OF THE GOOD FORTUNE WHICH THE VALIANT DON QUIXOTE HAD IN THE TERRIBLE AND UNDREAMT-OF ADVENTURE OF THE WINDMILLS, WITH OTHER OCCURRENCES WORTHY TO BE FITLY RECORDED
En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero: -La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
At this point they came in sight of thirty forty windmills that there are on plain, and as soon as Don Quixote saw them he said to his squire, "Fortune is arranging matters for us better than we could have shaped our desires ourselves, for look there, friend Sancho Panza, where thirty or more monstrous giants present themselves, all of whom I mean to engage in battle and slay, and with whose spoils we shall begin to make our fortunes; for this is righteous warfare, and it is God's good service to sweep so evil a breed from off the face of the earth."
-¿Qué gigantes? -dijo Sancho Panza.
"What giants?" said Sancho Panza.
-Aquellos que allí ves -respondió su amo- de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
"Those thou seest there," answered his master, "with the long arms, and some have them nearly two leagues long."
-Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
"Look, your worship," said Sancho; "what we see there are not giants but windmills, and what seem to be their arms are the sails that turned by the wind make the millstone go."
-Bien parece -respondió don Quijote- que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
"It is easy to see," replied Don Quixote, "that thou art not used to this business of adventures; those are giants; and if thou art afraid, away with thee out of this and betake thyself to prayer while I engage them in fierce and unequal combat."
Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes, iba diciendo en voces altas: -Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.
So saying, he gave the spur to his steed Rocinante, heedless of the cries his squire Sancho sent after him, warning him that most certainly they were windmills and not giants he was going to attack. He, however, was so positive they were giants that he neither heard the cries of Sancho, nor perceived, near as he was, what they were, but made at them shouting, "Fly not, cowards and vile beings, for a single knight attacks you."
Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo: -Pues, aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.
A slight breeze at this moment sprang up, and the great sails began to move, seeing which Don Quixote exclaimed, "Though ye flourish more arms than the giant Briareus, ye have to reckon with me."
Y, en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y, dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.
So saying, and commending himself with all his heart to his lady Dulcinea, imploring her to support him in such a peril, with lance in rest and covered by his buckler, he charged at Rocinante's fullest gallop and fell upon the first mill that stood in front of him; but as he drove his lance-point into the sail the wind whirled it round with such force that it shivered the lance to pieces, sweeping with it horse and rider, who went rolling over on the plain, in a sorry condition. Sancho hastened to his assistance as fast as his ass could go, and when he came up found him unable to move, with such a shock had Rocinante fallen with him.
-¡Válame Dios ! -dijo Sancho-. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza ?
"God bless me!" said Sancho, "did I not tell your worship to mind what you were about, for they were only windmills? and no one could have made any mistake about it but one who had something of the same kind in his head."
-Calla, amigo Sancho -respondió don Quijote-, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas, al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.
"Hush, friend Sancho," replied Don Quixote, "the fortunes of war more than any other are liable to frequent fluctuations; and moreover I think, and it is the truth, that that same sage Friston who carried off my study and books, has turned these giants into mills in order to rob me of the glory of vanquishing them, such is the enmity he bears me; but in the end his wicked arts will avail but little against my good sword."
-Dios lo haga como puede -respondió Sancho Panza. Y, ayudándole a levantar, tornó a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba. Y, hablando en la pasada aventura, siguieron el camino del Puerto Lápice, porque allí decía don Quijote que no era posible dejar de hallarse muchas y diversas aventuras, por ser lugar muy pasajero; sino que iba muy pesaroso por haberle faltado la lanza; y, diciéndoselo a su escudero, le dijo: -Yo me acuerdo haber leído que un caballero español, llamado Diego Pérez de Vargas, habiéndosele en una batalla roto la espada, desgajó de una encina un pesado ramo o tronco, y con él hizo tales cosas aquel día, y machacó tantos moros, que le quedó por sobrenombre Machuca, y así él como sus decendientes se llamaron, desde aquel día en adelante, Vargas y Machuca. Hete dicho esto, porque de la primera encina o roble que se me depare pienso desgajar otro tronco tal y tan bueno como aquél, que me imagino y pienso hacer con él tales hazañas, que tú te tengas por bien afortunado de haber merecido venir a vellas y a ser testigo de cosas que apenas podrán ser creídas.
"God order it as he may," said Sancho Panza, and helping him to rise got him up again on Rocinante, whose shoulder was half out; and then, discussing the late adventure, they followed the road to Puerto Lapice, for there, said Don Quixote, they could not fail to find adventures in abundance and variety, as it was a great thoroughfare. For all that, he was much grieved at the loss of his lance, and saying so to his squire, he added, "I remember having read how a Spanish knight, Diego Perez de Vargas by name, having broken his sword in battle, tore from an oak a ponderous bough or branch, and with it did such things that day, and pounded so many Moors, that he got the surname of Machuca, and he and his descendants from that day forth were called Vargas y Machuca. I mention this because from the first oak I see I mean to rend such another branch, large and stout like that, with which I am determined and resolved to do such deeds that thou mayest deem thyself very fortunate in being found worthy to come and see them, and be an eyewitness of things that will with difficulty be believed."
-A la mano de Dios -dijo Sancho-; yo lo creo todo así como vuestra merced lo dice; pero enderécese un poco, que parece que va de medio lado, y debe de ser del molimiento de la caída.
"Be that as God will," said Sancho, "I believe it all as your worship says it; but straighten yourself a little, for you seem all on one side, may be from the shaking of the fall."
-Así es la verdad -respondió don Quijote-; y si no me quejo del dolor, es porque no es dado a los caballeros andantes quejarse de herida alguna, aunque se le salgan las tripas por ella.
"That is the truth," said Don Quixote, "and if I make no complaint of the pain it is because knights-errant are not permitted to complain of any wound, even though their bowels be coming out through it."
-Si eso es así, no tengo yo qué replicar -respondió Sancho-, pero sabe Dios si yo me holgara que vuestra merced se quejara cuando alguna cosa le doliera. De mí decir que me he de quejar del más pequeño dolor que tenga, si ya no se entiende también con los escuderos de los caballeros andantes eso del no quejarse.
"If so," said Sancho, "I have nothing to say; but God knows I would rather your worship complained when anything ailed you. For my part, I confess I must complain however small the ache may be; unless this rule about not complaining extends to the squires of knights-errant also."
No se dejó de reír don Quijote de la simplicidad de su escudero; y así, le declaró que podía muy bien quejarse, como y cuando quisiese, sin gana o con ella; que hasta entonces no había leído cosa en contrario en la orden de caballería. Díjole Sancho que mirase que era hora de comer. Respondióle su amo que por entonces no le hacía menester; que comiese él cuando se le antojase. Con esta licencia, se acomodó Sancho lo mejor que pudo sobre su jumento, y, sacando de las alforjas lo que en ellas había puesto, iba caminando y comiendo detrás de su amo muy de su espacio, y de cuando en cuando empinaba la bota, con tanto gusto, que le pudiera envidiar el más regalado bodegonero de Málaga. Y, en tanto que él iba de aquella manera menudeando tragos, no se le acordaba de ninguna promesa que su amo le hubiese hecho, ni tenía por ningún trabajo, sino por mucho descanso, andar buscando las aventuras, por peligrosas que fuesen.
Don Quixote could not help laughing at his squire's simplicity, and he assured him he might complain whenever and however he chose, just as he liked, for, so far, he had never read of anything to the contrary in the order of knighthood. Sancho bade him remember it was dinner-time, to which his master answered that he wanted nothing himself just then, but that he might eat when he had a mind. With this permission Sancho settled himself as comfortably as he could on his beast, and taking out of the alforjas what he had stowed away in them, he jogged along behind his master munching deliberately, and from time to time taking a pull at the bota with a relish that the thirstiest tapster in Malaga might have envied; and while he went on in this way, gulping down draught after draught, he never gave a thought to any of the promises his master had made him, nor did he rate it as hardship but rather as recreation going in quest of adventures, however dangerous they might be.
En resolución, aquella noche la pasaron entre unos árboles, y del uno dellos desgajó don Quijote un ramo seco que casi le podía servir de lanza, y puso en él el hierro que quitó de la que se le había quebrado. Toda aquella noche no durmió don Quijote, pensando en su señora Dulcinea, por acomodarse a lo que había leído en sus libros, cuando los caballeros pasaban sin dormir muchas noches en las florestas y despoblados, entretenidos con las memorias de sus señoras. No la pasó ansí Sancho Panza, que, como tenía el estómago lleno, y no de agua de chicoria, de un sueño se la llevó toda; y no fueran parte para despertarle, si su amo no lo llamara, los rayos del sol, que le daban en el rostro, ni el canto de las aves, que, muchas y muy regocijadamente, la venida del nuevo día saludaban. Al levantarse dio un tiento a la bota, y hallóla algo más flaca que la noche antes; y afligiósele el corazón, por parecerle que no llevaban camino de remediar tan presto su falta. No quiso desayunarse don Quijote, porque, como está dicho, dio en sustentarse de sabrosas memorias. Tornaron a su comenzado camino del Puerto Lápice, y a obra de las tres del día le descubrieron. -Aquí -dijo, en viéndole, don Quijote- podemos, hermano Sancho Panza, meter las manos hasta los codos en esto que llaman aventuras. Mas advierte que, aunque me veas en los mayores peligros del mundo, no has de poner mano a tu espada para defenderme, si ya no vieres que los que me ofenden es canalla y gente baja, que en tal caso bien puedes ayudarme; pero si fueren caballeros, en ninguna manera te es lícito ni concedido por las leyes de caballería que me ayudes, hasta que seas armado caballero.
Finally they passed the night among some trees, from one of which Don Quixote plucked a dry branch to serve him after a fashion as a lance, and fixed on it the head he had removed from the broken one. All that night Don Quixote lay awake thinking of his lady Dulcinea, in order to conform to what he had read in his books, how many a night in the forests and deserts knights used to lie sleepless supported by the memory of their mistresses. Not so did Sancho Panza spend it, for having his stomach full of something stronger than chicory water he made but one sleep of it, and, if his master had not called him, neither the rays of the sun beating on his face nor all the cheery notes of the birds welcoming the approach of day would have had power to waken him. On getting up he tried the bota and found it somewhat less full than the night before, which grieved his heart because they did not seem to be on the way to remedy the deficiency readily. Don Quixote did not care to break his fast, for, as has been already said, he confined himself to savoury recollections for nourishment.They returned to the road they had set out with, leading to Puerto Lapice, and at three in the afternoon they came in sight of it. "Here, brother Sancho Panza," said Don Quixote when he saw it, "we may plunge our hands up to the elbows in what they call adventures; but observe, even shouldst thou see me in the greatest danger in the world, thou must not put a hand to thy sword in my defence, unless indeed thou perceivest that those who assail me are rabble or base folk; for in that case thou mayest very properly aid me; but if they be knights it is on no account permitted or allowed thee by the laws of knighthood to help me until thou hast been dubbed a knight."
-Por cierto, señor -respondió Sancho-, que vuestra merced sea muy bien obedicido en esto; y más, que yo de mío me soy pacífico y enemigo de meterme en ruidos ni pendencias. Bien es verdad que, en lo que tocare a defender mi persona, no tendré mucha cuenta con esas leyes, pues las divinas y humanas permiten que cada uno se defienda de quien quisiere agraviarle.
"Most certainly, senor," replied Sancho, "your worship shall be fully obeyed in this matter; all the more as of myself I am peaceful and no friend to mixing in strife and quarrels: it is true that as regards the defence of my own person I shall not give much heed to those laws, for laws human and divine allow each one to defend himself against any assailant whatever."
-No digo yo menos -respondió don Quijote-; pero, en esto de ayudarme contra caballeros, has de tener a raya tus naturales ímpetus.
"That I grant," said Don Quixote, "but in this matter of aiding me against knights thou must put a restraint upon thy natural impetuosity."
-Digo que así lo haré -respondió Sancho-, y que guardaré ese preceto tan bien como el día del domingo.
"I will do so, I promise you," answered Sancho, "and will keep this precept as carefully as Sunday."
Estando en estas razones, asomaron por el camino dos frailes de la orden de San Benito, caballeros sobre dos dromedarios: que no eran más pequeñas dos mulas en que venían. Traían sus antojos de camino y sus quitasoles. Detrás dellos venía un coche, con cuatro o cinco de a caballo que le acompañaban y dos mozos de mulas a pie. Venía en el coche, como después se supo, una señora vizcaína, que iba a Sevilla, donde estaba su marido, que pasaba a las Indias con un muy honroso cargo. No venían los frailes con ella, aunque iban el mesmo camino; mas, apenas los divisó don Quijote, cuando dijo a su escudero: -O yo me engaño, o ésta ha de ser la más famosa aventura que se haya visto; porque aquellos bultos negros que allí parecen deben de ser, y son sin duda, algunos encantadores que llevan hurtada alguna princesa en aquel coche, y es menester deshacer este tuerto a todo mi poderío.
While they were thus talking there appeared on the road two friars of the order of St. Benedict, mounted on two dromedaries, for not less tall were the two mules they rode on. They wore travelling spectacles and carried sunshades; and behind them came a coach attended by four or five persons on horseback and two muleteers on foot. In the coach there was, as afterwards appeared, a Biscay lady on her way to Seville, where her husband was about to take passage for the Indies with an appointment of high honour. The friars, though going the same road, were not in her company; but the moment Don Quixote perceived them he said to his squire, "Either I am mistaken, or this is going to be the most famous adventure that has ever been seen, for those black bodies we see there must be, and doubtless are, magicians who are carrying off some stolen princess in that coach, and with all my might I must undo this wrong."
-Peor será esto que los molinos de viento -dijo Sancho-. Mire, señor, que aquéllos son frailes de San Benito, y el coche debe de ser de alguna gente pasajera. Mire que digo que mire bien lo que hace, no sea el diablo que le engañe.
"This will be worse than the windmills," said Sancho. "Look, senor; those are friars of St. Benedict, and the coach plainly belongs to some travellers: I tell you to mind well what you are about and don't let the devil mislead you."
-Ya te he dicho, Sancho -respondió don Quijote-, que sabes poco de achaque de aventuras; lo que yo digo es verdad, y ahora lo verás.
"I have told thee already, Sancho," replied Don Quixote, "that on the subject of adventures thou knowest little. What I say is the truth, as thou shalt see presently."
Y, diciendo esto, se adelantó y se puso en la mitad del camino por donde los frailes venían, y, en llegando tan cerca que a él le pareció que le podrían oír lo que dijese, en alta voz dijo:
So saying, he advanced and posted himself in the middle of the road along which the friars were coming, and as soon as he thought they had come near enough to hear what he said, he cried aloud,
-Gente endiablada y descomunal, dejad luego al punto las altas princesas que en ese coche lleváis forzadas; si no, aparejaos a recebir presta muerte, por justo castigo de vuestras malas obras.
"Devilish and unnatural beings, release instantly the highborn princesses whom you are carrying off by force in this coach, else prepare to meet a speedy death as the just punishment of your evil deeds."
Detuvieron los frailes las riendas, y quedaron admirados, así de la figura de don Quijote como de sus razones, a las cuales respondieron:
The friars drew rein and stood wondering at the appearance of Don Quixote as well as at his words, to which they replied,
-Señor caballero, nosotros no somos endiablados ni descomunales, sino dos religiosos de San Benito que vamos nuestro camino, y no sabemos si en este coche vienen, o no, ningunas forzadas princesas.
"Senor Caballero, we are not devilish or unnatural, but two brothers of St. Benedict following our road, nor do we know whether or not there are any captive princesses coming in this coach."
-Para conmigo no hay palabras blandas, que ya yo os conozco, fementida canalla -dijo don Quijote.
"No soft words with me, for I know you, lying rabble," said Don Quixote,
Y, sin esperar más respuesta, picó a Rocinante y, la lanza baja, arremetió contra el primero fraile, con tanta furia y denuedo que, si el fraile no se dejara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun malferido, si no cayera muerto. El segundo religioso, que vio del modo que trataban a su compañero, puso piernas al castillo de su buena mula, y comenzó a correr por aquella campaña, más ligero que el mesmo viento.
and without waiting for a reply he spurred Rocinante and with levelled lance charged the first friar with such fury and determination, that, if the friar had not flung himself off the mule, he would have brought him to the ground against his will, and sore wounded, if not killed outright. The second brother, seeing how his comrade was treated, drove his heels into his castle of a mule and made off across the country faster than the wind.
Sancho Panza, que vio en el suelo al fraile, apeándose ligeramente de su asno, arremetió a él y le comenzó a quitar los hábitos. Llegaron en esto dos mozos de los frailes y preguntáronle que por qué le desnudaba. Respondióles Sancho que aquello le tocaba a él ligítimamente, como despojos de la batalla que su señor don Quijote había ganado. Los mozos, que no sabían de burlas, ni entendían aquello de despojos ni batallas, viendo que ya don Quijote estaba desviado de allí, hablando con las que en el coche venían, arremetieron con Sancho y dieron con él en el suelo; y, sin dejarle pelo en las barbas, le molieron a coces y le dejaron tendido en el suelo sin aliento ni sentido. Y, sin detenerse un punto, tornó a subir el fraile, todo temeroso y acobardado y sin color en el rostro; y, cuando se vio a caballo, picó tras su compañero, que un buen espacio de allí le estaba aguardando, y esperando en qué paraba aquel sobresalto; y, sin querer aguardar el fin de todo aquel comenzado suceso, siguieron su camino, haciéndose más cruces que si llevaran al diablo a las espaldas.
Sancho Panza, when he saw the friar on the ground, dismounting briskly from his ass, rushed towards him and began to strip off his gown. At that instant the friars muleteers came up and asked what he was stripping him for. Sancho answered them that this fell to him lawfully as spoil of the battle which his lord Don Quixote had won. The muleteers, who had no idea of a joke and did not understand all this about battles and spoils, seeing that Don Quixote was some distance off talking to the travellers in the coach, fell upon Sancho, knocked him down, and leaving hardly a hair in his beard, belaboured him with kicks and left him stretched breathless and senseless on the ground; and without any more delay helped the friar to mount, who, trembling, terrified, and pale, as soon as he found himself in the saddle, spurred after his companion, who was standing at a distance looking on, watching the result of the onslaught; then, not caring to wait for the end of the affair just begun, they pursued their journey making more crosses than if they had the devil after them.
Don Quijote estaba, como se ha dicho, hablando con la señora del coche, diciéndole:
Don Quixote was, as has been said, speaking to the lady in the coach:
-La vuestra fermosura, señora mía, puede facer de su persona lo que más le viniere en talante, porque ya la soberbia de vuestros robadores yace por el suelo, derribada por este mi fuerte brazo; y, porque no penéis por saber el nombre de vuestro libertador, sabed que yo me llamo don Quijote de la Mancha, caballero andante y aventurero, y cautivo de la sin par y hermosa doña Dulcinea del Toboso; y, en pago del beneficio que de mí habéis recebido, no quiero otra cosa sino que volváis al Toboso, y que de mi parte os presentéis ante esta señora y le digáis lo que por vuestra libertad he fecho.
"Your beauty, lady mine," said he, "may now dispose of your person as may be most in accordance with your pleasure, for the pride of your ravishers lies prostrate on the ground through this strong arm of mine; and lest you should be pining to know the name of your deliverer, know that I am called Don Quixote of La Mancha, knight-errant and adventurer, and captive to the peerless and beautiful lady Dulcinea del Toboso: and in return for the service you have received of me I ask no more than that you should return to El Toboso, and on my behalf present yourself before that lady and tell her what I have done to set you free."
Todo esto que don Quijote decía escuchaba un escudero de los que el coche acompañaban, que era vizcaíno; el cual, viendo que no quería dejar pasar el coche adelante, sino que decía que luego había de dar la vuelta al Toboso, se fue para don Quijote y, asiéndole de la lanza, le dijo, en mala lengua castellana y peor vizcaína, desta manera:
One of the squires in attendance upon the coach, a Biscayan, was listening to all Don Quixote was saying, and, perceiving that he would not allow the coach to go on, but was saying it must return at once to El Toboso, he made at him, and seizing his lance addressed him in bad Castilian and worse Biscayan after his fashion,
-Anda, caballero que mal andes; por el Dios que crióme, que, si no dejas coche, así te matas como estás ahí vizcaíno.
"Begone, caballero, and ill go with thee; by the God that made me, unless thou quittest coach, slayest thee as art here a Biscayan."
Entendióle muy bien don Quijote, y con mucho sosiego le respondió:
Don Quixote understood him quite well, and answered him very quietly,
-Si fueras caballero, como no lo eres, ya yo hubiera castigado tu sandez y atrevimiento, cautiva criatura. A lo cual replicó el vizcaíno:
"If thou wert a knight, as thou art none, I should have already chastised thy folly and rashness, miserable creature." To which the Biscayan returned,
-¿Yo no caballero ? Juro a Dios tan mientes como cristiano. Si lanza arrojas y espada sacas, ¡el agua cuán presto verás que al gato llevas ! Vizcaíno por tierra, hidalgo por mar, hidalgo por el diablo; y mientes que mira si otra dices cosa.
"I no gentleman!—I swear to God thou liest as I am Christian: if thou droppest lance and drawest sword, soon shalt thou see thou art carrying water to the cat: Biscayan on land, hidalgo at sea, hidalgo at the devil, and look, if thou sayest otherwise thou liest."
-¡Ahora lo veredes, dijo Agrajes ! -respondió don Quijote. Y, arrojando la lanza en el suelo, sacó su espada y embrazó su rodela, y arremetió al vizcaíno con determinación de quitarle la vida.
"You will see presently," said Agrajes,'" replied Don Quixote; and throwing his lance on the ground he drew his sword, braced his buckler on his arm, and attacked the Biscayan, bent upon taking his life.
El vizcaíno, que así le vio venir, aunque quisiera apearse de la mula, que, por ser de las malas de alquiler, no había que fiar en ella, no pudo hacer otra cosa sino sacar su espada; pero avínole bien que se halló junto al coche, de donde pudo tomar una almohada que le sirvió de escudo, y luego se fueron el uno para el otro, como si fueran dos mortales enemigos. La demás gente quisiera ponerlos en paz, mas no pudo, porque decía el vizcaíno en sus mal trabadas razones que si no le dejaban acabar su batalla, que él mismo había de matar a su ama y a toda la gente que se lo estorbase. La señora del coche, admirada y temerosa de lo que veía, hizo al cochero que se desviase de allí algún poco, y desde lejos se puso a mirar la rigurosa contienda, en el discurso de la cual dio el vizcaíno una gran cuchillada a don Quijote encima de un hombro, por encima de la rodela, que, a dársela sin defensa, le abriera hasta la cintura. Don Quijote, que sintió la pesadumbre de aquel desaforado golpe, dio una gran voz, diciendo: -¡Oh señora de mi alma, Dulcinea, flor de la fermosura, socorred a este vuestro caballero, que, por satisfacer a la vuestra mucha bondad, en este riguroso trance se halla !
The Biscayan, when he saw him coming on, though he wished to dismount from his mule, in which, being one of those sorry ones let out for hire, he had no confidence, had no choice but to draw his sword; it was lucky for him, however, that he was near the coach, from which he was able to snatch a cushion that served him for a shield; and they went at one another as if they had been two mortal enemies. The others strove to make peace between them, but could not, for the Biscayan declared in his disjointed phrase that if they did not let him finish his battle he would kill his mistress and everyone that strove to prevent him. The lady in the coach, amazed and terrified at what she saw, ordered the coachman to draw aside a little, and set herself to watch this severe struggle, in the course of which the Biscayan smote Don Quixote a mighty stroke on the shoulder over the top of his buckler, which, given to one without armour, would have cleft him to the waist. Don Quixote, feeling the weight of this prodigious blow, cried aloud, saying, "O lady of my soul, Dulcinea, flower of beauty, come to the aid of this your knight, who, in fulfilling his obligations to your beauty, finds himself in this extreme peril."
El decir esto, y el apretar la espada, y el cubrirse bien de su rodela, y el arremeter al vizcaíno, todo fue en un tiempo, llevando determinación de aventurarlo todo a la de un golpe solo.
To say this, to lift his sword, to shelter himself well behind his buckler, and to assail the Biscayan was the work of an instant, determined as he was to venture all upon a single blow.
El vizcaíno, que así le vio venir contra él, bien entendió por su denuedo su coraje, y determinó de hacer lo mesmo que don Quijote; y así, le aguardó bien cubierto de su almohada, sin poder rodear la mula a una ni a otra parte; que ya, de puro cansada y no hecha a semejantes niñerías, no podía dar un paso.
The Biscayan, seeing him come on in this way, was convinced of his courage by his spirited bearing, and resolved to follow his example, so he waited for him keeping well under cover of his cushion, being unable to execute any sort of manoeuvre with his mule, which, dead tired and never meant for this kind of game, could not stir a step.
Venía, pues, como se ha dicho, don Quijote contra el cauto vizcaíno, con la espada en alto, con determinación de abrirle por medio, y el vizcaíno le aguardaba ansimesmo levantada la espada y aforrado con su almohada, y todos los circunstantes estaban temerosos y colgados de lo que había de suceder de aquellos tamaños golpes con que se amenazaban; y la señora del coche y las demás criadas suyas estaban haciendo mil votos y ofrecimientos a todas las imágenes y casas de devoción de España, porque Dios librase a su escudero y a ellas de aquel tan grande peligro en que se hallaban.
On, then, as aforesaid, came Don Quixote against the wary Biscayan, with uplifted sword and a firm intention of splitting him in half, while on his side the Biscayan waited for him sword in hand, and under the protection of his cushion; and all present stood trembling, waiting in suspense the result of blows such as threatened to fall, and the lady in the coach and the rest of her following were making a thousand vows and offerings to all the images and shrines of Spain, that God might deliver her squire and all of them from this great peril in which they found themselves.
Pero está el daño de todo esto que en este punto y término deja pendiente el autor desta historia esta batalla, disculpándose que no halló más escrito destas hazañas de don Quijote de las que deja referidas. Bien es verdad que el segundo autor desta obra no quiso creer que tan curiosa historia estuviese entregada a las leyes del olvido, ni que hubiesen sido tan poco curiosos los ingenios de la Mancha que no tuviesen en sus archivos o en sus escritorios algunos papeles que deste famoso caballero tratasen; y así, con esta imaginación, no se desesperó de hallar el fin desta apacible historia, el cual, siéndole el cielo favorable, le halló del modo que se contará en la segunda parte.Segunda parte del ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
But it spoils all, that at this point and crisis the author of the history leaves this battle impending, giving as excuse that he could find nothing more written about these achievements of Don Quixote than what has been already set forth. It is true the second author of this work was unwilling to believe that a history so curious could have been allowed to fall under the sentence of oblivion, or that the wits of La Mancha could have been so undiscerning as not to preserve in their archives or registries some documents referring to this famous knight; and this being his persuasion, he did not despair of finding the conclusion of this pleasant history, which, heaven favouring him, he did find in a way that shall be related in the Second Part.
Capítulo IX
CHAPTER IX
Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron
IN WHICH IS CONCLUDED AND FINISHED THE TERRIFIC BATTLE BETWEEN THE GALLANT BISCAYAN AND THE VALIANT MANCHEGAN
Dejamos en la primera parte desta historia al valeroso vizcaíno y al famoso don Quijote con las espadas altas y desnudas, en guisa de descargar dos furibundos fendientes, tales que, si en lleno se acertaban, por lo menos se dividirían y fenderían de arriba abajo y abrirían como una granada; y que en aquel punto tan dudoso paró y quedó destroncada tan sabrosa historia, sin que nos diese noticia su autor dónde se podría hallar lo que della faltaba.
In the First Part of this history we left the valiant Biscayan and the renowned Don Quixote with drawn swords uplifted, ready to deliver two such furious slashing blows that if they had fallen full and fair they would at least have split and cleft them asunder from top to toe and laid them open like a pomegranate; and at this so critical point the delightful history came to a stop and stood cut short without any intimation from the author where what was missing was to be found.
Causóme esto mucha pesadumbre, porque el gusto de haber leído tan poco se volvía en disgusto, de pensar el mal camino que se ofrecía para hallar lo mucho que, a mi parecer, faltaba de tan sabroso cuento. Parecióme cosa imposible y fuera de toda buena costumbre que a tan buen caballero le hubiese faltado algún sabio que tomara a cargo el escrebir sus nunca vistas hazañas, cosa que no faltó a ninguno de los caballeros andantes, de los que dicen las gentes que van a sus aventuras, porque cada uno dellos tenía uno o dos sabios, como de molde, que no solamente escribían sus hechos, sino que pintaban sus más mínimos pensamientos y niñerías, por más escondidas que fuesen; y no había de ser tan desdichado tan buen caballero, que le faltase a él lo que sobró a Platir y a otros semejantes. Y así, no podía inclinarme a creer que tan gallarda historia hubiese quedado manca y estropeada; y echaba la culpa a la malignidad del tiempo, devorador y consumidor de todas las cosas, el cual, o la tenía oculta o consumida.
This distressed me greatly, because the pleasure derived from having read such a small portion turned to vexation at the thought of the poor chance that presented itself of finding the large part that, so it seemed to me, was missing of such an interesting tale. It appeared to me to be a thing impossible and contrary to all precedent that so good a knight should have been without some sage to undertake the task of writing his marvellous achievements; a thing that was never wanting to any of those knights-errant who, they say, went after adventures; for every one of them had one or two sages as if made on purpose, who not only recorded their deeds but described their most trifling thoughts and follies, however secret they might be; and such a good knight could not have been so unfortunate as not to have what Platir and others like him had in abundance. And so I could not bring myself to believe that such a gallant tale had been left maimed and mutilated, and I laid the blame on Time, the devourer and destroyer of all things, that had either concealed or consumed it.
Por otra parte, me parecía que, pues entre sus libros se habían hallado tan modernos como Desengaño de celos y Ninfas y Pastores de Henares, que también su historia debía de ser moderna; y que, ya que no estuviese escrita, estaría en la memoria de la gente de su aldea y de las a ella circunvecinas. Esta imaginación me traía confuso y deseoso de saber, real y verdaderamente, toda la vida y milagros de nuestro famoso español don Quijote de la Mancha, luz y espejo de la caballería manchega, y el primero que en nuestra edad y en estos tan calamitosos tiempos se puso al trabajo y ejercicio de las andantes armas, y al desfacer agravios, socorrer viudas, amparar doncellas, de aquellas que andaban con sus azotes y palafrenes, y con toda su virginidad a cuestas, de monte en monte y de valle en valle; que, si no era que algún follón, o algún villano de hacha y capellina, o algún descomunal gigante las forzaba, doncella hubo en los pasados tiempos que, al cabo de ochenta años, que en todos ellos no durmió un día debajo de tejado, y se fue tan entera a la sepultura como la madre que la había parido. Digo, pues, que, por estos y otros muchos respetos, es digno nuestro gallardo Quijote de continuas y memorables alabanzas; y aun a mí no se me deben negar, por el trabajo y diligencia que puse en buscar el fin desta agradable historia; aunque bien que si el cielo, el caso y la fortuna no me ayudan, el mundo quedará falto y sin el pasatiempo y gusto que bien casi dos horas podrá tener el que con atención la leyere. Pasó, pues, el hallarla en esta manera:
On the other hand, it struck me that, inasmuch as among his books there had been found such modern ones as "The Enlightenment of Jealousy" and the "Nymphs and Shepherds of Henares," his story must likewise be modern, and that though it might not be written, it might exist in the memory of the people of his village and of those in the neighbourhood. This reflection kept me perplexed and longing to know really and truly the whole life and wondrous deeds of our famous Spaniard, Don Quixote of La Mancha, light and mirror of Manchegan chivalry, and the first that in our age and in these so evil days devoted himself to the labour and exercise of the arms of knight-errantry, righting wrongs, succouring widows, and protecting damsels of that sort that used to ride about, whip in hand, on their palfreys, with all their virginity about them, from mountain to mountain and valley to valley—for, if it were not for some ruffian, or boor with a hood and hatchet, or monstrous giant, that forced them, there were in days of yore damsels that at the end of eighty years, in all which time they had never slept a day under a roof, went to their graves as much maids as the mothers that bore them. I say, then, that in these and other respects our gallant Don Quixote is worthy of everlasting and notable praise, nor should it be withheld even from me for the labour and pains spent in searching for the conclusion of this delightful history; though I know well that if Heaven, chance and good fortune had not helped me, the world would have remained deprived of an entertainment and pleasure that for a couple of hours or so may well occupy him who shall read it attentively. The discovery of it occurred in this way.
Estando yo un día en el Alcaná de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero; y, como yo soy aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinación, tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía, y vile con caracteres que conocí ser arábigos. Y, puesto que, aunque los conocía, no los sabía leer, anduve mirando si parecía por allí algún morisco aljamiado que los leyese; y no fue muy dificultoso hallar intérprete semejante, pues, aunque le buscara de otra mejor y más antigua lengua, le hallara. En fin, la suerte me deparó uno, que, diciéndole mi deseo y poniéndole el libro en las manos, le abrió por medio, y, leyendo un poco en él, se comenzó a reír.Preguntéle yo que de qué se reía, y respondióme que de una cosa que tenía aquel libro escrita en el margen por anotación. Díjele que me la dijese; y él, sin dejar la risa, dijo:
One day, as I was in the Alcana of Toledo, a boy came up to sell some pamphlets and old papers to a silk mercer, and, as I am fond of reading even the very scraps of paper in the streets, led by this natural bent of mine I took up one of the pamphlets the boy had for sale, and saw that it was in characters which I recognised as Arabic, and as I was unable to read them though I could recognise them, I looked about to see if there were any Spanish-speaking Morisco at hand to read them for me; nor was there any great difficulty in finding such an interpreter, for even had I sought one for an older and better language I should have found him. In short, chance provided me with one, who when I told him what I wanted and put the book into his hands, opened it in the middle and after reading a little in it began to laugh. I asked him what he was laughing at, and he replied that it was at something the book had written in the margin by way of a note. I bade him tell it to me; and he still laughing said,
-Está, como he dicho, aquí en el margen escrito esto: " Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha ".
"In the margin, as I told you, this is written: 'This Dulcinea del Toboso so often mentioned in this history, had, they say, the best hand of any woman in all La Mancha for salting pigs.'"
Cuando yo oí decir " Dulcinea del Toboso ", quedé atónito y suspenso, porque luego se me representó que aquellos cartapacios contenían la historia de don Quijote. Con esta imaginación, le di priesa que leyese el principio, y, haciéndolo ansí, volviendo de improviso el arábigo en castellano, dijo que decía: Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arábigo. Mucha discreción fue menester para disimular el contento que recebí cuando llegó a mis oídos el título del libro; y, salteándosele al sedero, compré al muchacho todos los papeles y cartapacios por medio real; que, si él tuviera discreción y supiera lo que yo los deseaba, bien se pudiera prometer y llevar más de seis reales de la compra. Apartéme luego con el morisco por el claustro de la iglesia mayor, y roguéle me volviese aquellos cartapacios, todos los que trataban de don Quijote, en lengua castellana, sin quitarles ni añadirles nada, ofreciéndole la paga que él quisiese. Contentóse con dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo, y prometió de traducirlos bien y fielmente y con mucha brevedad. Pero yo, por facilitar más el negocio y por no dejar de la mano tan buen hallazgo, le truje a mi casa, donde en poco más de mes y medio la tradujo toda, del mesmo modo que aquí se refiere.
When I heard Dulcinea del Toboso named, I was struck with surprise and amazement, for it occurred to me at once that these pamphlets contained the history of Don Quixote. With this idea I pressed him to read the beginning, and doing so, turning the Arabic offhand into Castilian, he told me it meant, "History of Don Quixote of La Mancha, written by Cide Hamete Benengeli, an Arab historian." It required great caution to hide the joy I felt when the title of the book reached my ears, and snatching it from the silk mercer, I bought all the papers and pamphlets from the boy for half a real; and if he had had his wits about him and had known how eager I was for them, he might have safely calculated on making more than six reals by the bargain. I withdrew at once with the Morisco into the cloister of the cathedral, and begged him to turn all these pamphlets that related to Don Quixote into the Castilian tongue, without omitting or adding anything to them, offering him whatever payment he pleased. He was satisfied with two arrobas of raisins and two bushels of wheat, and promised to translate them faithfully and with all despatch; but to make the matter easier, and not to let such a precious find out of my hands, I took him to my house, where in little more than a month and a half he translated the whole just as it is set down here.
Estaba en el primero cartapacio, pintada muy al natural, la batalla de don Quijote con el vizcaíno, puestos en la mesma postura que la historia cuenta, levantadas las espadas, el uno cubierto de su rodela, el otro de la almohada, y la mula del vizcaíno tan al vivo, que estaba mostrando ser de alquiler a tiro de ballesta. Tenía a los pies escrito el vizcaíno un título que decía: Don Sancho de Azpetia, que, sin duda, debía de ser su nombre, y a los pies de Rocinante estaba otro que decía: Don Quijote. Estaba Rocinante maravillosamente pintado, tan largo y tendido, tan atenuado y flaco, con tanto espinazo, tan hético confirmado, que mostraba bien al descubierto con cuánta advertencia y propriedad se le había puesto el nombre de Rocinante. Junto a él estaba Sancho Panza, que tenía del cabestro a su asno, a los pies del cual estaba otro rétulo que decía: Sancho Zancas, y debía de ser que tenía, a lo que mostraba la pintura, la barriga grande, el talle corto y las zancas largas; y por esto se le debió de poner nombre de Panza y de Zancas, que con estos dos sobrenombres le llama algunas veces la historia. Otras algunas menudencias había que advertir, pero todas son de poca importancia y que no hacen al caso a la verdadera relación de la historia; que ninguna es mala como sea verdadera.
In the first pamphlet the battle between Don Quixote and the Biscayan was drawn to the very life, they planted in the same attitude as the history describes, their swords raised, and the one protected by his buckler, the other by his cushion, and the Biscayan's mule so true to nature that it could be seen to be a hired one a bowshot off. The Biscayan had an inscription under his feet which said, "Don Sancho de Azpeitia," which no doubt must have been his name; and at the feet of Rocinante was another that said, "Don Quixote." Rocinante was marvellously portrayed, so long and thin, so lank and lean, with so much backbone and so far gone in consumption, that he showed plainly with what judgment and propriety the name of Rocinante had been bestowed upon him. Near him was Sancho Panza holding the halter of his ass, at whose feet was another label that said, "Sancho Zancas," and according to the picture, he must have had a big belly, a short body, and long shanks, for which reason, no doubt, the names of Panza and Zancas were given him, for by these two surnames the history several times calls him. Some other trifling particulars might be mentioned, but they are all of slight importance and have nothing to do with the true relation of the history; and no history can be bad so long as it is true.
Si a ésta se le puede poner alguna objeción cerca de su verdad, no podrá ser otra sino haber sido su autor arábigo, siendo muy propio de los de aquella nación ser mentirosos; aunque, por ser tan nuestros enemigos, antes se puede entender haber quedado falto en ella que demasiado. Y ansí me parece a mí, pues, cuando pudiera y debiera estender la pluma en las alabanzas de tan buen caballero, parece que de industria las pasa en silencio: cosa mal hecha y peor pensada, habiendo y debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos y no nada apasionados, y que ni el interés ni el miedo, el rancor ni la afición, no les hagan torcer del camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir. En ésta que se hallará todo lo que se acertare a desear en la más apacible; y si algo bueno en ella faltare, para mí tengo que fue por culpa del galgo de su autor, antes que por falta del sujeto. En fin, su segunda parte, siguiendo la tradución, comenzaba desta manera:
If against the present one any objection be raised on the score of its truth, it can only be that its author was an Arab, as lying is a very common propensity with those of that nation; though, as they are such enemies of ours, it is conceivable that there were omissions rather than additions made in the course of it. And this is my own opinion; for, where he could and should give freedom to his pen in praise of so worthy a knight, he seems to me deliberately to pass it over in silence; which is ill done and worse contrived, for it is the business and duty of historians to be exact, truthful, and wholly free from passion, and neither interest nor fear, hatred nor love, should make them swerve from the path of truth, whose mother is history, rival of time, storehouse of deeds, witness for the past, example and counsel for the present, and warning for the future. In this I know will be found all that can be desired in the pleasantest, and if it be wanting in any good quality, I maintain it is the fault of its hound of an author and not the fault of the subject. To be brief, its Second Part, according to the translation, began in this way:
Puestas y levantadas en alto las cortadoras espadas de los dos valerosos y enojados combatientes, no parecía sino que estaban amenazando al cielo, a la tierra y al abismo: tal era el denuedo y continente que tenían. Y el primero que fue a descargar el golpe fue el colérico vizcaíno, el cual fue dado con tanta fuerza y tanta furia que, a no volvérsele la espada en el camino, aquel solo golpe fuera bastante para dar fin a su rigurosa contienda y a todas las aventuras de nuestro caballero; mas la buena suerte, que para mayores cosas le tenía guardado, torció la espada de su contrario, de modo que, aunque le acertó en el hombro izquierdo, no le hizo otro daño que desarmarle todo aquel lado, llevándole de camino gran parte de la celada, con la mitad de la oreja; que todo ello con espantosa ruina vino al suelo, dejándole muy maltrecho.
With trenchant swords upraised and poised on high, it seemed as though the two valiant and wrathful combatants stood threatening heaven, and earth, and hell, with such resolution and determination did they bear themselves. The fiery Biscayan was the first to strike a blow, which was delivered with such force and fury that had not the sword turned in its course, that single stroke would have sufficed to put an end to the bitter struggle and to all the adventures of our knight; but that good fortune which reserved him for greater things, turned aside the sword of his adversary, so that although it smote him upon the left shoulder, it did him no more harm than to strip all that side of its armour, carrying away a great part of his helmet with half of his ear, all which with fearful ruin fell to the ground, leaving him in a sorry plight.
¡Válame Dios, y quién será aquel que buenamente pueda contar ahora la rabia que entró en el corazón de nuestro manchego, viéndose parar de aquella manera ! No se diga más, sino que fue de manera que se alzó de nuevo en los estribos, y, apretando más la espada en las dos manos, con tal furia descargó sobre el vizcaíno, acertándole de lleno sobre la almohada y sobre la cabeza, que, sin ser parte tan buena defensa, como si cayera sobre él una montaña, comenzó a echar sangre por las narices, y por la boca y por los oídos, y a dar muestras de caer de la mula abajo, de donde cayera, sin duda, si no se abrazara con el cuello; pero, con todo eso, sacó los pies de los estribos y luego soltó los brazos; y la mula, espantada del terrible golpe, dio a correr por el campo, y a pocos corcovos dio con su dueño en tierra.
Good God! Who is there that could properly describe the rage that filled the heart of our Manchegan when he saw himself dealt with in this fashion? All that can be said is, it was such that he again raised himself in his stirrups, and, grasping his sword more firmly with both hands, he came down on the Biscayan with such fury, smiting him full over the cushion and over the head, that—even so good a shield proving useless—as if a mountain had fallen on him, he began to bleed from nose, mouth, and ears, reeling as if about to fall backwards from his mule, as no doubt he would have done had he not flung his arms about its neck; at the same time, however, he slipped his feet out of the stirrups and then unclasped his arms, and the mule, taking fright at the terrible blow, made off across the plain, and with a few plunges flung its master to the ground.
Estábaselo con mucho sosiego mirando don Quijote, y, como lo vio caer, saltó de su caballo y con mucha ligereza se llegó a él, y, poniéndole la punta de la espada en los ojos, le dijo que se rindiese; si no, que le cortaría la cabeza. Estaba el vizcaíno tan turbado que no podía responder palabra, y él lo pasara mal, según estaba ciego don Quijote, si las señoras del coche, que hasta entonces con gran desmayo habían mirado la pendencia, no fueran adonde estaba y le pidieran con mucho encarecimiento les hiciese tan gran merced y favor de perdonar la vida a aquel su escudero. A lo cual don Quijote respondió, con mucho entono y gravedad:
Don Quixote stood looking on very calmly, and, when he saw him fall, leaped from his horse and with great briskness ran to him, and, presenting the point of his sword to his eyes, bade him surrender, or he would cut his head off. The Biscayan was so bewildered that he was unable to answer a word, and it would have gone hard with him, so blind was Don Quixote, had not the ladies in the coach, who had hitherto been watching the combat in great terror, hastened to where he stood and implored him with earnest entreaties to grant them the great grace and favour of sparing their squire's life; to which Don Quixote replied with much gravity and dignity,
-Por cierto, fermosas señoras, yo soy muy contento de hacer lo que me pedís; mas ha de ser con una condición y concierto, y es que este caballero me ha de prometer de ir al lugar del Toboso y presentarse de mi parte ante la sin par doña Dulcinea, para que ella haga dél lo que más fuere de su voluntad.
"In truth, fair ladies, I am well content to do what ye ask of me; but it must be on one condition and understanding, which is that this knight promise me to go to the village of El Toboso, and on my behalf present himself before the peerless lady Dulcinea, that she deal with him as shall be most pleasing to her."
La temerosa y desconsolada señora, sin entrar en cuenta de lo que don Quijote pedía, y sin preguntar quién Dulcinea fuese, le prometió que el escudero haría todo aquello que de su parte le fuese mandado.
The terrified and disconsolate ladies, without discussing Don Quixote's demand or asking who Dulcinea might be, promised that their squire should do all that had been commanded.
-Pues en fe de esa palabra, yo no le haré más daño, puesto que me lo tenía bien merecido.
"Then, on the faith of that promise," said Don Quixote, "I shall do him no further harm, though he well deserves it of me."
Capítulo X
CHAPTER X
De lo que más le avino a don Quijote con el vizcaíno, y del peligro en que se vio con una turba de yangüeses
OF THE PLEASANT DISCOURSE THAT PASSED BETWEEN DON QUIXOTE AND HIS SQUIRE SANCHO PANZA
Ya en este tiempo se había levantado Sancho Panza, algo maltratado de los mozos de los frailes, y había estado atento a la batalla de su señor don Quijote, y rogaba a Dios en su corazón fuese servido de darle vitoria y que en ella ganase alguna ínsula de donde le hiciese gobernador, como se lo había prometido. Viendo, pues, ya acabada la pendencia, y que su amo volvía a subir sobre Rocinante, llegó a tenerle el estribo; y antes que subiese se hincó de rodillas delante dél, y, asiéndole de la mano, se la besó y le dijo: -Sea vuestra merced servido, señor don Quijote mío, de darme el gobierno de la ínsula que en esta rigurosa pendencia se ha ganado; que, por grande que sea, yo me siento con fuerzas de saberla gobernar tal y tan bien como otro que haya gobernado ínsulas en el mundo.
Now by this time Sancho had risen, rather the worse for the handling of the friars' muleteers, and stood watching the battle of his master, Don Quixote, and praying to God in his heart that it might be his will to grant him the victory, and that he might thereby win some island to make him governor of, as he had promised. Seeing, therefore, that the struggle was now over, and that his master was returning to mount Rocinante, he approached to hold the stirrup for him, and, before he could mount, he went on his knees before him, and taking his hand, kissed it saying, "May it please your worship, Senor Don Quixote, to give me the government of that island which has been won in this hard fight, for be it ever so big I feel myself in sufficient force to be able to govern it as much and as well as anyone in the world who has ever governed islands."
A lo cual respondió don Quijote:
To which Don Quixote replied,
-Advertid, hermano Sancho, que esta aventura y las a ésta semejantes no son aventuras de ínsulas, sino de encrucijadas, en las cuales no se gana otra cosa que sacar rota la cabeza o una oreja menos. Tened paciencia, que aventuras se ofrecerán donde no solamente os pueda hacer gobernador, sino más adelante.
"Thou must take notice, brother Sancho, that this adventure and those like it are not adventures of islands, but of cross-roads, in which nothing is got except a broken head or an ear the less: have patience, for adventures will present themselves from which I may make you, not only a governor, but something more."
Agradecióselo mucho Sancho, y, besándole otra vez la mano y la falda de la loriga, le ayudó a subir sobre Rocinante; y él subió sobre su asno y comenzó a seguir a su señor, que, a paso tirado, sin despedirse ni hablar más con las del coche, se entró por un bosque que allí junto estaba. Seguíale Sancho a todo el trote de su jumento, pero caminaba tanto Rocinante que, viéndose quedar atrás, le fue forzoso dar voces a su amo que se aguardase. Hízolo así don Quijote, teniendo las riendas a Rocinante hasta que llegase su cansado escudero, el cual, en llegando, le dijo:
Sancho gave him many thanks, and again kissing his hand and the skirt of his hauberk, helped him to mount Rocinante, and mounting his ass himself, proceeded to follow his master, who at a brisk pace, without taking leave, or saying anything further to the ladies belonging to the coach, turned into a wood that was hard by. Sancho followed him at his ass's best trot, but Rocinante stepped out so that, seeing himself left behind, he was forced to call to his master to wait for him. Don Quixote did so, reining in Rocinante until his weary squire came up, who on reaching him said,
-Paréceme, señor, que sería acertado irnos a retraer a alguna iglesia; que, según quedó maltrecho aquel con quien os combatistes, no será mucho que den noticia del caso a la Santa Hermandad y nos prendan; y a fe que si lo hacen, que primero que salgamos de la cárcel que nos ha de sudar el hopo.
"It seems to me, senor, it would be prudent in us to go and take refuge in some church, for, seeing how mauled he with whom you fought has been left, it will be no wonder if they give information of the affair to the Holy Brotherhood and arrest us, and, faith, if they do, before we come out of gaol we shall have to sweat for it."
-Calla -dijo don Quijote-. Y ¿dónde has visto tú, o leído jamás, que caballero andante haya sido puesto ante la justicia, por más homicidios que hubiese cometido ?
"Peace," said Don Quixote; "where hast thou ever seen or heard that a knight-errant has been arraigned before a court of justice, however many homicides he may have committed?"
-Yo no nada de omecillos -respondió Sancho-, ni en mi vida le caté a ninguno; sólo que la Santa Hermandad tiene que ver con los que pelean en el campo, y en esotro no me entremeto.
"I know nothing about omecils," answered Sancho, "nor in my life have had anything to do with one; I only know that the Holy Brotherhood looks after those who fight in the fields, and in that other matter I do not meddle."
-Pues no tengas pena, amigo -respondió don Quijote-, que yo te sacaré de las manos de los caldeos, cuanto más de las de la Hermandad. Pero dime, por tu vida: ¿has visto más valeroso caballero que yo en todo lo descubierto de la tierra ? ¿Has leído en historias otro que tenga ni haya tenido más brío en acometer, más aliento en el perseverar, más destreza en el herir, ni más maña en el derribar ?
"Then thou needst have no uneasiness, my friend," said Don Quixote, "for I will deliver thee out of the hands of the Chaldeans, much more out of those of the Brotherhood. But tell me, as thou livest, hast thou seen a more valiant knight than I in all the known world; hast thou read in history of any who has or had higher mettle in attack, more spirit in maintaining it, more dexterity in wounding or skill in overthrowing?"
-La verdad sea -respondió Sancho- que yo no he leído ninguna historia jamás, porque ni leer ni escrebir; mas lo que osaré apostar es que más atrevido amo que vuestra merced yo no le he servido en todos los días de mi vida, y quiera Dios que estos atrevimientos no se paguen donde tengo dicho. Lo que le ruego a vuestra merced es que se cure, que le va mucha sangre de esa oreja; que aquí traigo hilas y un poco de ungüento blanco en las alforjas.
"The truth is," answered Sancho, "that I have never read any history, for I can neither read nor write, but what I will venture to bet is that a more daring master than your worship I have never served in all the days of my life, and God grant that this daring be not paid for where I have said; what I beg of your worship is to dress your wound, for a great deal of blood flows from that ear, and I have here some lint and a little white ointment in the alforjas."
-Todo eso fuera bien escusado -respondió don Quijote- si a mí se me acordara de hacer una redoma del bálsamo de Fierabrás, que con sola una gota se ahorraran tiempo y medicinas.
"All that might be well dispensed with," said Don Quixote, "if I had remembered to make a vial of the balsam of Fierabras, for time and medicine are saved by one single drop."
-¿Qué redoma y qué bálsamo es ése ? -dijo Sancho Panza.
"What vial and what balsam is that?" said Sancho Panza.
-Es un bálsamo -respondió don Quijote- de quien tengo la receta en la memoria, con el cual no hay que tener temor a la muerte, ni hay pensar morir de ferida alguna. Y ansí, cuando yo le haga y te le , no tienes más que hacer sino que, cuando vieres que en alguna batalla me han partido por medio del cuerpo (como muchas veces suele acontecer ), bonitamente la parte del cuerpo que hubiere caído en el suelo, y con mucha sotileza, antes que la sangre se yele, la pondrás sobre la otra mitad que quedare en la silla, advirtiendo de encajallo igualmente y al justo; luego me darás a beber solos dos tragos del bálsamo que he dicho, y verásme quedar más sano que una manzana.
"It is a balsam," answered Don Quixote, "the receipt of which I have in my memory, with which one need have no fear of death, or dread dying of any wound; and so when I make it and give it to thee thou hast nothing to do when in some battle thou seest they have cut me in half through the middle of the body—as is wont to happen frequently,—but neatly and with great nicety, ere the blood congeal, to place that portion of the body which shall have fallen to the ground upon the other half which remains in the saddle, taking care to fit it on evenly and exactly. Then thou shalt give me to drink but two drops of the balsam I have mentioned, and thou shalt see me become sounder than an apple."
-Si eso hay -dijo Panza-, yo renuncio desde aquí el gobierno de la prometida ínsula, y no quiero otra cosa, en pago de mis muchos y buenos servicios, sino que vuestra merced me la receta de ese estremado licor; que para mí tengo que valdrá la onza adondequiera más de a dos reales, y no he menester yo más para pasar esta vida honrada y descansadamente. Pero es de saber agora si tiene mucha costa el hacelle.
"If that be so," said Panza, "I renounce henceforth the government of the promised island, and desire nothing more in payment of my many and faithful services than that your worship give me the receipt of this supreme liquor, for I am persuaded it will be worth more than two reals an ounce anywhere, and I want no more to pass the rest of my life in ease and honour; but it remains to be told if it costs much to make it."
-Con menos de tres reales se pueden hacer tres azumbres -respondió don Quijote.
"With less than three reals, six quarts of it may be made," said Don Quixote.
-¡Pecador de mí ! -replicó Sancho-. ¿Pues a qué aguarda vuestra merced a hacelle y a enseñármele ?
"Sinner that I am!" said Sancho, "then why does your worship put off making it and teaching it to me?"
-Calla, amigo -respondió don Quijote-, que mayores secretos pienso enseñarte y mayores mercedes hacerte; y, por agora, curémonos, que la oreja me duele más de lo que yo quisiera.
"Peace, friend," answered Don Quixote; "greater secrets I mean to teach thee and greater favours to bestow upon thee; and for the present let us see to the dressing, for my ear pains me more than I could wish."
Sacó Sancho de las alforjas hilas y ungüento. Mas, cuando don Quijote llegó a ver rota su celada, pensó perder el juicio, y, puesta la mano en la espada y alzando los ojos al cielo, dijo:
Sancho took out some lint and ointment from the alforjas; but when Don Quixote came to see his helmet shattered, he was like to lose his senses, and clapping his hand upon his sword and raising his eyes to heaven, be said,
-Yo hago juramento al Criador de todas las cosas y a los santos cuatro Evangelios, donde más largamente están escritos, de hacer la vida que hizo el grande marqués de Mantua cuando juró de vengar la muerte de su sobrino Valdovinos, que fue de no comer pan a manteles, ni con su mujer folgar, y otras cosas que, aunque dellas no me acuerdo, las doy aquí por expresadas, hasta tomar entera venganza del que tal desaguisado me fizo.
"I swear by the Creator of all things and the four Gospels in their fullest extent, to do as the great Marquis of Mantua did when he swore to avenge the death of his nephew Baldwin (and that was not to eat bread from a table-cloth, nor embrace his wife, and other points which, though I cannot now call them to mind, I here grant as expressed) until I take complete vengeance upon him who has committed such an offence against me."
Oyendo esto Sancho, le dijo:
Hearing this, Sancho said to him,
-Advierta vuestra merced, señor don Quijote, que si el caballero cumplió lo que se le dejó ordenado de irse a presentar ante mi señora Dulcinea del Toboso, ya habrá cumplido con lo que debía, y no merece otra pena si no comete nuevo delito.
"Your worship should bear in mind, Senor Don Quixote, that if the knight has done what was commanded him in going to present himself before my lady Dulcinea del Toboso, he will have done all that he was bound to do, and does not deserve further punishment unless he commits some new offence."
-Has hablado y apuntado muy bien -respondió don Quijote-; y así, anulo el juramento en cuanto lo que toca a tomar dél nueva venganza; pero hágole y confírmole de nuevo de hacer la vida que he dicho, hasta tanto que quite por fuerza otra celada tal y tan buena como ésta a algún caballero. Y no pienses, Sancho, que así a humo de pajas hago esto, que bien tengo a quien imitar en ello; que esto mesmo pasó, al pie de la letra, sobre el yelmo de Mambrino, que tan caro le costó a Sacripante.
"Thou hast said well and hit the point," answered Don Quixote; and so I recall the oath in so far as relates to taking fresh vengeance on him, but I make and confirm it anew to lead the life I have said until such time as I take by force from some knight another helmet such as this and as good; and think not, Sancho, that I am raising smoke with straw in doing so, for I have one to imitate in the matter, since the very same thing to a hair happened in the case of Mambrino's helmet, which cost Sacripante so dear."
-Que al diablo vuestra merced tales juramentos, señor mío -replicó Sancho-; que son muy en daño de la salud y muy en perjuicio de la conciencia. Si no, dígame ahora: si acaso en muchos días no topamos hombre armado con celada, ¿qué hemos de hacer ? ¿Hase de cumplir el juramento, a despecho de tantos inconvenientes e incomodidades, como será el dormir vestido, y el no dormir en poblado, y otras mil penitencias que contenía el juramento de aquel loco viejo del marqués de Mantua, que vuestra merced quiere revalidar ahora ? Mire vuestra merced bien, que por todos estos caminos no andan hombres armados, sino arrieros y carreteros, que no sólo no traen celadas, pero quizá no las han oído nombrar en todos los días de su vida.
"Senor," replied Sancho, "let your worship send all such oaths to the devil, for they are very pernicious to salvation and prejudicial to the conscience; just tell me now, if for several days to come we fall in with no man armed with a helmet, what are we to do? Is the oath to be observed in spite of all the inconvenience and discomfort it will be to sleep in your clothes, and not to sleep in a house, and a thousand other mortifications contained in the oath of that old fool the Marquis of Mantua, which your worship is now wanting to revive? Let your worship observe that there are no men in armour travelling on any of these roads, nothing but carriers and carters, who not only do not wear helmets, but perhaps never heard tell of them all their lives."
-Engáñaste en eso -dijo don Quijote-, porque no habremos estado dos horas por estas encrucijadas, cuando veamos más armados que los que vinieron sobre Albraca a la conquista de Angélica la Bella.
"Thou art wrong there," said Don Quixote, "for we shall not have been above two hours among these cross-roads before we see more men in armour than came to Albraca to win the fair Angelica."
-Alto, pues; sea ansí -dijo Sancho-, y a Dios prazga que nos suceda bien, y que se llegue ya el tiempo de ganar esta ínsula que tan cara me cuesta, y muérame yo luego.
"Enough," said Sancho; "so be it then, and God grant us success, and that the time for winning that island which is costing me so dear may soon come, and then let me die."
-Ya te he dicho, Sancho, que no te eso cuidado alguno; que, cuando faltare ínsula, ahí está el reino de Dinamarca o el de Soliadisa, que te vendrán como anillo al dedo; y más, que, por ser en tierra firme, te debes más alegrar. Pero dejemos esto para su tiempo, y mira si traes algo en esas alforjas que comamos, porque vamos luego en busca de algún castillo donde alojemos esta noche y hagamos el bálsamo que te he dicho; porque yo te voto a Dios que me va doliendo mucho la oreja.
"I have already told thee, Sancho," said Don Quixote, "not to give thyself any uneasiness on that score; for if an island should fail, there is the kingdom of Denmark, or of Sobradisa, which will fit thee as a ring fits the finger, and all the more that, being on terra firma, thou wilt all the better enjoy thyself. But let us leave that to its own time; see if thou hast anything for us to eat in those alforjas, because we must presently go in quest of some castle where we may lodge to-night and make the balsam I told thee of, for I swear to thee by God, this ear is giving me great pain."
-Aquí trayo una cebolla, y un poco de queso y no cuántos mendrugos de pan -dijo Sancho-, pero no son manjares que pertenecen a tan valiente caballero como vuestra merced.
"I have here an onion and a little cheese and a few scraps of bread," said Sancho, "but they are not victuals fit for a valiant knight like your worship."
-¡Qué mal lo entiendes ! -respondió don Quijote-. Hágote saber, Sancho, que es honra de los caballeros andantes no comer en un mes; y, ya que coman, sea de aquello que hallaren más a mano; y esto se te hiciera cierto si hubieras leído tantas historias como yo; que, aunque han sido muchas, en todas ellas no he hallado hecha relación de que los caballeros andantes comiesen, si no era acaso y en algunos suntuosos banquetes que les hacían, y los demás días se los pasaban en flores. Y, aunque se deja entender que no podían pasar sin comer y sin hacer todos los otros menesteres naturales, porque, en efeto, eran hombres como nosotros, hase de entender también que, andando lo más del tiempo de su vida por las florestas y despoblados, y sin cocinero, que su más ordinaria comida sería de viandas rústicas, tales como las que tú ahora me ofreces. Así que, Sancho amigo, no te congoje lo que a mí me da gusto. Ni querrás tú hacer mundo nuevo, ni sacar la caballería andante de sus quicios.
"How little thou knowest about it," answered Don Quixote; "I would have thee to know, Sancho, that it is the glory of knights-errant to go without eating for a month, and even when they do eat, that it should be of what comes first to hand; and this would have been clear to thee hadst thou read as many histories as I have, for, though they are very many, among them all I have found no mention made of knights-errant eating, unless by accident or at some sumptuous banquets prepared for them, and the rest of the time they passed in dalliance. And though it is plain they could not do without eating and performing all the other natural functions, because, in fact, they were men like ourselves, it is plain too that, wandering as they did the most part of their lives through woods and wilds and without a cook, their most usual fare would be rustic viands such as those thou now offer me; so that, friend Sancho, let not that distress thee which pleases me, and do not seek to make a new world or pervert knight-errantry."
-Perdóneme vuestra merced -dijo Sancho-; que, como yo no leer ni escrebir, como otra vez he dicho, no ni he caído en las reglas de la profesión caballeresca; y, de aquí adelante, yo proveeré las alforjas de todo género de fruta seca para vuestra merced, que es caballero, y para mí las proveeré, pues no lo soy, de otras cosas volátiles y de más sustancia.
"Pardon me, your worship," said Sancho, "for, as I cannot read or write, as I said just now, I neither know nor comprehend the rules of the profession of chivalry: henceforward I will stock the alforjas with every kind of dry fruit for your worship, as you are a knight; and for myself, as I am not one, I will furnish them with poultry and other things more substantial."
-No digo yo, Sancho -replicó don Quijote-, que sea forzoso a los caballeros andantes no comer otra cosa sino esas frutas que dices, sino que su más ordinario sustento debía de ser dellas, y de algunas yerbas que hallaban por los campos, que ellos conocían y yo también conozco.
"I do not say, Sancho," replied Don Quixote, "that it is imperative on knights-errant not to eat anything else but the fruits thou speakest of; only that their more usual diet must be those, and certain herbs they found in the fields which they knew and I know too."
-Virtud es -respondió Sancho- conocer esas yerbas; que, según yo me voy imaginando, algún día será menester usar de ese conocimiento.
"A good thing it is," answered Sancho, "to know those herbs, for to my thinking it will be needful some day to put that knowledge into practice."
Y, sacando, en esto, lo que dijo que traía, comieron los dos en buena paz y compaña. Pero, deseosos de buscar donde alojar aquella noche, acabaron con mucha brevedad su pobre y seca comida. Subieron luego a caballo, y diéronse priesa por llegar a poblado antes que anocheciese; pero faltóles el sol, y la esperanza de alcanzar lo que deseaban, junto a unas chozas de unos cabreros, y así, determinaron de pasarla allí; que cuanto fue de pesadumbre para Sancho no llegar a poblado, fue de contento para su amo dormirla al cielo descubierto, por parecerle que cada vez que esto le sucedía era hacer un acto posesivo que facilitaba la prueba de su caballería.
And here taking out what he said he had brought, the pair made their repast peaceably and sociably. But anxious to find quarters for the night, they with all despatch made an end of their poor dry fare, mounted at once, and made haste to reach some habitation before night set in; but daylight and the hope of succeeding in their object failed them close by the huts of some goatherds, so they determined to pass the night there, and it was as much to Sancho's discontent not to have reached a house, as it was to his master's satisfaction to sleep under the open heaven, for he fancied that each time this happened to him he performed an act of ownership that helped to prove his chivalry.
Capítulo XI
CHAPTER XI
De lo que le sucedió a don Quijote con unos cabreros
WHAT BEFELL DON QUIXOTE WITH CERTAIN GOATHERDS
Fue recogido de los cabreros con buen ánimo; y, habiendo Sancho, lo mejor que pudo, acomodado a Rocinante y a su jumento, se fue tras el olor que despedían de sí ciertos tasajos de cabra que hirviendo al fuego en un caldero estaban; y, aunque él quisiera en aquel mesmo punto ver si estaban en sazón de trasladarlos del caldero al estómago, lo dejó de hacer, porque los cabreros los quitaron del fuego, y, tendiendo por el suelo unas pieles de ovejas, aderezaron con mucha priesa su rústica mesa y convidaron a los dos, con muestras de muy buena voluntad, con lo que tenían. Sentáronse a la redonda de las pieles seis dellos, que eran los que en la majada había, habiendo primero con groseras ceremonias rogado a don Quijote que se sentase sobre un dornajo que vuelto del revés le pusieron. Sentóse don Quijote, y quedábase Sancho en pie para servirle la copa, que era hecha de cuerno. Viéndole en pie su amo, le dijo:
He was cordially welcomed by the goatherds, and Sancho, having as best he could put up Rocinante and the ass, drew towards the fragrance that came from some pieces of salted goat simmering in a pot on the fire; and though he would have liked at once to try if they were ready to be transferred from the pot to the stomach, he refrained from doing so as the goatherds removed them from the fire, and laying sheepskins on the ground, quickly spread their rude table, and with signs of hearty good-will invited them both to share what they had. Round the skins six of the men belonging to the fold seated themselves, having first with rough politeness pressed Don Quixote to take a seat upon a trough which they placed for him upside down. Don Quixote seated himself, and Sancho remained standing to serve the cup, which was made of horn. Seeing him standing, his master said to him:
-Porque veas, Sancho, el bien que en sí encierra la andante caballería, y cuán a pique están los que en cualquiera ministerio della se ejercitan de venir brevemente a ser honrados y estimados del mundo, quiero que aquí a mi lado y en compañía desta buena gente te sientes, y que seas una mesma cosa conmigo, que soy tu amo y natural señor; que comas en mi plato y bebas por donde yo bebiere; porque de la caballería andante se puede decir lo mesmo que del amor se dice: que todas las cosas iguala.
"That thou mayest see, Sancho, the good that knight-errantry contains in itself, and how those who fill any office in it are on the high road to be speedily honoured and esteemed by the world, I desire that thou seat thyself here at my side and in the company of these worthy people, and that thou be one with me who am thy master and natural lord, and that thou eat from my plate and drink from whatever I drink from; for the same may be said of knight-errantry as of love, that it levels all."
-¡Gran merced ! -dijo Sancho-; pero decir a vuestra merced que, como yo tuviese bien de comer, tan bien y mejor me lo comería en pie y a mis solas como sentado a par de un emperador. Y aun, si va a decir verdad, mucho mejor me sabe lo que como en mi rincón, sin melindres ni respetos, aunque sea pan y cebolla, que los gallipavos de otras mesas donde me sea forzoso mascar despacio, beber poco, limpiarme a menudo, no estornudar ni toser si me viene gana, ni hacer otras cosas que la soledad y la libertad traen consigo. Ansí que, señor mío, estas honras que vuestra merced quiere darme por ser ministro y adherente de la caballería andante, como lo soy siendo escudero de vuestra merced, conviértalas en otras cosas que me sean de más cómodo y provecho; que éstas, aunque las doy por bien recebidas, las renuncio para desde aquí al fin del mundo.
"Great thanks," said Sancho, "but I may tell your worship that provided I have enough to eat, I can eat it as well, or better, standing, and by myself, than seated alongside of an emperor. And indeed, if the truth is to be told, what I eat in my corner without form or fuss has much more relish for me, even though it be bread and onions, than the turkeys of those other tables where I am forced to chew slowly, drink little, wipe my mouth every minute, and cannot sneeze or cough if I want or do other things that are the privileges of liberty and solitude. So, senor, as for these honours which your worship would put upon me as a servant and follower of knight-errantry, exchange them for other things which may be of more use and advantage to me; for these, though I fully acknowledge them as received, I renounce from this moment to the end of the world."
-Con todo eso, te has de sentar; porque a quien se humilla, Dios le ensalza. Y, asiéndole por el brazo, le forzó a que junto dél se sentase.
"For all that," said Don Quixote, "thou must seat thyself, because him who humbleth himself God exalteth;" and seizing him by the arm he forced him to sit down beside himself.
No entendían los cabreros aquella jerigonza de escuderos y de caballeros andantes, y no hacían otra cosa que comer y callar, y mirar a sus huéspedes, que, con mucho donaire y gana, embaulaban tasajo como el puño. Acabado el servicio de carne, tendieron sobre las zaleas gran cantidad de bellotas avellanadas, y juntamente pusieron un medio queso, más duro que si fuera hecho de argamasa. No estaba, en esto, ocioso el cuerno, porque andaba a la redonda tan a menudo (ya lleno, ya vacío, como arcaduz de noria ) que con facilidad vació un zaque de dos que estaban de manifiesto. Después que don Quijote hubo bien satisfecho su estómago, tomó un puño de bellotas en la mano, y, mirándolas atentamente, soltó la voz a semejantes razones:
The goatherds did not understand this jargon about squires and knights-errant, and all they did was to eat in silence and stare at their guests, who with great elegance and appetite were stowing away pieces as big as one's fist. The course of meat finished, they spread upon the sheepskins a great heap of parched acorns, and with them they put down a half cheese harder than if it had been made of mortar. All this while the horn was not idle, for it went round so constantly, now full, now empty, like the bucket of a water-wheel, that it soon drained one of the two wine-skins that were in sight. When Don Quixote had quite appeased his appetite he took up a handful of the acorns, and contemplating them attentively delivered himself somewhat in this fashion:
-Dichosa edad y siglos dichosos aquéllos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío. Eran en aquella santa edad todas las cosas comunes; a nadie le era necesario, para alcanzar su ordinario sustento, tomar otro trabajo que alzar la mano y alcanzarle de las robustas encinas, que liberalmente les estaban convidando con su dulce y sazonado fruto. Las claras fuentes y corrientes ríos, en magnífica abundancia, sabrosas y transparentes aguas les ofrecían. En las quiebras de las peñas y en lo hueco de los árboles formaban su república las solícitas y discretas abejas, ofreciendo a cualquiera mano, sin interés alguno, la fértil cosecha de su dulcísimo trabajo. Los valientes alcornoques despedían de sí, sin otro artificio que el de su cortesía, sus anchas y livianas cortezas, con que se comenzaron a cubrir las casas, sobre rústicas estacas sustentadas, no más que para defensa de las inclemencias del cielo. Todo era paz entonces, todo amistad, todo concordia; aún no se había atrevido la pesada reja del corvo arado a abrir ni visitar las entrañas piadosas de nuestra primera madre, que ella, sin ser forzada, ofrecía, por todas las partes de su fértil y espacioso seno, lo que pudiese hartar, sustentar y deleitar a los hijos que entonces la poseían. Entonces sí que andaban las simples y hermosas zagalejas de valle en valle y de otero en otero, en trenza y en cabello, sin más vestidos de aquellos que eran menester para cubrir honestamente lo que la honestidad quiere y ha querido siempre que se cubra; y no eran sus adornos de los que ahora se usan, a quien la púrpura de Tiro y la por tantos modos martirizada seda encarecen, sino de algunas hojas verdes de lampazos y yedra entretejidas, con lo que quizá iban tan pomposas y compuestas como van agora nuestras cortesanas con las raras y peregrinas invenciones que la curiosidad ociosa les ha mostrado. Entonces se decoraban los concetos amorosos del alma simple y sencillamente, del mesmo modo y manera que ella los concebía, sin buscar artificioso rodeo de palabras para encarecerlos. No había la fraude, el engaño ni la malicia mezcládose con la verdad y llaneza. La justicia se estaba en sus proprios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interese, que tanto ahora la menoscaban, turban y persiguen. La ley del encaje aún no se había sentado en el entendimiento del juez, porque entonces no había qué juzgar, ni quién fuese juzgado. Las doncellas y la honestidad andaban, como tengo dicho, por dondequiera, sola y señora, sin temor que la ajena desenvoltura y lascivo intento le menoscabasen, y su perdición nacía de su gusto y propria voluntad. Y agora, en estos nuestros detestables siglos, no está segura ninguna, aunque la oculte y cierre otro nuevo laberinto como el de Creta; porque allí, por los resquicios o por el aire, con el celo de la maldita solicitud, se les entra la amorosa pestilencia y les hace dar con todo su recogimiento al traste. Para cuya seguridad, andando más los tiempos y creciendo más la malicia, se instituyó la orden de los caballeros andantes, para defender las doncellas, amparar las viudas y socorrer a los huérfanos y a los menesterosos. Desta orden soy yo, hermanos cabreros, a quien agradezco el gasaje y buen acogimiento que hacéis a mí y a mi escudero; que, aunque por ley natural están todos los que viven obligados a favorecer a los caballeros andantes, todavía, por saber que sin saber vosotros esta obligación me acogistes y regalastes, es razón que, con la voluntad a mí posible, os agradezca la vuestra.
"Happy the age, happy the time, to which the ancients gave the name of golden, not because in that fortunate age the gold so coveted in this our iron one was gained without toil, but because they that lived in it knew not the two words "mine" and "thine"! In that blessed age all things were in common; to win the daily food no labour was required of any save to stretch forth his hand and gather it from the sturdy oaks that stood generously inviting him with their sweet ripe fruit. The clear streams and running brooks yielded their savoury limpid waters in noble abundance. The busy and sagacious bees fixed their republic in the clefts of the rocks and hollows of the trees, offering without usance the plenteous produce of their fragrant toil to every hand. The mighty cork trees, unenforced save of their own courtesy, shed the broad light bark that served at first to roof the houses supported by rude stakes, a protection against the inclemency of heaven alone. Then all was peace, all friendship, all concord; as yet the dull share of the crooked plough had not dared to rend and pierce the tender bowels of our first mother that without compulsion yielded from every portion of her broad fertile bosom all that could satisfy, sustain, and delight the children that then possessed her. Then was it that the innocent and fair young shepherdess roamed from vale to vale and hill to hill, with flowing locks, and no more garments than were needful modestly to cover what modesty seeks and ever sought to hide. Nor were their ornaments like those in use to-day, set off by Tyrian purple, and silk tortured in endless fashions, but the wreathed leaves of the green dock and ivy, wherewith they went as bravely and becomingly decked as our Court dames with all the rare and far-fetched artifices that idle curiosity has taught them. Then the love-thoughts of the heart clothed themselves simply and naturally as the heart conceived them, nor sought to commend themselves by forced and rambling verbiage. Fraud, deceit, or malice had then not yet mingled with truth and sincerity. Justice held her ground, undisturbed and unassailed by the efforts of favour and of interest, that now so much impair, pervert, and beset her. Arbitrary law had not yet established itself in the mind of the judge, for then there was no cause to judge and no one to be judged. Maidens and modesty, as I have said, wandered at will alone and unattended, without fear of insult from lawlessness or libertine assault, and if they were undone it was of their own will and pleasure. But now in this hateful age of ours not one is safe, not though some new labyrinth like that of Crete conceal and surround her; even there the pestilence of gallantry will make its way to them through chinks or on the air by the zeal of its accursed importunity, and, despite of all seclusion, lead them to ruin. In defence of these, as time advanced and wickedness increased, the order of knights-errant was instituted, to defend maidens, to protect widows and to succour the orphans and the needy. To this order I belong, brother goatherds, to whom I return thanks for the hospitality and kindly welcome ye offer me and my squire; for though by natural law all living are bound to show favour to knights-errant, yet, seeing that without knowing this obligation ye have welcomed and feasted me, it is right that with all the good-will in my power I should thank you for yours."
Toda esta larga arenga -que se pudiera muy bien escusar- dijo nuestro caballero porque las bellotas que le dieron le trujeron a la memoria la edad dorada y antojósele hacer aquel inútil razonamiento a los cabreros, que, sin respondelle palabra, embobados y suspensos, le estuvieron escuchando. Sancho, asimesmo, callaba y comía bellotas, y visitaba muy a menudo el segundo zaque, que, porque se enfriase el vino, le tenían colgado de un alcornoque.
All this long harangue (which might very well have been spared) our knight delivered because the acorns they gave him reminded him of the golden age; and the whim seized him to address all this unnecessary argument to the goatherds, who listened to him gaping in amazement without saying a word in reply. Sancho likewise held his peace and ate acorns, and paid repeated visits to the second wine-skin, which they had hung up on a cork tree to keep the wine cool.
Más tardó en hablar don Quijote que en acabarse la cena; al fin de la cual, uno de los cabreros dijo:
Don Quixote was longer in talking than the supper in finishing, at the end of which one of the goatherds said,
-Para que con más veras pueda vuestra merced decir, señor caballero andante, que le agasajamos con prompta y buena voluntad, queremos darle solaz y contento con hacer que cante un compañero nuestro que no tardará mucho en estar aquí; el cual es un zagal muy entendido y muy enamorado, y que, sobre todo, sabe leer y escrebir y es músico de un rabel, que no hay más que desear.
"That your worship, senor knight-errant, may say with more truth that we show you hospitality with ready good-will, we will give you amusement and pleasure by making one of our comrades sing: he will be here before long, and he is a very intelligent youth and deep in love, and what is more he can read and write and play on the rebeck to perfection."
Apenas había el cabrero acabado de decir esto, cuando llegó a sus oídos el son del rabel, y de allí a poco llegó el que le tañía, que era un mozo de hasta veinte y dos años, de muy buena gracia. Preguntáronle sus compañeros si había cenado, y, respondiendo que sí, el que había hecho los ofrecimientos le dijo:
The goatherd had hardly done speaking, when the notes of the rebeck reached their ears; and shortly after, the player came up, a very good-looking young man of about two-and-twenty. His comrades asked him if he had supped, and on his replying that he had, he who had already made the offer said to him:
-De esa manera, Antonio, bien podrás hacernos placer de cantar un poco, porque vea este señor huésped que tenemos quien; también por los montes y selvas hay quien sepa de música. Hémosle dicho tus buenas habilidades, y deseamos que las muestres y nos saques verdaderos; y así, te ruego por tu vida que te sientes y cantes el romance de tus amores que te compuso el beneficiado tu tío, que en el pueblo ha parecido muy bien.
"In that case, Antonio, thou mayest as well do us the pleasure of singing a little, that the gentleman, our guest, may see that even in the mountains and woods there are musicians: we have told him of thy accomplishments, and we want thee to show them and prove that we say true; so, as thou livest, pray sit down and sing that ballad about thy love that thy uncle the prebendary made thee, and that was so much liked in the town."
-Que me place -respondió el mozo. Y, sin hacerse más de rogar, se sentó en el tronco de una desmochada encina, y, templando su rabel, de allí a poco, con muy buena gracia, comenzó a cantar, diciendo desta manera:
"With all my heart," said the young man, and without waiting for more pressing he seated himself on the trunk of a felled oak, and tuning his rebeck, presently began to sing to these words.
Antonio
ANTONIO'S BALLAD
-Yo , Olalla, que me adoras, puesto que no me lo has dicho ni aun con los ojos siquiera, mudas lenguas de amoríos. Porque que eres sabida, en que me quieres me afirmo; que nunca fue desdichado amor que fue conocido. Bien es verdad que tal vez, Olalla, me has dado indicio que tienes de bronce el alma y el blanco pecho de risco. Mas allá entre tus reproches y honestísimos desvíos, tal vez la esperanza muestra la orilla de su vestido. Abalánzase al señuelo mi fe, que nunca ha podido, ni menguar por no llamado, ni crecer por escogido. Si el amor es cortesía, de la que tienes colijo que el fin de mis esperanzas ha de ser cual imagino. Y si son servicios parte de hacer un pecho benigno, algunos de los que he hecho fortalecen mi partido. Porque si has mirado en ello, más de una vez habrás visto que me he vestido en los lunes lo que me honraba el domingo. Como el amor y la gala andan un mesmo camino, en todo tiempo a tus ojos quise mostrarme polido. Dejo el bailar por tu causa, ni las músicas te pinto que has escuchado a deshoras y al canto del gallo primo. No cuento las alabanzas que de tu belleza he dicho; que, aunque verdaderas, hacen ser yo de algunas malquisto. Teresa del Berrocal, yo alabándote, me dijo: ' ' Tal piensa que adora a un ángel, y viene a adorar a un jimio; merced a los muchos dijes y a los cabellos postizos, y a hipócritas hermosuras, que engañan al Amor mismo ' '. Desmentíla y enojóse; volvió por ella su primo: desafióme, y ya sabes lo que yo hice y él hizo. No te quiero yo a montón, ni te pretendo y te sirvo por lo de barraganía; que más bueno es mi designio. Coyundas tiene la Iglesia que son lazadas de sirgo; pon tú el cuello en la gamella; verás como pongo el mío. Donde no, desde aquí juro, por el santo más bendito, de no salir destas sierras sino para capuchino.
Thou dost love me well, Olalla; well I know it, even though love's mute tongues, thine eyes, have never by their glances told me so. For I know my love thou knowest, therefore thine to claim I dare: once it ceases to be secret, love need never feel despair. True it is, Olalla, sometimes thou hast all too plainly shown that thy heart is brass in hardness, and thy snowy bosom stone. Yet for all that, in thy coyness, and thy fickle fits between, hope is there—at least the border of her garment may be seen. Lures to faith are they, those glimpses, and to faith in thee I hold; kindness cannot make it stronger, coldness cannot make it cold. If it be that love is gentle, in thy gentleness I see something holding out assurance to the hope of winning thee. If it be that in devotion lies a power hearts to move, that which every day I show thee, helpful to my suit should prove. Many a time thou must have noticed— if to notice thou dost care—how I go about on Monday dressed in all my Sunday wear. Love's eyes love to look on brightness; love loves what is gaily drest; Sunday, Monday, all I care is thou shouldst see me in my best. No account I make of dances, or of strains that pleased thee so, keeping thee awake from midnight till the cocks began to crow; or of how I roundly swore it that there's none so fair as thou; true it is, but as I said it, by the girls I'm hated now. For Teresa of the hillside at my praise of thee was sore; said, "You think you love an angel; it's a monkey you adore; caught by all her glittering trinkets, and her borrowed braids of hair, and a host of made-up beauties that would Love himself ensnare." 'T was a lie, and so I told her, and her cousin at the word gave me his defiance for it; and what followed thou hast heard. Mine is no high-flown affection, mine no passion par amours— as they call it—what I offer is an honest love, and pure. Cunning cords the holy Church has, cords of softest silk they be; put thy neck beneath the yoke, dear; mine will follow, thou wilt see. Else—and once for all I swear it by the saint of most renown— if I ever quit the mountains, 'T will be in a friar's gown.
Con esto dio el cabrero fin a su canto; y, aunque don Quijote le rogó que algo más cantase, no lo consintió Sancho Panza, porque estaba más para dormir que para oír canciones. Y ansí, dijo a su amo: -Bien puede vuestra merced acomodarse desde luego adonde ha de posar esta noche, que el trabajo que estos buenos hombres tienen todo el día no permite que pasen las noches cantando.
Here the goatherd brought his song to an end, and though Don Quixote entreated him to sing more, Sancho had no mind that way, being more inclined for sleep than for listening to songs; so said he to his master, "Your worship will do well to settle at once where you mean to pass the night, for the labour these good men are at all day does not allow them to spend the night in singing."
-Ya te entiendo, Sancho -le respondió don Quijote-; que bien se me trasluce que las visitas del zaque piden más recompensa de sueño que de música.
"I understand thee, Sancho," replied Don Quixote; "I perceive clearly that those visits to the wine-skin demand compensation in sleep rather than in music."
-A todos nos sabe bien, bendito sea Dios -respondió Sancho.
"It's sweet to us all, blessed be God," said Sancho.
-No lo niego -replicó don Quijote-, pero acomódate tú donde quisieres, que los de mi profesión mejor parecen velando que durmiendo. Pero, con todo esto, sería bien, Sancho, que me vuelvas a curar esta oreja, que me va doliendo más de lo que es menester.
"I do not deny it," replied Don Quixote; "but settle thyself where thou wilt; those of my calling are more becomingly employed in watching than in sleeping; still it would be as well if thou wert to dress this ear for me again, for it is giving me more pain than it need."
Hizo Sancho lo que se le mandaba; y, viendo uno de los cabreros la herida, le dijo que no tuviese pena, que él pondría remedio con que fácilmente se sanase. Y, tomando algunas hojas de romero, de mucho que por allí había, las mascó y las mezcló con un poco de sal, y, aplicándoselas a la oreja, se la vendó muy bien, asegurándole que no había menester otra medicina; y así fue la verdad.
Sancho did as he bade him, but one of the goatherds, seeing the wound, told him not to be uneasy, as he would apply a remedy with which it would be soon healed; and gathering some leaves of rosemary, of which there was a great quantity there, he chewed them and mixed them with a little salt, and applying them to the ear he secured them firmly with a bandage, assuring him that no other treatment would be required, and so it proved.
Capítulo XII
CHAPTER XII
De lo que contó un cabrero a los que estaban con don Quijote
OF WHAT A GOATHERD RELATED TO THOSE WITH DON QUIXOTE
Estando en esto, llegó otro mozo de los que les traían del aldea el bastimento, y dijo: -¿Sabéis lo que pasa en el lugar, compañeros ?
Just then another young man, one of those who fetched their provisions from the village, came up and said, "Do you know what is going on in the village, comrades?"
-¿Cómo lo podemos saber ? -respondió uno dellos.
"How could we know it?" replied one of them.
-Pues sabed -prosiguió el mozo- que murió esta mañana aquel famoso pastor estudiante llamado Grisóstomo, y se murmura que ha muerto de amores de aquella endiablada moza de Marcela, la hija de Guillermo el rico, aquélla que se anda en hábito de pastora por esos andurriales.
"Well, then, you must know," continued the young man, "this morning that famous student-shepherd called Chrysostom died, and it is rumoured that he died of love for that devil of a village girl the daughter of Guillermo the Rich, she that wanders about the wolds here in the dress of a shepherdess."
-Por Marcela dirás -dijo uno.
"You mean Marcela?" said one.
-Por ésa digo -respondió el cabrero-. Y es lo bueno, que mandó en su testamento que le enterrasen en el campo, como si fuera moro, y que sea al pie de la peña donde está la fuente del alcornoque; porque, según es fama, y él dicen que lo dijo, aquel lugar es adonde él la vio la vez primera. Y también mandó otras cosas, tales, que los abades del pueblo dicen que no se han de cumplir, ni es bien que se cumplan, porque parecen de gentiles. A todo lo cual responde aquel gran su amigo Ambrosio, el estudiante, que también se vistió de pastor con él, que se ha de cumplir todo, sin faltar nada, como lo dejó mandado Grisóstomo, y sobre esto anda el pueblo alborotado; mas, a lo que se dice, en fin se hará lo que Ambrosio y todos los pastores sus amigos quieren; y mañana le vienen a enterrar con gran pompa adonde tengo dicho. Y tengo para mí que ha de ser cosa muy de ver; a lo menos, yo no dejaré de ir a verla, si supiese no volver mañana al lugar.
"Her I mean," answered the goatherd; "and the best of it is, he has directed in his will that he is to be buried in the fields like a Moor, and at the foot of the rock where the Cork-tree spring is, because, as the story goes (and they say he himself said so), that was the place where he first saw her. And he has also left other directions which the clergy of the village say should not and must not be obeyed because they savour of paganism. To all which his great friend Ambrosio the student, he who, like him, also went dressed as a shepherd, replies that everything must be done without any omission according to the directions left by Chrysostom, and about this the village is all in commotion; however, report says that, after all, what Ambrosio and all the shepherds his friends desire will be done, and to-morrow they are coming to bury him with great ceremony where I said. I am sure it will be something worth seeing; at least I will not fail to go and see it even if I knew I should not return to the village tomorrow."
-Todos haremos lo mesmo -respondieron los cabreros-; y echaremos suertes a quién ha de quedar a guardar las cabras de todos.
"We will do the same," answered the goatherds, "and cast lots to see who must stay to mind the goats of all."
-Bien dices, Pedro -dijo uno-; aunque no será menester usar de esa diligencia, que yo me quedaré por todos. Y no lo atribuyas a virtud y a poca curiosidad mía, sino a que no me deja andar el garrancho que el otro día me pasó este pie.
"Thou sayest well, Pedro," said one, "though there will be no need of taking that trouble, for I will stay behind for all; and don't suppose it is virtue or want of curiosity in me; it is that the splinter that ran into my foot the other day will not let me walk."
-Con todo eso, te lo agradecemos -respondió Pedro.
"For all that, we thank thee," answered Pedro.
Y don Quijote rogó a Pedro le dijese qué muerto era aquél y qué pastora aquélla; a lo cual Pedro respondió que lo que sabía era que el muerto era un hijodalgo rico, vecino de un lugar que estaba en aquellas sierras, el cual había sido estudiante muchos años en Salamanca, al cabo de los cuales había vuelto a su lugar, con opinión de muy sabio y muy leído. -«Principalmente, decían que sabía la ciencia de las estrellas, y de lo que pasan, allá en el cielo, el sol y la luna; porque puntualmente nos decía el cris del sol y de la luna. » -
Don Quixote asked Pedro to tell him who the dead man was and who the shepherdess, to which Pedro replied that all he knew was that the dead man was a wealthy gentleman belonging to a village in those mountains, who had been a student at Salamanca for many years, at the end of which he returned to his village with the reputation of being very learned and deeply read. "Above all, they said, he was learned in the science of the stars and of what went on yonder in the heavens and the sun and the moon, for he told us of the cris of the sun and moon to exact time."
Eclipse se llama, amigo, que no cris, el escurecerse esos dos luminares mayores -dijo don Quijote. Mas Pedro, no reparando en niñerías, prosiguió su cuento diciendo: -«Asimesmo adevinaba cuándo había de ser el año abundante o estil. »
"Eclipse it is called, friend, not cris, the darkening of those two luminaries," said Don Quixote; but Pedro, not troubling himself with trifles, went on with his story, saying, "Also he foretold when the year was going to be one of abundance or estility."
-Estéril queréis decir, amigo -dijo don Quijote.
"Sterility, you mean," said Don Quixote.
-Estéril o estil -respondió Pedro-, todo se sale allá. « Y digo que con esto que decía se hicieron su padre y sus amigos, que le daban crédito, muy ricos, porque hacían lo que él les aconsejaba, diciéndoles: ' ' Sembrad este año cebada, no trigo; en éste podéis sembrar garbanzos y no cebada; el que viene será de guilla de aceite; los tres siguientes no se cogerá gota ' '. »
"Sterility or estility," answered Pedro, "it is all the same in the end. And I can tell you that by this his father and friends who believed him grew very rich because they did as he advised them, bidding them 'sow barley this year, not wheat; this year you may sow pulse and not barley; the next there will be a full oil crop, and the three following not a drop will be got.'"
-Esa ciencia se llama astrología -dijo don Quijote.
"That science is called astrology," said Don Quixote.
-No yo cómo se llama -replicó Pedro-, mas que todo esto sabía, y aún más. « Finalmente, no pasaron muchos meses, después que vino de Salamanca, cuando un día remaneció vestido de pastor, con su cayado y pellico, habiéndose quitado los hábitos largos que como escolar traía; y juntamente se vistió con él de pastor otro su grande amigo, llamado Ambrosio, que había sido su compañero en los estudios. Olvidábaseme de decir como Grisóstomo, el difunto, fue grande hombre de componer coplas; tanto, que él hacía los villancicos para la noche del Nacimiento del Señor, y los autos para el día de Dios, que los representaban los mozos de nuestro pueblo, y todos decían que eran por el cabo. Cuando los del lugar vieron tan de improviso vestidos de pastores a los dos escolares, quedaron admirados, y no podían adivinar la causa que les había movido a hacer aquella tan estraña mudanza. Ya en este tiempo era muerto el padre de nuestro Grisóstomo, y él quedó heredado en mucha cantidad de hacienda, ansí en muebles como en raíces, y en no pequeña cantidad de ganado, mayor y menor, y en gran cantidad de dineros; de todo lo cual quedó el mozo señor desoluto, y en verdad que todo lo merecía, que era muy buen compañero y caritativo y amigo de los buenos, y tenía una cara como una bendición. Después se vino a entender que el haberse mudado de traje no había sido por otra cosa que por andarse por estos despoblados en pos de aquella pastora Marcela que nuestro zagal nombró denantes, de la cual se había enamorado el pobre difunto de Grisóstomo. » Y quiéroos decir agora, porque es bien que lo sepáis, quién es esta rapaza; quizá, y aun sin quizá, no habréis oído semejante cosa en todos los días de vuestra vida, aunque viváis más años que sarna.
"I do not know what it is called," replied Pedro, "but I know that he knew all this and more besides. But, to make an end, not many months had passed after he returned from Salamanca, when one day he appeared dressed as a shepherd with his crook and sheepskin, having put off the long gown he wore as a scholar; and at the same time his great friend, Ambrosio by name, who had been his companion in his studies, took to the shepherd's dress with him. I forgot to say that Chrysostom, who is dead, was a great man for writing verses, so much so that he made carols for Christmas Eve, and plays for Corpus Christi, which the young men of our village acted, and all said they were excellent. When the villagers saw the two scholars so unexpectedly appearing in shepherd's dress, they were lost in wonder, and could not guess what had led them to make so extraordinary a change. About this time the father of our Chrysostom died, and he was left heir to a large amount of property in chattels as well as in land, no small number of cattle and sheep, and a large sum of money, of all of which the young man was left dissolute owner, and indeed he was deserving of it all, for he was a very good comrade, and kind-hearted, and a friend of worthy folk, and had a countenance like a benediction. Presently it came to be known that he had changed his dress with no other object than to wander about these wastes after that shepherdess Marcela our lad mentioned a while ago, with whom the deceased Chrysostom had fallen in love. And I must tell you now, for it is well you should know it, who this girl is; perhaps, and even without any perhaps, you will not have heard anything like it all the days of your life, though you should live more years than sarna."
-Decid Sarra -replicó don Quijote, no pudiendo sufrir el trocar de los vocablos del cabrero.
"Say Sarra," said Don Quixote, unable to endure the goatherd's confusion of words.
-Harto vive la sarna -respondió Pedro-; y si es, señor, que me habéis de andar zaheriendo a cada paso los vocablos, no acabaremos en un año.
"The sarna lives long enough," answered Pedro; "and if, senor, you must go finding fault with words at every step, we shall not make an end of it this twelvemonth."
-Perdonad, amigo -dijo don Quijote-; que por haber tanta diferencia de sarna a Sarra os lo dije; pero vos respondistes muy bien, porque vive más sarna que Sarra; y proseguid vuestra historia, que no os replicaré más en nada. –
"Pardon me, friend," said Don Quixote; "but, as there is such a difference between sarna and Sarra, I told you of it; however, you have answered very rightly, for sarna lives longer than Sarra: so continue your story, and I will not object any more to anything."
« Digo, pues, señor mío de mi alma -dijo el cabrero-, que en nuestra aldea hubo un labrador aún más rico que el padre de Grisóstomo, el cual se llamaba Guillermo, y al cual dio Dios, amén de las muchas y grandes riquezas, una hija, de cuyo parto murió su madre, que fue la más honrada mujer que hubo en todos estos contornos. No parece sino que ahora la veo, con aquella cara que del un cabo tenía el sol y del otro la luna; y, sobre todo, hacendosa y amiga de los pobres, por lo que creo que debe de estar su ánima a la hora de ahora gozando de Dios en el otro mundo. De pesar de la muerte de tan buena mujer murió su marido Guillermo, dejando a su hija Marcela, muchacha y rica, en poder de un tío suyo sacerdote y beneficiado en nuestro lugar. Creció la niña con tanta belleza, que nos hacía acordar de la de su madre, que la tuvo muy grande; y, con todo esto, se juzgaba que le había de pasar la de la hija. Y así fue, que, cuando llegó a edad de catorce a quince años, nadie la miraba que no bendecía a Dios, que tan hermosa la había criado, y los más quedaban enamorados y perdidos por ella. Guardábala su tío con mucho recato y con mucho encerramiento; pero, con todo esto, la fama de su mucha hermosura se estendió de manera que, así por ella como por sus muchas riquezas, no solamente de los de nuestro pueblo, sino de los de muchas leguas a la redonda, y de los mejores dellos, era rogado, solicitado e importunado su tío se la diese por mujer. Mas él, que a las derechas es buen cristiano, aunque quisiera casarla luego, así como la vía de edad, no quiso hacerlo sin su consentimiento, sin tener ojo a la ganancia y granjería que le ofrecía el tener la hacienda de la moza, dilatando su casamiento. Y a fe que se dijo esto en más de un corrillo en el pueblo, en alabanza del buen sacerdote. » Que quiero que sepa, señor andante, que en estos lugares cortos de todo se trata y de todo se murmura; y tened para vos, como yo tengo para mí, que debía de ser demasiadamente bueno el clérigo que obliga a sus feligreses a que digan bien dél, especialmente en las aldeas.
"I say then, my dear sir," said the goatherd, "that in our village there was a farmer even richer than the father of Chrysostom, who was named Guillermo, and upon whom God bestowed, over and above great wealth, a daughter at whose birth her mother died, the most respected woman there was in this neighbourhood; I fancy I can see her now with that countenance which had the sun on one side and the moon on the other; and moreover active, and kind to the poor, for which I trust that at the present moment her soul is in bliss with God in the other world. Her husband Guillermo died of grief at the death of so good a wife, leaving his daughter Marcela, a child and rich, to the care of an uncle of hers, a priest and prebendary in our village. The girl grew up with such beauty that it reminded us of her mother's, which was very great, and yet it was thought that the daughter's would exceed it; and so when she reached the age of fourteen to fifteen years nobody beheld her but blessed God that had made her so beautiful, and the greater number were in love with her past redemption. Her uncle kept her in great seclusion and retirement, but for all that the fame of her great beauty spread so that, as well for it as for her great wealth, her uncle was asked, solicited, and importuned, to give her in marriage not only by those of our town but of those many leagues round, and by the persons of highest quality in them. But he, being a good Christian man, though he desired to give her in marriage at once, seeing her to be old enough, was unwilling to do so without her consent, not that he had any eye to the gain and profit which the custody of the girl's property brought him while he put off her marriage; and, faith, this was said in praise of the good priest in more than one set in the town. For I would have you know, Sir Errant, that in these little villages everything is talked about and everything is carped at, and rest assured, as I am, that the priest must be over and above good who forces his parishioners to speak well of him, especially in villages."
-Así es la verdad -dijo don Quijote-, y proseguid adelante, que el cuento es muy bueno, y vos, buen Pedro, le contáis con muy buena gracia.
"That is the truth," said Don Quixote; "but go on, for the story is very good, and you, good Pedro, tell it with very good grace."
-La del Señor no me falte, que es la que hace al caso. « Y en lo demás sabréis que, aunque el tío proponía a la sobrina y le decía las calidades de cada uno en particular, de los muchos que por mujer la pedían, rogándole que se casase y escogiese a su gusto, jamás ella respondió otra cosa sino que por entonces no quería casarse, y que, por ser tan muchacha, no se sentía hábil para poder llevar la carga del matrimonio. Con estas que daba, al parecer justas escusas, dejaba el tío de importunarla, y esperaba a que entrase algo más en edad y ella supiese escoger compañía a su gusto. Porque decía él, y decía muy bien, que no habían de dar los padres a sus hijos estado contra su voluntad. Pero hételo aquí, cuando no me cato, que remanece un día la melindrosa Marcela hecha pastora; y, sin ser parte su tío ni todos los del pueblo, que se lo desaconsejaban, dio en irse al campo con las demás zagalas del lugar, y dio en guardar su mesmo ganado. Y, así como ella salió en público y su hermosura se vio al descubierto, no os sabré buenamente decir cuántos ricos mancebos, hidalgos y labradores han tomado el traje de Grisóstomo y la andan requebrando por esos campos. Uno de los cuales, como ya está dicho, fue nuestro difunto, del cual decían que la dejaba de querer, y la adoraba. Y no se piense que porque Marcela se puso en aquella libertad y vida tan suelta y de tan poco o de ningún recogimiento, que por eso ha dado indicio, ni por semejas, que venga en menoscabo de su honestidad y recato; antes es tanta y tal la vigilancia con que mira por su honra, que de cuantos la sirven y solicitan ninguno se ha alabado, ni con verdad se podrá alabar, que le haya dado alguna pequeña esperanza de alcanzar su deseo. Que, puesto que no huye ni se esquiva de la compañía y conversación de los pastores, y los trata cortés y amigablemente, en llegando a descubrirle su intención cualquiera dellos, aunque sea tan justa y santa como la del matrimonio, los arroja de sí como con un trabuco. Y con esta manera de condición hace más daño en esta tierra que si por ella entrara la pestilencia; porque su afabilidad y hermosura atrae los corazones de los que la tratan a servirla y a amarla, pero su desdén y desengaño los conduce a términos de desesperarse; y así, no saben qué decirle, sino llamarla a voces cruel y desagradecida, con otros títulos a éste semejantes, que bien la calidad de su condición manifiestan. Y si aquí estuviésedes, señor, algún día, veríades resonar estas sierras y estos valles con los lamentos de los desengañados que la siguen. No está muy lejos de aquí un sitio donde hay casi dos docenas de altas hayas, y no hay ninguna que en su lisa corteza no tenga grabado y escrito el nombre de Marcela; y encima de alguna, una corona grabada en el mesmo árbol, como si más claramente dijera su amante que Marcela la lleva y la merece de toda la hermosura humana. Aquí sospira un pastor, allí se queja otro; acullá se oyen amorosas canciones, acá desesperadas endechas. Cuál hay que pasa todas las horas de la noche sentado al pie de alguna encina o peñasco, y allí, sin plegar los llorosos ojos, embebecido y transportado en sus pensamientos, le halló el sol a la mañana; y cuál hay que, sin dar vado ni tregua a sus suspiros, en mitad del ardor de la más enfadosa siesta del verano, tendido sobre la ardiente arena, envía sus quejas al piadoso cielo. Y déste y de aquél, y de aquéllos y de éstos, libre y desenfadadamente triunfa la hermosa Marcela; y todos los que la conocemos estamos esperando en qué ha de parar su altivez y quién ha de ser el dichoso que ha de venir a domeñar condición tan terrible y gozar de hermosura tan estremada. » Por ser todo lo que he contado tan averiguada verdad, me doy a entender que también lo es la que nuestro zagal dijo que se decía de la causa de la muerte de Grisóstomo. Y así, os aconsejo, señor, que no dejéis de hallaros mañana a su entierro, que será muy de ver, porque Grisóstomo tiene muchos amigos, y no está de este lugar a aquél donde manda enterrarse media legua.
"May that of the Lord not be wanting to me," said Pedro; "that is the one to have. To proceed; you must know that though the uncle put before his niece and described to her the qualities of each one in particular of the many who had asked her in marriage, begging her to marry and make a choice according to her own taste, she never gave any other answer than that she had no desire to marry just yet, and that being so young she did not think herself fit to bear the burden of matrimony. At these, to all appearance, reasonable excuses that she made, her uncle ceased to urge her, and waited till she was somewhat more advanced in age and could mate herself to her own liking. For, said he—and he said quite right—parents are not to settle children in life against their will. But when one least looked for it, lo and behold! one day the demure Marcela makes her appearance turned shepherdess; and, in spite of her uncle and all those of the town that strove to dissuade her, took to going a-field with the other shepherd-lasses of the village, and tending her own flock. And so, since she appeared in public, and her beauty came to be seen openly, I could not well tell you how many rich youths, gentlemen and peasants, have adopted the costume of Chrysostom, and go about these fields making love to her. One of these, as has been already said, was our deceased friend, of whom they say that he did not love but adore her. But you must not suppose, because Marcela chose a life of such liberty and independence, and of so little or rather no retirement, that she has given any occasion, or even the semblance of one, for disparagement of her purity and modesty; on the contrary, such and so great is the vigilance with which she watches over her honour, that of all those that court and woo her not one has boasted, or can with truth boast, that she has given him any hope however small of obtaining his desire. For although she does not avoid or shun the society and conversation of the shepherds, and treats them courteously and kindly, should any one of them come to declare his intention to her, though it be one as proper and holy as that of matrimony, she flings him from her like a catapult. And with this kind of disposition she does more harm in this country than if the plague had got into it, for her affability and her beauty draw on the hearts of those that associate with her to love her and to court her, but her scorn and her frankness bring them to the brink of despair; and so they know not what to say save to proclaim her aloud cruel and hard-hearted, and other names of the same sort which well describe the nature of her character; and if you should remain here any time, senor, you would hear these hills and valleys resounding with the laments of the rejected ones who pursue her. Not far from this there is a spot where there are a couple of dozen of tall beeches, and there is not one of them but has carved and written on its smooth bark the name of Marcela, and above some a crown carved on the same tree as though her lover would say more plainly that Marcela wore and deserved that of all human beauty. Here one shepherd is sighing, there another is lamenting; there love songs are heard, here despairing elegies. One will pass all the hours of the night seated at the foot of some oak or rock, and there, without having closed his weeping eyes, the sun finds him in the morning bemused and bereft of sense; and another without relief or respite to his sighs, stretched on the burning sand in the full heat of the sultry summer noontide, makes his appeal to the compassionate heavens, and over one and the other, over these and all, the beautiful Marcela triumphs free and careless. And all of us that know her are waiting to see what her pride will come to, and who is to be the happy man that will succeed in taming a nature so formidable and gaining possession of a beauty so supreme. All that I have told you being such well-established truth, I am persuaded that what they say of the cause of Chrysostom's death, as our lad told us, is the same. And so I advise you, senor, fail not to be present to-morrow at his burial, which will be well worth seeing, for Chrysostom had many friends, and it is not half a league from this place to where he directed he should be buried."
-En cuidado me lo tengo -dijo don Quijote-, y agradézcoos el gusto que me habéis dado con la narración de tan sabroso cuento.
"I will make a point of it," said Don Quixote, "and I thank you for the pleasure you have given me by relating so interesting a tale."
-¡Oh ! -replicó el cabrero-, aún no yo la mitad de los casos sucedidos a los amantes de Marcela, mas podría ser que mañana topásemos en el camino algún pastor que nos los dijese. Y, por ahora, bien será que os vais a dormir debajo de techado, porque el sereno os podría dañar la herida, puesto que es tal la medicina que se os ha puesto, que no hay que temer de contrario acidente.
"Oh," said the goatherd, "I do not know even the half of what has happened to the lovers of Marcela, but perhaps to-morrow we may fall in with some shepherd on the road who can tell us; and now it will be well for you to go and sleep under cover, for the night air may hurt your wound, though with the remedy I have applied to you there is no fear of an untoward result."
Sancho Panza, que ya daba al diablo el tanto hablar del cabrero, solicitó, por su parte, que su amo se entrase a dormir en la choza de Pedro. Hízolo así, y todo lo más de la noche se le pasó en memorias de su señora Dulcinea, a imitación de los amantes de Marcela. Sancho Panza se acomodó entre Rocinante y su jumento, y durmió, no como enamorado desfavorecido, sino como hombre molido a coces.
Sancho Panza, who was wishing the goatherd's loquacity at the devil, on his part begged his master to go into Pedro's hut to sleep. He did so, and passed all the rest of the night in thinking of his lady Dulcinea, in imitation of the lovers of Marcela. Sancho Panza settled himself between Rocinante and his ass, and slept, not like a lover who had been discarded, but like a man who had been soundly kicked.
Capítulo XIII
CHAPTER XIII
Donde se da fin al cuento de la pastora Marcela, con otros sucesos
IN WHICH IS ENDED THE STORY OF THE SHEPHERDESS MARCELA, WITH OTHER INCIDENTS
Mas, apenas comenzó a descubrirse el día por los balcones del oriente, cuando los cinco de los seis cabreros se levantaron y fueron a despertar a don Quijote, y a decille si estaba todavía con propósito de ir a ver el famoso entierro de Grisóstomo, y que ellos le harían compañía. Don Quijote, que otra cosa no deseaba, se levantó y mandó a Sancho que ensillase y enalbardase al momento, lo cual él hizo con mucha diligencia, y con la mesma se pusieron luego todos en camino. Y no hubieron andado un cuarto de legua, cuando, al cruzar de una senda, vieron venir hacia ellos hasta seis pastores, vestidos con pellicos negros y coronadas las cabezas con guirnaldas de ciprés y de amarga adelfa. Traía cada uno un grueso bastón de acebo en la mano. Venían con ellos, asimesmo, dos gentiles hombres de a caballo, muy bien aderezados de camino, con otros tres mozos de a pie que los acompañaban. En llegándose a juntar, se saludaron cortésmente, y, preguntándose los unos a los otros dónde iban, supieron que todos se encaminaban al lugar del entierro; y así, comenzaron a caminar todos juntos.
Bit hardly had day begun to show itself through the balconies of the east, when five of the six goatherds came to rouse Don Quixote and tell him that if he was still of a mind to go and see the famous burial of Chrysostom they would bear him company. Don Quixote, who desired nothing better, rose and ordered Sancho to saddle and pannel at once, which he did with all despatch, and with the same they all set out forthwith. They had not gone a quarter of a league when at the meeting of two paths they saw coming towards them some six shepherds dressed in black sheepskins and with their heads crowned with garlands of cypress and bitter oleander. Each of them carried a stout holly staff in his hand, and along with them there came two men of quality on horseback in handsome travelling dress, with three servants on foot accompanying them. Courteous salutations were exchanged on meeting, and inquiring one of the other which way each party was going, they learned that all were bound for the scene of the burial, so they went on all together.
Uno de los de a caballo, hablando con su compañero, le dijo: -Paréceme, señor Vivaldo, que habemos de dar por bien empleada la tardanza que hiciéremos en ver este famoso entierro, que no podrá dejar de ser famoso, según estos pastores nos han contado estrañezas, ansí del muerto pastor como de la pastora homicida.
One of those on horseback addressing his companion said to him, "It seems to me, Senor Vivaldo, that we may reckon as well spent the delay we shall incur in seeing this remarkable funeral, for remarkable it cannot but be judging by the strange things these shepherds have told us, of both the dead shepherd and homicide shepherdess."
-Así me lo parece a mí -respondió Vivaldo-; y no digo yo hacer tardanza de un día, pero de cuatro la hiciera a trueco de verle.
"So I think too," replied Vivaldo, "and I would delay not to say a day, but four, for the sake of seeing it."
Preguntóles don Quijote qué era lo que habían oído de Marcela y de Grisóstomo. El caminante dijo que aquella madrugada habían encontrado con aquellos pastores, y que, por haberles visto en aquel tan triste traje, les habían preguntado la ocasión por que iban de aquella manera; que uno dellos se lo contó, contando la estrañeza y hermosura de una pastora llamada Marcela, y los amores de muchos que la recuestaban, con la muerte de aquel Grisóstomo a cuyo entierro iban. Finalmente, él contó todo lo que Pedro a don Quijote había contado.
Don Quixote asked them what it was they had heard of Marcela and Chrysostom. The traveller answered that the same morning they had met these shepherds, and seeing them dressed in this mournful fashion they had asked them the reason of their appearing in such a guise; which one of them gave, describing the strange behaviour and beauty of a shepherdess called Marcela, and the loves of many who courted her, together with the death of that Chrysostom to whose burial they were going. In short, he repeated all that Pedro had related to Don Quixote.
Cesó esta plática y comenzóse otra, preguntando el que se llamaba Vivaldo a don Quijote qué era la ocasión que le movía a andar armado de aquella manera por tierra tan pacífica. A lo cual respondió don Quijote: -La profesión de mi ejercicio no consiente ni permite que yo ande de otra manera. El buen paso, el regalo y el reposo, allá se inventó para los blandos cortesanos; mas el trabajo, la inquietud y las armas sólo se inventaron e hicieron para aquellos que el mundo llama caballeros andantes, de los cuales yo, aunque indigno, soy el menor de todos.
This conversation dropped, and another was commenced by him who was called Vivaldo asking Don Quixote what was the reason that led him to go armed in that fashion in a country so peaceful. To which Don Quixote replied, "The pursuit of my calling does not allow or permit me to go in any other fashion; easy life, enjoyment, and repose were invented for soft courtiers, but toil, unrest, and arms were invented and made for those alone whom the world calls knights-errant, of whom I, though unworthy, am the least of all."
Apenas le oyeron esto, cuando todos le tuvieron por loco; y, por averiguarlo más y ver qué género de locura era el suyo, le tornó a preguntar Vivaldo que qué quería decir " caballeros andantes ".
The instant they heard this all set him down as mad, and the better to settle the point and discover what kind of madness his was, Vivaldo proceeded to ask him what knights-errant meant.
-¿No han vuestras mercedes leído -respondió don Quijote- los anales e historias de Ingalaterra, donde se tratan las famosas fazañas del rey Arturo, que continuamente en nuestro romance castellano llamamos el rey Artús, de quien es tradición antigua y común en todo aquel reino de la Gran Bretaña que este rey no murió, sino que, por arte de encantamento, se convirtió en cuervo, y que, andando los tiempos, ha de volver a reinar y a cobrar su reino y cetro; a cuya causa no se probará que desde aquel tiempo a éste haya ningún inglés muerto cuervo alguno ? Pues en tiempo de este buen rey fue instituida aquella famosa orden de caballería de los caballeros de la Tabla Redonda, y pasaron, sin faltar un punto, los amores que allí se cuentan de don Lanzarote del Lago con la reina Ginebra, siendo medianera dellos y sabidora aquella tan honrada dueña Quintañona, de donde nació aquel tan sabido romance, y tan decantado en nuestra España, de:
"Have not your worships," replied Don Quixote, "read the annals and histories of England, in which are recorded the famous deeds of King Arthur, whom we in our popular Castilian invariably call King Artus, with regard to whom it is an ancient tradition, and commonly received all over that kingdom of Great Britain, that this king did not die, but was changed by magic art into a raven, and that in process of time he is to return to reign and recover his kingdom and sceptre; for which reason it cannot be proved that from that time to this any Englishman ever killed a raven? Well, then, in the time of this good king that famous order of chivalry of the Knights of the Round Table was instituted, and the amour of Don Lancelot of the Lake with the Queen Guinevere occurred, precisely as is there related, the go-between and confidante therein being the highly honourable dame Quintanona, whence came that ballad so well known and widely spread in our Spain
Nunca fuera caballero de damas tan bien servido como fuera Lanzarotecuando de Bretaña vino;
—O never surely was there knight so served by hand of dame, as served was he Sir Lancelot hight when he from Britain came—
con aquel progreso tan dulce y tan suave de sus amorosos y fuertes fechos. Pues desde entonces, de mano en mano, fue aquella orden de caballería estendiéndose y dilatándose por muchas y diversas partes del mundo; y en ella fueron famosos y conocidos por sus fechos el valiente Amadís de Gaula, con todos sus hijos y nietos, hasta la quinta generación, y el valeroso Felixmarte de Hircania, y el nunca como se debe alabado Tirante el Blanco, y casi que en nuestros días vimos y comunicamos y oímos al invencible y valeroso caballero don Belianís de Grecia. Esto, pues, señores, es ser caballero andante, y la que he dicho es la orden de su caballería; en la cual, como otra vez he dicho, yo, aunque pecador, he hecho profesión, y lo mesmo que profesaron los caballeros referidos profeso yo. Y así, me voy por estas soledades y despoblados buscando las aventuras, con ánimo deliberado de ofrecer mi brazo y mi persona a la más peligrosa que la suerte me deparare, en ayuda de los flacos y menesterosos.
with all the sweet and delectable course of his achievements in love and war. Handed down from that time, then, this order of chivalry went on extending and spreading itself over many and various parts of the world; and in it, famous and renowned for their deeds, were the mighty Amadis of Gaul with all his sons and descendants to the fifth generation, and the valiant Felixmarte of Hircania, and the never sufficiently praised Tirante el Blanco, and in our own days almost we have seen and heard and talked with the invincible knight Don Belianis of Greece. This, then, sirs, is to be a knight-errant, and what I have spoken of is the order of his chivalry, of which, as I have already said, I, though a sinner, have made profession, and what the aforesaid knights professed that same do I profess, and so I go through these solitudes and wilds seeking adventures, resolved in soul to oppose my arm and person to the most perilous that fortune may offer me in aid of the weak and needy."
Por estas razones que dijo, acabaron de enterarse los caminantes que era don Quijote falto de juicio, y del género de locura que lo señoreaba, de lo cual recibieron la mesma admiración que recibían todos aquellos que de nuevo venían en conocimiento della. Y Vivaldo, que era persona muy discreta y de alegre condición, por pasar sin pesadumbre el poco camino que decían que les faltaba, al llegar a la sierra del entierro, quiso darle ocasión a que pasase más adelante con sus disparates. Y así, le dijo: -Paréceme, señor caballero andante, que vuestra merced ha profesado una de las más estrechas profesiones que hay en la tierra, y tengo para mí que aun la de los frailes cartujos no es tan estrecha.
By these words of his the travellers were able to satisfy themselves of Don Quixote's being out of his senses and of the form of madness that overmastered him, at which they felt the same astonishment that all felt on first becoming acquainted with it; and Vivaldo, who was a person of great shrewdness and of a lively temperament, in order to beguile the short journey which they said was required to reach the mountain, the scene of the burial, sought to give him an opportunity of going on with his absurdities. So he said to him, "It seems to me, Senor Knight-errant, that your worship has made choice of one of the most austere professions in the world, and I imagine even that of the Carthusian monks is not so austere."
-Tan estrecha bien podía ser -respondió nuestro don Quijote-, pero tan necesaria en el mundo no estoy en dos dedos de ponello en duda. Porque, si va a decir verdad, no hace menos el soldado que pone en ejecución lo que su capitán le manda que el mesmo capitán que se lo ordena. Quiero decir que los religiosos, con toda paz y sosiego, piden al cielo el bien de la tierra; pero los soldados y caballeros ponemos en ejecución lo que ellos piden, defendiéndola con el valor de nuestros brazos y filos de nuestras espadas; no debajo de cubierta, sino al cielo abierto, puestos por blanco de los insufribles rayos del sol en verano y de los erizados yelos del invierno. Así que, somos ministros de Dios en la tierra, y brazos por quien se ejecuta en ella su justicia. Y, como las cosas de la guerra y las a ellas tocantes y concernientes no se pueden poner en ejecución sino sudando, afanando y trabajando, síguese que aquellos que la profesan tienen, sin duda, mayor trabajo que aquellos que en sosegada paz y reposo están rogando a Dios favorezca a los que poco pueden. No quiero yo decir, ni me pasa por pensamiento, que es tan buen estado el de caballero andante como el del encerrado religioso; sólo quiero inferir, por lo que yo padezco, que, sin duda, es más trabajoso y más aporreado, y más hambriento y sediento, miserable, roto y piojoso; porque no hay duda sino que los caballeros andantes pasados pasaron mucha malaventura en el discurso de su vida. Y si algunos subieron a ser emperadores por el valor de su brazo, a fe que les costó buen porqué de su sangre y de su sudor; y que si a los que a tal grado subieron les faltaran encantadores y sabios que los ayudaran, que ellos quedaran bien defraudados de sus deseos y bien engañados de sus esperanzas.
"As austere it may perhaps be," replied our Don Quixote, "but so necessary for the world I am very much inclined to doubt. For, if the truth is to be told, the soldier who executes what his captain orders does no less than the captain himself who gives the order. My meaning, is, that churchmen in peace and quiet pray to Heaven for the welfare of the world, but we soldiers and knights carry into effect what they pray for, defending it with the might of our arms and the edge of our swords, not under shelter but in the open air, a target for the intolerable rays of the sun in summer and the piercing frosts of winter. Thus are we God's ministers on earth and the arms by which his justice is done therein. And as the business of war and all that relates and belongs to it cannot be conducted without exceeding great sweat, toil, and exertion, it follows that those who make it their profession have undoubtedly more labour than those who in tranquil peace and quiet are engaged in praying to God to help the weak. I do not mean to say, nor does it enter into my thoughts, that the knight-errant's calling is as good as that of the monk in his cell; I would merely infer from what I endure myself that it is beyond a doubt a more laborious and a more belaboured one, a hungrier and thirstier, a wretcheder, raggeder, and lousier; for there is no reason to doubt that the knights-errant of yore endured much hardship in the course of their lives. And if some of them by the might of their arms did rise to be emperors, in faith it cost them dear in the matter of blood and sweat; and if those who attained to that rank had not had magicians and sages to help them they would have been completely baulked in their ambition and disappointed in their hopes."
-De ese parecer estoy yo -replicó el caminante-; pero una cosa, entre otras muchas, me parece muy mal de los caballeros andantes, y es que, cuando se ven en ocasión de acometer una grande y peligrosa aventura, en que se vee manifiesto peligro de perder la vida, nunca en aquel instante de acometella se acuerdan de encomendarse a Dios, como cada cristiano está obligado a hacer en peligros semejantes; antes, se encomiendan a sus damas, con tanta gana y devoción como si ellas fueran su Dios: cosa que me parece que huele algo a gentilidad.
"That is my own opinion," replied the traveller; "but one thing among many others seems to me very wrong in knights-errant, and that is that when they find themselves about to engage in some mighty and perilous adventure in which there is manifest danger of losing their lives, they never at the moment of engaging in it think of commending themselves to God, as is the duty of every good Christian in like peril; instead of which they commend themselves to their ladies with as much devotion as if these were their gods, a thing which seems to me to savour somewhat of heathenism."
-Señor -respondió don Quijote-, eso no puede ser menos en ninguna manera, y caería en mal caso el caballero andante que otra cosa hiciese; que ya está en uso y costumbre en la caballería andantesca que el caballero andante que, al acometer algún gran fecho de armas, tuviese su señora delante,vuelva a ella los ojos blanda y amorosamente, como que le pide con ellos le favorezca y ampare en el dudoso trance que acomete; y aun si nadie le oye, está obligado a decir algunas palabras entre dientes, en que de todo corazón se le encomiende; y desto tenemos innumerables ejemplos en las historias. Y no se ha de entender por esto que han de dejar de encomendarse a Dios; que tiempo y lugar les queda para hacerlo en el discurso de la obra.
"Sir," answered Don Quixote, "that cannot be on any account omitted, and the knight-errant would be disgraced who acted otherwise: for it is usual and customary in knight-errantry that the knight-errant, who on engaging in any great feat of arms has his lady before him, should turn his eyes towards her softly and lovingly, as though with them entreating her to favour and protect him in the hazardous venture he is about to undertake, and even though no one hear him, he is bound to say certain words between his teeth, commending himself to her with all his heart, and of this we have innumerable instances in the histories. Nor is it to be supposed from this that they are to omit commending themselves to God, for there will be time and opportunity for doing so while they are engaged in their task."
-Con todo eso -replicó el caminante-, me queda un escrúpulo, y es que muchas veces he leído que se traban palabras entre dos andantes caballeros, y, de una en otra, se les viene a encender la cólera, y a volver los caballos y tomar una buena pieza del campo, y luego, sin más ni más, a todo el correr dellos, se vuelven a encontrar; y, en mitad de la corrida, se encomiendan a sus damas; y lo que suele suceder del encuentro es que el uno cae por las ancas del caballo, pasado con la lanza del contrario de parte a parte, y al otro le viene también que, a no tenerse a las crines del suyo, no pudiera dejar de venir al suelo. Y no yo cómo el muerto tuvo lugar para encomendarse a Dios en el discurso de esta tan acelerada obra. Mejor fuera que las palabras que en la carrera gastó encomendándose a su dama las gastara en lo que debía y estaba obligado como cristiano. Cuanto más, que yo tengo para mí que no todos los caballeros andantes tienen damas a quien encomendarse, porque no todos son enamorados.
"For all that," answered the traveller, "I feel some doubt still, because often I have read how words will arise between two knights-errant, and from one thing to another it comes about that their anger kindles and they wheel their horses round and take a good stretch of field, and then without any more ado at the top of their speed they come to the charge, and in mid-career they are wont to commend themselves to their ladies; and what commonly comes of the encounter is that one falls over the haunches of his horse pierced through and through by his antagonist's lance, and as for the other, it is only by holding on to the mane of his horse that he can help falling to the ground; but I know not how the dead man had time to commend himself to God in the course of such rapid work as this; it would have been better if those words which he spent in commending himself to his lady in the midst of his career had been devoted to his duty and obligation as a Christian. Moreover, it is my belief that all knights-errant have not ladies to commend themselves to, for they are not all in love."
-Eso no puede ser -respondió don Quijote-: digo que no puede ser que haya caballero andante sin dama, porque tan proprio y tan natural les es a los tales ser enamorados como al cielo tener estrellas, y a buen seguro que no se haya visto historia donde se halle caballero andante sin amores; y por el mesmo caso que estuviese sin ellos, no sería tenido por legítimo caballero, sino por bastardo, y que entró en la fortaleza de la caballería dicha, no por la puerta, sino por las bardas, como salteador y ladrón.
"That is impossible," said Don Quixote: "I say it is impossible that there could be a knight-errant without a lady, because to such it is as natural and proper to be in love as to the heavens to have stars: most certainly no history has been seen in which there is to be found a knight-errant without an amour, and for the simple reason that without one he would be held no legitimate knight but a bastard, and one who had gained entrance into the stronghold of the said knighthood, not by the door, but over the wall like a thief and a robber."
-Con todo eso -dijo el caminante-, me parece, si mal no me acuerdo, haber leído que don Galaor, hermano del valeroso Amadís de Gaula, nunca tuvo dama señalada a quien pudiese encomendarse; y, con todo esto, no fue tenido en menos, y fue un muy valiente y famoso caballero.
"Nevertheless," said the traveller, "if I remember rightly, I think I have read that Don Galaor, the brother of the valiant Amadis of Gaul, never had any special lady to whom he might commend himself, and yet he was not the less esteemed, and was a very stout and famous knight."
A lo cual respondió nuestro don Quijote: -Señor, una golondrina sola no hace verano. Cuanto más, que yo que de secreto estaba ese caballero muy bien enamorado; fuera que, aquello de querer a todas bien cuantas bien le parecían era condición natural, a quien no podía ir a la mano. Pero, en resolución, averiguado está muy bien que él tenía una sola a quien él había hecho señora de su voluntad, a la cual se encomendaba muy a menudo y muy secretamente, porque se preció de secreto caballero.
To which our Don Quixote made answer, "Sir, one solitary swallow does not make summer; moreover, I know that knight was in secret very deeply in love; besides which, that way of falling in love with all that took his fancy was a natural propensity which he could not control. But, in short, it is very manifest that he had one alone whom he made mistress of his will, to whom he commended himself very frequently and very secretly, for he prided himself on being a reticent knight."
-Luego, si es de esencia que todo caballero andante haya de ser enamorado -dijo el caminante-, bien se puede creer que vuestra merced lo es, pues es de la profesión. Y si es que vuestra merced no se precia de ser tan secreto como don Galaor, con las veras que puedo le suplico, en nombre de toda esta compañía y en el mío, nos diga el nombre, patria, calidad y hermosura de su dama; que ella se tendría por dichosa de que todo el mundo sepa que es querida y servida de un tal caballero como vuestra merced parece.
"Then if it be essential that every knight-errant should be in love," said the traveller, "it may be fairly supposed that your worship is so, as you are of the order; and if you do not pride yourself on being as reticent as Don Galaor, I entreat you as earnestly as I can, in the name of all this company and in my own, to inform us of the name, country, rank, and beauty of your lady, for she will esteem herself fortunate if all the world knows that she is loved and served by such a knight as your worship seems to be."
Aquí dio un gran suspiro don Quijote, y dijo: -Yo no podré afirmar si la dulce mi enemiga gusta, o no, de que el mundo sepa que yo la sirvo; sólo decir, respondiendo a lo que con tanto comedimiento se me pide, que su nombre es Dulcinea; su patria, el Toboso, un lugar de la Mancha; su calidad, por lo menos, ha de ser de princesa, pues es reina y señora mía; su hermosura, sobrehumana, pues en ella se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles y quiméricos atributos de belleza que los poetas dan a sus damas: que sus cabellos son oro, su frente campos elíseos, sus cejas arcos del cielo, sus ojos soles, sus mejillas rosas, sus labios corales, perlas sus dientes, alabastro su cuello, mármol su pecho, marfil sus manos, su blancura nieve, y las partes que a la vista humana encubrió la honestidad son tales, según yo pienso y entiendo, que sólo la discreta consideración puede encarecerlas, y no compararlas.
At this Don Quixote heaved a deep sigh and said, "I cannot say positively whether my sweet enemy is pleased or not that the world should know I serve her; I can only say in answer to what has been so courteously asked of me, that her name is Dulcinea, her country El Toboso, a village of La Mancha, her rank must be at least that of a princess, since she is my queen and lady, and her beauty superhuman, since all the impossible and fanciful attributes of beauty which the poets apply to their ladies are verified in her; for her hairs are gold, her forehead Elysian fields, her eyebrows rainbows, her eyes suns, her cheeks roses, her lips coral, her teeth pearls, her neck alabaster, her bosom marble, her hands ivory, her fairness snow, and what modesty conceals from sight such, I think and imagine, as rational reflection can only extol, not compare."
-El linaje, prosapia y alcurnia querríamos saber -replicó Vivaldo.
"We should like to know her lineage, race, and ancestry," said Vivaldo.
A lo cual respondió don Quijote: -No es de los antiguos Curcios, Gayos y Cipiones romanos, ni de los modernos Colonas y Ursinos; ni de los Moncadas y Requesenes de Cataluña, ni menos de los Rebellas y Villanovas de Valencia; Palafoxes, Nuzas, Rocabertis, Corellas, Lunas, Alagones, Urreas, Foces y Gurreas de Aragón; Cerdas, Manriques, Mendozas y Guzmanes de Castilla; Alencastros, Pallas y Meneses de Portogal; pero es de los del Toboso de la Mancha, linaje, aunque moderno, tal, que puede dar generoso principio a las más ilustres familias de los venideros siglos. Y no se me replique en esto, si no fuere con las condiciones que puso Cervino al pie del trofeo de las armas de Orlando, que decía:
To which Don Quixote replied, "She is not of the ancient Roman Curtii, Caii, or Scipios, nor of the modern Colonnas or Orsini, nor of the Moncadas or Requesenes of Catalonia, nor yet of the Rebellas or Villanovas of Valencia; Palafoxes, Nuzas, Rocabertis, Corellas, Lunas, Alagones, Urreas, Foces, or Gurreas of Aragon; Cerdas, Manriques, Mendozas, or Guzmans of Castile; Alencastros, Pallas, or Meneses of Portugal; but she is of those of El Toboso of La Mancha, a lineage that though modern, may furnish a source of gentle blood for the most illustrious families of the ages that are to come, and this let none dispute with me save on the condition that Zerbino placed at the foot of the trophy of Orlando's arms, saying,
nadie las mueva que estar no pueda con Roldán a prueba. –
'These let none move Who dareth not his might with Roland prove.'"
Aunque el mío es de los Cachopines de Laredo -respondió el caminante-, no le osaré yo poner con el del Toboso de la Mancha, puesto que, para decir verdad, semejante apellido hasta ahora no ha llegado a mis oídos.
"Although mine is of the Cachopins of Laredo," said the traveller, "I will not venture to compare it with that of El Toboso of La Mancha, though, to tell the truth, no such surname has until now ever reached my ears."
-¡Como eso no habrá llegado ! -replicó don Quijote.
"What!" said Don Quixote, "has that never reached them?"
Con gran atención iban escuchando todos los demás la plática de los dos, y aun hasta los mesmos cabreros y pastores conocieron la demasiada falta de juicio de nuestro don Quijote. Sólo Sancho Panza pensaba que cuanto su amo decía era verdad, sabiendo él quién era y habiéndole conocido desde su nacimiento; y en lo que dudaba algo era en creer aquello de la linda Dulcinea del Toboso, porque nunca tal nombre ni tal princesa había llegado jamás a su noticia, aunque vivía tan cerca del Toboso. En estas pláticas iban, cuando vieron que, por la quiebra que dos altas montañas hacían, bajaban hasta veinte pastores, todos con pellicos de negra lana vestidos y coronados con guirnaldas, que, a lo que después pareció, eran cuál de tejo y cuál de ciprés. Entre seis dellos traían unas andas, cubiertas de mucha diversidad de flores y de ramos. Lo cual visto por uno de los cabreros, dijo: -Aquellos que allí vienen son los que traen el cuerpo de Grisóstomo, y el pie de aquella montaña es el lugar donde él mandó que le enterrasen. Por esto se dieron priesa a llegar, y fue a tiempo que ya los que venían habían puesto las andas en el suelo; y cuatro dellos con agudos picos estaban cavando la sepultura a un lado de una dura peña. Recibiéronse los unos y los otros cortésmente; y luego don Quijote y los que con él venían se pusieron a mirar las andas, y en ellas vieron cubierto de flores un cuerpo muerto, vestido como pastor, de edad, al parecer, de treinta años; y, aunque muerto, mostraba que vivo había sido de rostro hermoso y de disposición gallarda. Alrededor dél tenía en las mesmas andas algunos libros y muchos papeles, abiertos y cerrados. Y así los que esto miraban, como los que abrían la sepultura, y todos los demás que allí había, guardaban un maravilloso silencio, hasta que uno de los que al muerto trujeron dijo a otro: -Mirá bien, Ambrosio, si es éste el lugar que Grisóstomo dijo, ya que queréis que tan puntualmente se cumpla lo que dejó mandado en su testamento.
The rest of the party went along listening with great attention to the conversation of the pair, and even the very goatherds and shepherds perceived how exceedingly out of his wits our Don Quixote was. Sancho Panza alone thought that what his master said was the truth, knowing who he was and having known him from his birth; and all that he felt any difficulty in believing was that about the fair Dulcinea del Toboso, because neither any such name nor any such princess had ever come to his knowledge though he lived so close to El Toboso. They were going along conversing in this way, when they saw descending a gap between two high mountains some twenty shepherds, all clad in sheepskins of black wool, and crowned with garlands which, as afterwards appeared, were, some of them of yew, some of cypress. Six of the number were carrying a bier covered with a great variety of flowers and branches, on seeing which one of the goatherds said, "Those who come there are the bearers of Chrysostom's body, and the foot of that mountain is the place where he ordered them to bury him." They therefore made haste to reach the spot, and did so by the time those who came had laid the bier upon the ground, and four of them with sharp pickaxes were digging a grave by the side of a hard rock. They greeted each other courteously, and then Don Quixote and those who accompanied him turned to examine the bier, and on it, covered with flowers, they saw a dead body in the dress of a shepherd, to all appearance of one thirty years of age, and showing even in death that in life he had been of comely features and gallant bearing. Around him on the bier itself were laid some books, and several papers open and folded; and those who were looking on as well as those who were opening the grave and all the others who were there preserved a strange silence, until one of those who had borne the body said to another, "Observe carefully, Ambrosia if this is the place Chrysostom spoke of, since you are anxious that what he directed in his will should be so strictly complied with."
-Éste es -respondió Ambrosio-; que muchas veces en él me contó mi desdichado amigo la historia de su desventura. Allí me dijo él que vio la vez primera a aquella enemiga mortal del linaje humano, y allí fue también donde la primera vez le declaró su pensamiento, tan honesto como enamorado, y allí fue la última vez donde Marcela le acabó de desengañar y desdeñar, de suerte que puso fin a la tragedia de su miserable vida. Y aquí, en memoria de tantas desdichas, quiso él que le depositasen en las entrañas del eterno olvido. Y, volviéndose a don Quijote y a los caminantes, prosiguió diciendo: -Ese cuerpo, señores, que con piadosos ojos estáis mirando, fue depositario de un alma en quien el cielo puso infinita parte de sus riquezas. Ése es el cuerpo de Grisóstomo, que fue único en el ingenio, solo en la cortesía, estremo en la gentileza, fénix en la amistad, magnífico sin tasa, grave sin presunción, alegre sin bajeza, y, finalmente, primero en todo lo que es ser bueno, y sin segundo en todo lo que fue ser desdichado. Quiso bien, fue aborrecido; adoró, fue desdeñado; rogó a una fiera, importunó a un mármol, corrió tras el viento, dio voces a la soledad, sirvió a la ingratitud, de quien alcanzó por premio ser despojos de la muerte en la mitad de la carrera de su vida, a la cual dio fin una pastora a quien él procuraba eternizar para que viviera en la memoria de las gentes, cual lo pudieran mostrar bien esos papeles que estáis mirando, si él no me hubiera mandado que los entregara al fuego en habiendo entregado su cuerpo a la tierra.
"This is the place," answered Ambrosia "for in it many a time did my poor friend tell me the story of his hard fortune. Here it was, he told me, that he saw for the first time that mortal enemy of the human race, and here, too, for the first time he declared to her his passion, as honourable as it was devoted, and here it was that at last Marcela ended by scorning and rejecting him so as to bring the tragedy of his wretched life to a close; here, in memory of misfortunes so great, he desired to be laid in the bowels of eternal oblivion." Then turning to Don Quixote and the travellers he went on to say, "That body, sirs, on which you are looking with compassionate eyes, was the abode of a soul on which Heaven bestowed a vast share of its riches. That is the body of Chrysostom, who was unrivalled in wit, unequalled in courtesy, unapproached in gentle bearing, a phoenix in friendship, generous without limit, grave without arrogance, gay without vulgarity, and, in short, first in all that constitutes goodness and second to none in all that makes up misfortune. He loved deeply, he was hated; he adored, he was scorned; he wooed a wild beast, he pleaded with marble, he pursued the wind, he cried to the wilderness, he served ingratitude, and for reward was made the prey of death in the mid-course of life, cut short by a shepherdess whom he sought to immortalise in the memory of man, as these papers which you see could fully prove, had he not commanded me to consign them to the fire after having consigned his body to the earth."
-De mayor rigor y crueldad usaréis vos con ellos -dijo Vivaldo- que su mesmo dueño, pues no es justo ni acertado que se cumpla la voluntad de quien lo que ordena va fuera de todo razonable discurso. Y no le tuviera bueno Augusto César si consintiera que se pusiera en ejecución lo que el divino Mantuano dejó en su testamento mandado. Ansí que, señor Ambrosio, ya que deis el cuerpo de vuestro amigo a la tierra, no queráis dar sus escritos al olvido; que si él ordenó como agraviado, no es bien que vos cumpláis como indiscreto. Antes haced, dando la vida a estos papeles, que la tenga siempre la crueldad de Marcela, para que sirva de ejemplo, en los tiempos que están por venir, a los vivientes, para que se aparten y huyan de caer en semejantes despeñaderos; que ya yo, y los que aquí venimos, la historia deste vuestro enamorado y desesperado amigo, y sabemos la amistad vuestra, y la ocasión de su muerte, y lo que dejó mandado al acabar de la vida; de la cual lamentable historia se puede sacar cuánto haya sido la crueldad de Marcela, el amor de Grisóstomo, la fe de la amistad vuestra, con el paradero que tienen los que a rienda suelta corren por la senda que el desvariado amor delante de los ojos les pone. Anoche supimos la muerte de Grisóstomo, y que en este lugar había de ser enterrado; y así, de curiosidad y de lástima, dejamos nuestro derecho viaje, y acordamos de venir a ver con los ojos lo que tanto nos había lastimado en oíllo. Y, en pago desta lástima y del deseo que en nosotros nació de remedialla si pudiéramos, te rogamos, ¡oh discreto Ambrosio ! (a lo menos, yo te lo suplico de mi parte ), que, dejando de abrasar estos papeles, me dejes llevar algunos dellos.
"You would deal with them more harshly and cruelly than their owner himself," said Vivaldo, "for it is neither right nor proper to do the will of one who enjoins what is wholly unreasonable; it would not have been reasonable in Augustus Caesar had he permitted the directions left by the divine Mantuan in his will to be carried into effect. So that, Senor Ambrosia while you consign your friend's body to the earth, you should not consign his writings to oblivion, for if he gave the order in bitterness of heart, it is not right that you should irrationally obey it. On the contrary, by granting life to those papers, let the cruelty of Marcela live for ever, to serve as a warning in ages to come to all men to shun and avoid falling into like danger; or I and all of us who have come here know already the story of this your love-stricken and heart-broken friend, and we know, too, your friendship, and the cause of his death, and the directions he gave at the close of his life; from which sad story may be gathered how great was the cruelty of Marcela, the love of Chrysostom, and the loyalty of your friendship, together with the end awaiting those who pursue rashly the path that insane passion opens to their eyes. Last night we learned the death of Chrysostom and that he was to be buried here, and out of curiosity and pity we left our direct road and resolved to come and see with our eyes that which when heard of had so moved our compassion, and in consideration of that compassion and our desire to prove it if we might by condolence, we beg of you, excellent Ambrosia, or at least I on my own account entreat you, that instead of burning those papers you allow me to carry away some of them."
Y, sin aguardar que el pastor respondiese, alargó la mano y tomó algunos de los que más cerca estaban; viendo lo cual Ambrosio, dijo: -Por cortesía consentiré que os quedéis, señor, con los que ya habéis tomado; pero pensar que dejaré de abrasar los que quedan es pensamiento vano.
And without waiting for the shepherd's answer, he stretched out his hand and took up some of those that were nearest to him; seeing which Ambrosio said, "Out of courtesy, senor, I will grant your request as to those you have taken, but it is idle to expect me to abstain from burning the remainder."
Vivaldo, que deseaba ver lo que los papeles decían, abrió luego el uno dellos y vio que tenía por título: Canción desesperada.
Vivaldo, who was eager to see what the papers contained, opened one of them at once, and saw that its title was "Lay of Despair."
Oyólo Ambrosio y dijo: -Ése es el último papel que escribió el desdichado; y, porque veáis, señor, en el término que le tenían sus desventuras, leelde de modo que seáis oído; que bien os dará lugar a ello el que se tardare en abrir la sepultura. -Eso haré yo de muy buena gana -dijo Vivaldo. Y, como todos los circunstantes tenían el mesmo deseo, se le pusieron a la redonda; y él, leyendo en voz clara, vio que así decía:
Ambrosio hearing it said, "That is the last paper the unhappy man wrote; and that you may see, senor, to what an end his misfortunes brought him, read it so that you may be heard, for you will have time enough for that while we are waiting for the grave to be dug." "I will do so very willingly," said Vivaldo; and as all the bystanders were equally eager they gathered round him, and he, reading in a loud voice, found that it ran as follows.
Capítulo XIV
CHAPTER XIV
Donde se ponen los versos desesperados del difunto pastor, con otros no esperados sucesos
WHEREIN ARE INSERTED THE DESPAIRING VERSES OF THE DEAD SHEPHERD, TOGETHER WITH OTHER INCIDENTS NOT LOOKED FOR
Canción de Grisóstomo
THE LAY OF CHRYSOSTOM
Ya que quieres, cruel, que se publique, de lengua en lengua y de una en otra gente, del áspero rigor tuyo la fuerza, haré que el mesmo infierno comunique al triste pecho mío un son doliente, con que el uso común de mi voz tuerza. Y al par de mi deseo, que se esfuerza a decir mi dolor y tus hazañas, de la espantable voz irá el acento, y en él mezcladas, por mayor tormento, pedazos de las míseras entrañas. Escucha, pues, y presta atento oído, no al concertado son, sino al rüido que de lo hondo de mi amargo pecho, llevado de un forzoso desvarío, por gusto mío sale y tu despecho.
Since thou dost in thy cruelty desire the ruthless rigour of thy tyranny from tongue to tongue, from land to land proclaimed, the very Hell will I constrain to lend this stricken breast of mine deep notes of woe to serve my need of fitting utterance. And as I strive to body forth the tale of all I suffer, all that thou hast done, forth shall the dread voice roll, and bear along shreds from my vitals torn for greater pain. Then listen, not to dulcet harmony, but to a discord wrung by mad despair out of this bosom's depths of bitterness, to ease my heart and plant a sting in thine.
El rugir del león, del lobo fiero el temeroso aullido, el silbo horrendo de escamosa serpiente, el espantable baladro de algún monstruo, el agorero graznar de la corneja, y el estruendo del viento contrastado en mar instable; del ya vencido toro el implacable bramido, y de la viuda tortolilla el sentible arrullar; el triste canto del envidiado búho, con el llanto de toda la infernal negra cuadrilla, salgan con la doliente ánima fuera, mezclados en un son, de tal manera que se confundan los sentidos todos, pues la pena cruel que en mí se halla para contalla pide nuevos modos.
The lion's roar, the fierce wolf's savage howl, the horrid hissing of the scaly snake, the awesome cries of monsters yet unnamed, the crow's ill-boding croak, the hollow moan of wild winds wrestling with the restless sea, the wrathful bellow of the vanquished bull, the plaintive sobbing of the widowed dove, the envied owl's sad note, the wail of woe that rises from the dreary choir of Hell, commingled in one sound, confusing sense, let all these come to aid my soul's complaint, for pain like mine demands new modes of song.
De tanta confusión no las arenas del padre Tajo oirán los tristes ecos, ni del famoso Betis las olivas: que allí se esparcirán mis duras penas en altos riscos y en profundos huecos, con muerta lengua y con palabras vivas; o ya en escuros valles, o en esquivas playas, desnudas de contrato humano, o adonde el sol jamás mostró su lumbre, o entre la venenosa muchedumbre de fieras que alimenta el libio llano; que, puesto que en los páramos desiertos los ecos roncos de mi mal, inciertos, suenen con tu rigor tan sin segundo, por privilegio de mis cortos hados, serán llevados por el ancho mundo.
No echoes of that discord shall be heard where Father Tagus rolls, or on the banks of olive-bordered Betis; to the rocks or in deep caverns shall my plaint be told, and by a lifeless tongue in living words; or in dark valleys or on lonely shores, where neither foot of man nor sunbeam falls; or in among the poison-breathing swarms of monsters nourished by the sluggish Nile. For, though it be to solitudes remote the hoarse vague echoes of my sorrows sound thy matchless cruelty, my dismal fate shall carry them to all the spacious world.
Mata un desdén, atierra la paciencia, o verdadera o falsa, una sospecha; matan los celos con rigor más fuerte; desconcierta la vida larga ausencia; contra un temor de olvido no aprovecha firme esperanza de dichosa suerte. En todo hay cierta, inevitable muerte; mas yo, ¡milagro nunca visto !, vivo celoso, ausente, desdeñado y cierto de las sospechas que me tienen muerto; y en el olvido en quien mi fuego avivo, y, entre tantos tormentos, nunca alcanza mi vista a ver en sombra a la esperanza, ni yo, desesperado, la procuro; antes, por estremarme en mi querella, estar sin ella eternamente juro.
Disdain hath power to kill, and patience dies slain by suspicion, be it false or true; and deadly is the force of jealousy; long absence makes of life a dreary void; no hope of happiness can give repose to him that ever fears to be forgot; and death, inevitable, waits in hall. But I, by some strange miracle, live on prey to absence, jealousy, disdain; racked by suspicion as by certainty; forgotten, left to feed my flame alone. and while I suffer thus, there comes no ray of hope to gladden me athwart the gloom; nor do I look for it in my despair; but rather clinging to a cureless woe, all hope do I abjure for evermore.
¿Puédese, por ventura, en un instante esperar y temer, o es bien hacello, siendo las causas del temor más ciertas ? ¿Tengo, si el duro celo está delante, de cerrar estos ojos, si he de vello por mil heridas en el alma abiertas ? ¿Quién no abrirá de par en par las puertas a la desconfianza, cuando mira descubierto el desdén, y las sospechas, ¡oh amarga conversión !, verdades hechas, y la limpia verdad vuelta en mentira ? ¡Oh, en el reino de amor fieros tiranos celos, ponedme un hierro en estas manos ! Dame, desdén, una torcida soga. Mas, ¡ay de mí !, que, con cruel vitoria, vuestra memoria el sufrimiento ahoga.
Can there be hope where fear is? Were it well, when far more certain are the grounds of fear? Ought I to shut mine eyes to jealousy, if through a thousand heart-wounds it appears? Who would not give free access to distrust, seeing disdain unveiled, and—bitter change!— all his suspicions turned to certainties, and the fair truth transformed into a lie? oh, thou fierce tyrant of the realms of love, oh, Jealousy! put chains upon these hands, and bind me with thy strongest cord, Disdain. But, woe is me! triumphant over all, my sufferings drown the memory of you.
Yo muero, en fin; y, porque nunca espere buen suceso en la muerte ni en la vida, pertinaz estaré en mi fantasía. Diré que va acertado el que bien quiere, y que es más libre el alma más rendida a la de amor antigua tiranía. Diré que la enemiga siempre mía hermosa el alma como el cuerpo tiene, y que su olvido de mi culpa nace, y que, en fe de los males que nos hace, amor su imperio en justa paz mantiene. Y, con esta opinión y un duro lazo, acelerando el miserable plazo a que me han conducido sus desdenes, ofreceré a los vientos cuerpo y alma, sin lauro o palma de futuros bienes.
And now I die, and since there is no hope of happiness for me in life or death, still to my fantasy I'll fondly cling. I'll say that he is wise who loveth well, and that the soul most free is that most bound in thraldom to the ancient tyrant Love. I'll say that she who is mine enemy in that fair body hath as fair a mind, and that her coldness is but my desert, and that by virtue of the pain he sends love rules his kingdom with a gentle sway. Thus, self-deluding, and in bondage sore, and wearing out the wretched shred of life to which I am reduced by her disdain, I'll give this soul and body to the winds, all hopeless of a crown of bliss in store.
Tú, que con tantas sinrazones muestras la razón que me fuerza a que la haga a la cansada vida que aborrezco, pues ya ves que te da notorias muestras esta del corazón profunda llaga, de cómo, alegre, a tu rigor me ofrezco, si, por dicha, conoces que merezco que el cielo claro de tus bellos ojos en mi muerte se turbe, no lo hagas; que no quiero que en nada satisfagas, al darte de mi alma los despojos. Antes, con risa en la ocasión funesta, descubre que el fin mío fue tu fiesta; mas gran simpleza es avisarte desto, pues que está tu gloria conocida en que mi vida llegue al fin tan presto.
Thou whose injustice hath supplied the cause that makes me quit the weary life I loathe, as by this wounded bosom thou canst see how willingly thy victim I become, let not my death, if haply worth a tear, cloud the clear heaven that dwells in thy bright eyes; I would not have thee expiate in aught the crime of having made my heart thy prey; but rather let thy laughter gaily ring and prove my death to be thy festival. Fool that I am to bid thee! well I know thy glory gains by my untimely end.
Venga, que es tiempo ya, del hondo abismo Tántalo con su sed; Sísifo venga con el peso terrible de su canto; Ticio traya su buitre, y ansimismo con su rueda Egïón no se detenga, ni las hermanas que trabajan tanto; y todos juntos su mortal quebranto trasladen en mi pecho, y en voz baja -si ya a un desesperado son debidas- canten obsequias tristes, doloridas, al cuerpo a quien se niegue aun la mortaja. Y el portero infernal de los tres rostros, con otras mil quimeras y mil monstros, lleven el doloroso contrapunto; que otra pompa mejor no me parece que la merece un amador difunto.
And now it is the time; from Hell's abyss come thirsting Tantalus, come Sisyphus heaving the cruel stone, come Tityus with vulture, and with wheel Ixion come, and come the sisters of the ceaseless toil; and all into this breast transfer their pains, and (if such tribute to despair be due) chant in their deepest tones a doleful dirge over a corse unworthy of a shroud. Let the three-headed guardian of the gate, and all the monstrous progeny of hell, the doleful concert join: a lover dead methinks can have no fitter obsequies.
Canción desesperada, no te quejes cuando mi triste compañía dejes; antes, pues que la causa do naciste con mi desdicha augmenta su ventura, aun en la sepultura no estés triste.
Lay of despair, grieve not when thou art gone forth from this sorrowing heart: my misery brings fortune to the cause that gave thee birth; then banish sadness even in the tomb.
Bien les pareció, a los que escuchado habían, la canción de Grisóstomo, puesto que el que la leyó dijo que no le parecía que conformaba con la relación que él había oído del recato y bondad de Marcela, porque en ella se quejaba Grisóstomo de celos, sospechas y de ausencia, todo en perjuicio del buen crédito y buena fama de Marcela. A lo cual respondió Ambrosio, como aquel que sabía bien los más escondidos pensamientos de su amigo: -Para que, señor, os satisfagáis desa duda, es bien que sepáis que cuando este desdichado escribió esta canción estaba ausente de Marcela, de quien él se había ausentado por su voluntad, por ver si usaba con él la ausencia de sus ordinarios fueros. Y, como al enamorado ausente no hay cosa que no le fatigue ni temor que no le alcance, así le fatigaban a Grisóstomo los celos imaginados y las sospechas temidas como si fueran verdaderas. Y con esto queda en su punto la verdad que la fama pregona de la bondad de Marcela; la cual, fuera de ser cruel, y un poco arrogante y un mucho desdeñosa, la mesma envidia ni debe ni puede ponerle falta alguna.
The "Lay of Chrysostom" met with the approbation of the listeners, though the reader said it did not seem to him to agree with what he had heard of Marcela's reserve and propriety, for Chrysostom complained in it of jealousy, suspicion, and absence, all to the prejudice of the good name and fame of Marcela; to which Ambrosio replied as one who knew well his friend's most secret thoughts, "Senor, to remove that doubt I should tell you that when the unhappy man wrote this lay he was away from Marcela, from whom he had voluntarily separated himself, to try if absence would act with him as it is wont; and as everything distresses and every fear haunts the banished lover, so imaginary jealousies and suspicions, dreaded as if they were true, tormented Chrysostom; and thus the truth of what report declares of the virtue of Marcela remains unshaken, and with her envy itself should not and cannot find any fault save that of being cruel, somewhat haughty, and very scornful."
-Así es la verdad -respondió Vivaldo. Y, queriendo leer otro papel de los que había reservado del fuego, lo estorbó una maravillosa visión -que tal parecía ella- que improvisamente se les ofreció a los ojos; y fue que, por cima de la peña donde se cavaba la sepultura, pareció la pastora Marcela, tan hermosa que pasaba a su fama su hermosura. Los que hasta entonces no la habían visto la miraban con admiración y silencio, y los que ya estaban acostumbrados a verla no quedaron menos suspensos que los que nunca la habían visto. Mas, apenas la hubo visto Ambrosio, cuando, con muestras de ánimo indignado, le dijo:
"That is true," said Vivaldo; and as he was about to read another paper of those he had preserved from the fire, he was stopped by a marvellous vision (for such it seemed) that unexpectedly presented itself to their eyes; for on the summit of the rock where they were digging the grave there appeared the shepherdess Marcela, so beautiful that her beauty exceeded its reputation. Those who had never till then beheld her gazed upon her in wonder and silence, and those who were accustomed to see her were not less amazed than those who had never seen her before. But the instant Ambrosio saw her he addressed her, with manifest indignation:
-¿Vienes a ver, por ventura, ¡oh fiero basilisco destas montañas !, si con tu presencia vierten sangre las heridas deste miserable a quien tu crueldad quitó la vida ? ¿O vienes a ufanarte en las crueles hazañas de tu condición, o a ver desde esa altura, como otro despiadado Nero, el incendio de su abrasada Roma, o a pisar, arrogante, este desdichado cadáver, como la ingrata hija al de su padre Tarquino ? Dinos presto a lo que vienes, o qué es aquello de que más gustas; que, por saber yo que los pensamientos de Grisóstomo jamás dejaron de obedecerte en vida, haré que, aun él muerto, te obedezcan los de todos aquellos que se llamaron sus amigos.
"Art thou come, by chance, cruel basilisk of these mountains, to see if in thy presence blood will flow from the wounds of this wretched being thy cruelty has robbed of life; or is it to exult over the cruel work of thy humours that thou art come; or like another pitiless Nero to look down from that height upon the ruin of his Rome in embers; or in thy arrogance to trample on this ill-fated corpse, as the ungrateful daughter trampled on her father Tarquin's? Tell us quickly for what thou art come, or what it is thou wouldst have, for, as I know the thoughts of Chrysostom never failed to obey thee in life, I will make all these who call themselves his friends obey thee, though he be dead."
-No vengo, ¡oh Ambrosio !, a ninguna cosa de las que has dicho -respondió Marcela-, sino a volver por mí misma, y a dar a entender cuán fuera de razón van todos aquellos que de sus penas y de la muerte de Grisóstomo me culpan; y así, ruego a todos los que aquí estáis me estéis atentos, que no será menester mucho tiempo ni gastar muchas palabras para persuadir una verdad a los discretos. » Hízome el cielo, según vosotros decís, hermosa, y de tal manera que, sin ser poderosos a otra cosa, a que me améis os mueve mi hermosura; y, por el amor que me mostráis, decís, y aun queréis, que esté yo obligada a amaros. Yo conozco, con el natural entendimiento que Dios me ha dado, que todo lo hermoso es amable; mas no alcanzo que, por razón de ser amado, esté obligado lo que es amado por hermoso a amar a quien le ama. Y más, que podría acontecer que el amador de lo hermoso fuese feo, y, siendo lo feo digno de ser aborrecido, cae muy mal el decir ' ' Quiérote por hermosa; hasme de amar aunque sea feo ' '. Pero, puesto caso que corran igualmente las hermosuras, no por eso han de correr iguales los deseos, que no todas hermosuras enamoran; que algunas alegran la vista y no rinden la voluntad; que si todas las bellezas enamorasen y rindiesen, sería un andar las voluntades confusas y descaminadas, sin saber en cuál habían de parar; porque, siendo infinitos los sujetos hermosos, infinitos habían de ser los deseos. Y, según yo he oído decir, el verdadero amor no se divide, y ha de ser voluntario, y no forzoso. Siendo esto así, como yo creo que lo es, ¿por qué queréis que rinda mi voluntad por fuerza, obligada no más de que decís que me queréis bien ? Si no, decidme: si como el cielo me hizo hermosa me hiciera fea, ¿fuera justo que me quejara de vosotros porque no me amábades ? Cuanto más, que habéis de considerar que yo no escogí la hermosura que tengo; que, tal cual es, el cielo me la dio de gracia, sin yo pedilla ni escogella. Y, así como la víbora no merece ser culpada por la ponzoña que tiene, puesto que con ella mata, por habérsela dado naturaleza, tampoco yo merezco ser reprehendida por ser hermosa; que la hermosura en la mujer honesta es como el fuego apartado o como la espada aguda, que ni él quema ni ella corta a quien a ellos no se acerca. La honra y las virtudes son adornos del alma, sin las cuales el cuerpo, aunque lo sea, no debe de parecer hermoso. Pues si la honestidad es una de las virtudes que al cuerpo y al alma más adornan y hermosean, ¿por qué la ha de perder la que es amada por hermosa, por corresponder a la intención de aquel que, por sólo su gusto, con todas sus fuerzas e industrias procura que la pierda ? » Yo nací libre, y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos. Los árboles destas montañas son mi compañía, las claras aguas destos arroyos mis espejos; con los árboles y con las aguas comunico mis pensamientos y hermosura. Fuego soy apartado y espada puesta lejos. A los que he enamorado con la vista he desengañado con las palabras. Y si los deseos se sustentan con esperanzas, no habiendo yo dado alguna a Grisóstomo ni a otro alguno, el fin de ninguno dellos bien se puede decir que antes le mató su porfía que mi crueldad. Y si se me hace cargo que eran honestos sus pensamientos, y que por esto estaba obligada a corresponder a ellos, digo que, cuando en ese mismo lugar donde ahora se cava su sepultura me descubrió la bondad de su intención, le dije yo que la mía era vivir en perpetua soledad, y de que sola la tierra gozase el fruto de mi recogimiento y los despojos de mi hermosura; y si él, con todo este desengaño, quiso porfiar contra la esperanza y navegar contra el viento, ¿qué mucho que se anegase en la mitad del golfo de su desatino ? Si yo le entretuviera, fuera falsa; si le contentara, hiciera contra mi mejor intención y prosupuesto. Porfió desengañado, desesperó sin ser aborrecido: ¡mirad ahora si será razón que de su pena se me a mí la culpa ! Quéjese el engañado, desespérese aquel a quien le faltaron las prometidas esperanzas, confíese el que yo llamare, ufánese el que yo admitiere; pero no me llame cruel ni homicida aquel a quien yo no prometo, engaño, llamo ni admito. » El cielo aún hasta ahora no ha querido que yo ame por destino, y el pensar que tengo de amar por elección es escusado. Este general desengaño sirva a cada uno de los que me solicitan de su particular provecho; y entiéndase, de aquí adelante, que si alguno por mí muriere, no muere de celoso ni desdichado, porque quien a nadie quiere, a ninguno debe dar celos; que los desengaños no se han de tomar en cuenta de desdenes. El que me llama fiera y basilisco, déjeme como cosa perjudicial y mala; el que me llama ingrata, no me sirva; el que desconocida, no me conozca; quien cruel, no me siga; que esta fiera, este basilisco, esta ingrata, esta cruel y esta desconocida, ni los buscará, servirá, conocerá ni seguirá en ninguna manera. Que si a Grisóstomo mató su impaciencia y arrojado deseo, ¿por qué se ha de culpar mi honesto proceder y recato ? Si yo conservo mi limpieza con la compañía de los árboles, ¿por qué ha de querer que la pierda el que quiere que la tenga con los hombres ? Yo, como sabéis, tengo riquezas propias y no codicio las ajenas; tengo libre condición y no gusto de sujetarme: ni quiero ni aborrezco a nadie. No engaño a éste ni solicito aquél, ni burlo con uno ni me entretengo con el otro. La conversación honesta de las zagalas destas aldeas y el cuidado de mis cabras me entretiene. Tienen mis deseos por término estas montañas, y si de aquí salen, es a contemplar la hermosura del cielo, pasos con que camina el alma a su morada primera.
"I come not, Ambrosia for any of the purposes thou hast named," replied Marcela, "but to defend myself and to prove how unreasonable are all those who blame me for their sorrow and for Chrysostom's death; and therefore I ask all of you that are here to give me your attention, for will not take much time or many words to bring the truth home to persons of sense. Heaven has made me, so you say, beautiful, and so much so that in spite of yourselves my beauty leads you to love me; and for the love you show me you say, and even urge, that I am bound to love you. By that natural understanding which God has given me I know that everything beautiful attracts love, but I cannot see how, by reason of being loved, that which is loved for its beauty is bound to love that which loves it; besides, it may happen that the lover of that which is beautiful may be ugly, and ugliness being detestable, it is very absurd to say, "I love thee because thou art beautiful, thou must love me though I be ugly." But supposing the beauty equal on both sides, it does not follow that the inclinations must be therefore alike, for it is not every beauty that excites love, some but pleasing the eye without winning the affection; and if every sort of beauty excited love and won the heart, the will would wander vaguely to and fro unable to make choice of any; for as there is an infinity of beautiful objects there must be an infinity of inclinations, and true love, I have heard it said, is indivisible, and must be voluntary and not compelled. If this be so, as I believe it to be, why do you desire me to bend my will by force, for no other reason but that you say you love me? Nay—tell me—had Heaven made me ugly, as it has made me beautiful, could I with justice complain of you for not loving me? Moreover, you must remember that the beauty I possess was no choice of mine, for, be it what it may, Heaven of its bounty gave it me without my asking or choosing it; and as the viper, though it kills with it, does not deserve to be blamed for the poison it carries, as it is a gift of nature, neither do I deserve reproach for being beautiful; for beauty in a modest woman is like fire at a distance or a sharp sword; the one does not burn, the other does not cut, those who do not come too near. Honour and virtue are the ornaments of the mind, without which the body, though it be so, has no right to pass for beautiful; but if modesty is one of the virtues that specially lend a grace and charm to mind and body, why should she who is loved for her beauty part with it to gratify one who for his pleasure alone strives with all his might and energy to rob her of it? I was born free, and that I might live in freedom I chose the solitude of the fields; in the trees of the mountains I find society, the clear waters of the brooks are my mirrors, and to the trees and waters I make known my thoughts and charms. I am a fire afar off, a sword laid aside. Those whom I have inspired with love by letting them see me, I have by words undeceived, and if their longings live on hope—and I have given none to Chrysostom or to any other—it cannot justly be said that the death of any is my doing, for it was rather his own obstinacy than my cruelty that killed him; and if it be made a charge against me that his wishes were honourable, and that therefore I was bound to yield to them, I answer that when on this very spot where now his grave is made he declared to me his purity of purpose, I told him that mine was to live in perpetual solitude, and that the earth alone should enjoy the fruits of my retirement and the spoils of my beauty; and if, after this open avowal, he chose to persist against hope and steer against the wind, what wonder is it that he should sink in the depths of his infatuation? If I had encouraged him, I should be false; if I had gratified him, I should have acted against my own better resolution and purpose. He was persistent in spite of warning, he despaired without being hated. Bethink you now if it be reasonable that his suffering should be laid to my charge. Let him who has been deceived complain, let him give way to despair whose encouraged hopes have proved vain, let him flatter himself whom I shall entice, let him boast whom I shall receive; but let not him call me cruel or homicide to whom I make no promise, upon whom I practise no deception, whom I neither entice nor receive. It has not been so far the will of Heaven that I should love by fate, and to expect me to love by choice is idle. Let this general declaration serve for each of my suitors on his own account, and let it be understood from this time forth that if anyone dies for me it is not of jealousy or misery he dies, for she who loves no one can give no cause for jealousy to any, and candour is not to be confounded with scorn. Let him who calls me wild beast and basilisk, leave me alone as something noxious and evil; let him who calls me ungrateful, withhold his service; who calls me wayward, seek not my acquaintance; who calls me cruel, pursue me not; for this wild beast, this basilisk, this ungrateful, cruel, wayward being has no kind of desire to seek, serve, know, or follow them. If Chrysostom's impatience and violent passion killed him, why should my modest behaviour and circumspection be blamed? If I preserve my purity in the society of the trees, why should he who would have me preserve it among men, seek to rob me of it? I have, as you know, wealth of my own, and I covet not that of others; my taste is for freedom, and I have no relish for constraint; I neither love nor hate anyone; I do not deceive this one or court that, or trifle with one or play with another. The modest converse of the shepherd girls of these hamlets and the care of my goats are my recreations; my desires are bounded by these mountains, and if they ever wander hence it is to contemplate the beauty of the heavens, steps by which the soul travels to its primeval abode."
Y, en diciendo esto, sin querer oír respuesta alguna, volvió las espaldas y se entró por lo más cerrado de un monte que allí cerca estaba, dejando admirados, tanto de su discreción como de su hermosura, a todos los que allí estaban. Y algunos dieron muestras -de aquellos que de la poderosa flecha de los rayos de sus bellos ojos estaban heridos- de quererla seguir, sin aprovecharse del manifiesto desengaño que habían oído. Lo cual visto por don Quijote, pareciéndole que allí venía bien usar de su caballería, socorriendo a las doncellas menesterosas, puesta la mano en el puño de su espada, en altas e inteligibles voces, dijo:
With these words, and not waiting to hear a reply, she turned and passed into the thickest part of a wood that was hard by, leaving all who were there lost in admiration as much of her good sense as of her beauty. Some—those wounded by the irresistible shafts launched by her bright eyes—made as though they would follow her, heedless of the frank declaration they had heard; seeing which, and deeming this a fitting occasion for the exercise of his chivalry in aid of distressed damsels, Don Quixote, laying his hand on the hilt of his sword, exclaimed in a loud and distinct voice:
-Ninguna persona, de cualquier estado y condición que sea, se atreva a seguir a la hermosa Marcela, so pena de caer en la furiosa indignación mía. Ella ha mostrado con claras y suficientes razones la poca o ninguna culpa que ha tenido en la muerte de Grisóstomo, y cuán ajena vive de condescender con los deseos de ninguno de sus amantes, a cuya causa es justo que, en lugar de ser seguida y perseguida, sea honrada y estimada de todos los buenos del mundo, pues muestra que en él ella es sola la que con tan honesta intención vive.
"Let no one, whatever his rank or condition, dare to follow the beautiful Marcela, under pain of incurring my fierce indignation. She has shown by clear and satisfactory arguments that little or no fault is to be found with her for the death of Chrysostom, and also how far she is from yielding to the wishes of any of her lovers, for which reason, instead of being followed and persecuted, she should in justice be honoured and esteemed by all the good people of the world, for she shows that she is the only woman in it that holds to such a virtuous resolution."
O ya que fuese por las amenazas de don Quijote, o porque Ambrosio les dijo que concluyesen con lo que a su buen amigo debían, ninguno de los pastores se movió ni apartó de allí hasta que, acabada la sepultura y abrasados los papeles de Grisóstomo, pusieron su cuerpo en ella, no sin muchas lágrimas de los circunstantes. Cerraron la sepultura con una gruesa peña, en tanto que se acababa una losa que, según Ambrosio dijo, pensaba mandar hacer, con un epitafio que había de decir desta manera:
Whether it was because of the threats of Don Quixote, or because Ambrosio told them to fulfil their duty to their good friend, none of the shepherds moved or stirred from the spot until, having finished the grave and burned Chrysostom's papers, they laid his body in it, not without many tears from those who stood by. They closed the grave with a heavy stone until a slab was ready which Ambrosio said he meant to have prepared, with an epitaph which was to be to this effect:
Yace aquí de un amador el mísero cuerpo helado, que fue pastor de ganado, perdido por desamor. Murió a manos del rigor de una esquiva hermosa ingrata, con quien su imperio dilata la tiranía de su amor.
Beneath the stone before your eyes the body of a lover lies; in life he was a shepherd swain, in death a victim to disdain. Ungrateful, cruel, coy, and fair, was she that drove him to despair, and Love hath made her his ally for spreading wide his tyranny.
Luego esparcieron por cima de la sepultura muchas flores y ramos, y, dando todos el pésame a su amigo Ambrosio, se despidieron dél. Lo mesmo hicieron Vivaldo y su compañero, y don Quijote se despidió de sus huéspedes y de los caminantes, los cuales le rogaron se viniese con ellos a Sevilla, por ser lugar tan acomodado a hallar aventuras, que en cada calle y tras cada esquina se ofrecen más que en otro alguno. Don Quijote les agradeció el aviso y el ánimo que mostraban de hacerle merced, y dijo que por entonces no quería ni debía ir a Sevilla, hasta que hubiese despojado todas aquellas sierras de ladrones malandrines, de quien era fama que todas estaban llenas. Viendo su buena determinación, no quisieron los caminantes importunarle más, sino, tornándose a despedir de nuevo, le dejaron y prosiguieron su camino, en el cual no les faltó de qué tratar, así de la historia de Marcela y Grisóstomo como de las locuras de don Quijote. El cual determinó de ir a buscar a la pastora Marcela y ofrecerle todo lo que él podía en su servicio. Mas no le avino como él pensaba, según se cuenta en el discurso desta verdadera historia, dando aquí fin la segunda parte.
They then strewed upon the grave a profusion of flowers and branches, and all expressing their condolence with his friend ambrosio, took their Vivaldo and his companion did the same; and Don Quixote bade farewell to his hosts and to the travellers, who pressed him to come with them to Seville, as being such a convenient place for finding adventures, for they presented themselves in every street and round every corner oftener than anywhere else. Don Quixote thanked them for their advice and for the disposition they showed to do him a favour, and said that for the present he would not, and must not go to Seville until he had cleared all these mountains of highwaymen and robbers, of whom report said they were full. Seeing his good intention, the travellers were unwilling to press him further, and once more bidding him farewell, they left him and pursued their journey, in the course of which they did not fail to discuss the story of Marcela and Chrysostom as well as the madness of Don Quixote. He, on his part, resolved to go in quest of the shepherdess Marcela, and make offer to her of all the service he could render her; but things did not fall out with him as he expected, according to what is related in the course of this veracious history, of which the Second Part ends here.
Capítulo XV
CHAPTER XV
Donde se cuenta la desgraciada aventura que se topó don Quijote en topar con unos desalmados yangüeses
IN WHICH IS RELATED THE UNFORTUNATE ADVENTURE THAT DON QUIXOTE FELL IN WITH WHEN HE FELL OUT WITH CERTAIN HEARTLESS YANGUESANS
Cuenta el sabio Cide Hamete Benengeli que, así como don Quijote se despidió de sus huéspedes y de todos los que se hallaron al entierro del pastor Grisóstomo, él y su escudero se entraron por el mesmo bosque donde vieron que se había entrado la pastora Marcela; y, habiendo andado más de dos horas por él, buscándola por todas partes sin poder hallarla, vinieron a parar a un prado lleno de fresca yerba, junto del cual corría un arroyo apacible y fresco; tanto, que convidó y forzó a pasar allí las horas de la siesta, que rigurosamente comenzaba ya a entrar. Apeáronse don Quijote y Sancho, y, dejando al jumento y a Rocinante a sus anchuras pacer de la mucha yerba que allí había, dieron saco a las alforjas, y, sin cerimonia alguna, en buena paz y compañía, amo y mozo comieron lo que en ellas hallaron.
The sage Cide Hamete Benengeli relates that as soon as Don Quixote took leave of his hosts and all who had been present at the burial of Chrysostom, he and his squire passed into the same wood which they had seen the shepherdess Marcela enter, and after having wandered for more than two hours in all directions in search of her without finding her, they came to a halt in a glade covered with tender grass, beside which ran a pleasant cool stream that invited and compelled them to pass there the hours of the noontide heat, which by this time was beginning to come on oppressively. Don Quixote and Sancho dismounted, and turning Rocinante and the ass loose to feed on the grass that was there in abundance, they ransacked the alforjas, and without any ceremony very peacefully and sociably master and man made their repast on what they found in them.
No se había curado Sancho de echar sueltas a Rocinante, seguro de que le conocía por tan manso y tan poco rijoso que todas las yeguas de la dehesa de Córdoba no le hicieran tomar mal siniestro. Ordenó, pues, la suerte, y el diablo, que no todas veces duerme, que andaban por aquel valle paciendo una manada de hacas galicianas de unos arrieros gallegos, de los cuales es costumbre sestear con su recua en lugares y sitios de yerba y agua; y aquel donde acertó a hallarse don Quijote era muy a propósito de los gallegos. Sucedió, pues, que a Rocinante le vino en deseo de refocilarse con las señoras facas; y saliendo, así como las olió, de su natural paso y costumbre, sin pedir licencia a su dueño, tomó un trotico algo picadillo y se fue a comunicar su necesidad con ellas. Mas ellas, que, a lo que pareció, debían de tener más gana de pacer que de ál, recibiéronle con las herraduras y con los dientes, de tal manera que, a poco espacio, se le rompieron las cinchas y quedó, sin silla, en pelota. Pero lo que él debió más de sentir fue que, viendo los arrieros la fuerza que a sus yeguas se les hacía, acudieron con estacas, y tantos palos le dieron que le derribaron malparado en el suelo.
Sancho had not thought it worth while to hobble Rocinante, feeling sure, from what he knew of his staidness and freedom from incontinence, that all the mares in the Cordova pastures would not lead him into an impropriety. Chance, however, and the devil, who is not always asleep, so ordained it that feeding in this valley there was a drove of Galician ponies belonging to certain Yanguesan carriers, whose way it is to take their midday rest with their teams in places and spots where grass and water abound; and that where Don Quixote chanced to be suited the Yanguesans' purpose very well. It so happened, then, that Rocinante took a fancy to disport himself with their ladyships the ponies, and abandoning his usual gait and demeanour as he scented them, he, without asking leave of his master, got up a briskish little trot and hastened to make known his wishes to them; they, however, it seemed, preferred their pasture to him, and received him with their heels and teeth to such effect that they soon broke his girths and left him naked without a saddle to cover him; but what must have been worse to him was that the carriers, seeing the violence he was offering to their mares, came running up armed with stakes, and so belaboured him that they brought him sorely battered to the ground.
Ya en esto don Quijote y Sancho, que la paliza de Rocinante habían visto, llegaban ijadeando; y dijo don Quijote a Sancho:
By this time Don Quixote and Sancho, who had witnessed the drubbing of Rocinante, came up panting, and said Don Quixote to Sancho:
-A lo que yo veo, amigo Sancho, éstos no son caballeros, sino gente soez y de baja ralea. Dígolo porque bien me puedes ayudar a tomar la debida venganza del agravio que delante de nuestros ojos se le ha hecho a Rocinante.
"So far as I can see, friend Sancho, these are not knights but base folk of low birth: I mention it because thou canst lawfully aid me in taking due vengeance for the insult offered to Rocinante before our eyes."
-¿Qué diablos de venganza hemos de tomar -respondió Sancho-, si éstos son más de veinte y nosotros no más de dos, y aun, quizá, nosotros sino uno y medio ?
"What the devil vengeance can we take," answered Sancho, "if they are more than twenty, and we no more than two, or, indeed, perhaps not more than one and a half?"
-Yo valgo por ciento -replicó don Quijote. Y, sin hacer más discursos, echó mano a su espada y arremetió a los gallegos, y lo mesmo hizo Sancho Panza, incitado y movido del ejemplo de su amo. Y, a las primeras, dio don Quijote una cuchillada a uno, que le abrió un sayo de cuero de que venía vestido, con gran parte de la espalda. Los gallegos, que se vieron maltratar de aquellos dos hombres solos, siendo ellos tantos, acudieron a sus estacas, y, cogiendo a los dos en medio, comenzaron a menudear sobre ellos con grande ahínco y vehemencia. Verdad es que al segundo toque dieron con Sancho en el suelo, y lo mesmo le avino a don Quijote, sin que le valiese su destreza y buen ánimo; y quiso su ventura que viniese a caer a los pies de Rocinante, que aún no se había levantado; donde se echa de ver la furia con que machacan estacas puestas en manos rústicas y enojadas.
"I count for a hundred," replied Don Quixote, and without more words he drew his sword and attacked the Yanguesans and excited and impelled by the example of his master, Sancho did the same; and to begin with, Don Quixote delivered a slash at one of them that laid open the leather jerkin he wore, together with a great portion of his shoulder. The Yanguesans, seeing themselves assaulted by only two men while they were so many, betook themselves to their stakes, and driving the two into the middle they began to lay on with great zeal and energy; in fact, at the second blow they brought Sancho to the ground, and Don Quixote fared the same way, all his skill and high mettle availing him nothing, and fate willed it that he should fall at the feet of Rocinante, who had not yet risen; whereby it may be seen how furiously stakes can pound in angry boorish hands.
Viendo, pues, los gallegos el mal recado que habían hecho, con la mayor presteza que pudieron, cargaron su recua y siguieron su camino, dejando a los dos aventureros de mala traza y de peor talante. El primero que se resintió fue
Then, seeing the mischief they had done, the Yanguesans with all the haste they could loaded their team and pursued their journey, leaving the two adventurers a sorry sight and in sorrier mood.
Sancho Panza; y, hallándose junto a su señor, con voz enferma y lastimada, dijo: -¡Señor don Quijote ! ¡Ah, señor don Quijote !
Sancho was the first to come to, and finding himself close to his master he called to him in a weak and doleful voice, "Senor Don Quixote, ah, Senor Don Quixote!"
-¿Qué quieres, Sancho hermano? -respondió don Quijote con el mesmo tono afeminado y doliente que Sancho.
"What wouldst thou, brother Sancho?" answered Don Quixote in the same feeble suffering tone as Sancho.
-Querría, si fuese posible -respondió Sancho Panza-, que vuestra merced me diese dos tragos de aquella bebida del feo Blas, si es que la tiene vuestra merced ahí a mano. Quizá será de provecho para los quebrantamientos de huesos como lo es para las feridas.
"I would like, if it were possible," answered Sancho Panza, "your worship to give me a couple of sups of that potion of the fiery Blas, if it be that you have any to hand there; perhaps it will serve for broken bones as well as for wounds."
-Pues, a tenerla yo aquí, desgraciado yo, ¿qué nos faltaba ? -respondió don Quijote-. Mas yo te juro, Sancho Panza, a fe de caballero andante, que antes que pasen dos días, si la fortuna no ordena otra cosa, la tengo de tener en mi poder, o mal me han de andar las manos.
"If I only had it here, wretch that I am, what more should we want?" said Don Quixote; "but I swear to thee, Sancho Panza, on the faith of a knight-errant, ere two days are over, unless fortune orders otherwise, I mean to have it in my possession, or my hand will have lost its cunning."
-Pues, ¿en cuántos le parece a vuestra merced que podremos mover los pies ? -replicó Sancho Panza.
"But in how many does your worship think we shall have the use of our feet?" answered Sancho Panza.
– De mí decir -dijo el molido caballero don Quijote- que no sabré poner término a esos días. Mas yo me tengo la culpa de todo, que no había de poner mano a la espada contra hombres que no fuesen armados caballeros como yo; y así, creo que, en pena de haber pasado las leyes de la caballería, ha permitido el dios de las batallas que se me diese este castigo. Por lo cual, Sancho Panza, conviene que estés advertido en esto que ahora te diré, porque importa mucho a la salud de entrambos; y es que, cuando veas que semejante canalla nos hace algún agravio, no aguardes a que yo ponga mano al espada para ellos, porque no lo haré en ninguna manera, sino pon tú mano a tu espada y castígalos muy a tu sabor; que si en su ayuda y defensa acudieren caballeros, yo te sabré defender y ofendellos con todo mi poder; que ya habrás visto por mil señales y experiencias hasta adónde se estiende el valor de este mi fuerte brazo. Tal quedó de arrogante el pobre señor con el vencimiento del valiente vizcaíno.
"For myself I must say I cannot guess how many," said the battered knight Don Quixote; "but I take all the blame upon myself, for I had no business to put hand to sword against men who where not dubbed knights like myself, and so I believe that in punishment for having transgressed the laws of chivalry the God of battles has permitted this chastisement to be administered to me; for which reason, brother Sancho, it is well thou shouldst receive a hint on the matter which I am now about to mention to thee, for it is of much importance to the welfare of both of us. It is at when thou shalt see rabble of this sort offering us insult thou art not to wait till I draw sword against them, for I shall not do so at all; but do thou draw sword and chastise them to thy heart's content, and if any knights come to their aid and defence I will take care to defend thee and assail them with all my might; and thou hast already seen by a thousand signs and proofs what the might of this strong arm of mine is equal to"—so uplifted had the poor gentleman become through the victory over the stout Biscayan.
Mas no le pareció tan bien a Sancho Panza el aviso de su amo que dejase de responder, diciendo: -Señor, yo soy hombre pacífico, manso, sosegado, y disimilar cualquiera injuria, porque tengo mujer y hijos que sustentar y criar. Así que, séale a vuestra merced también aviso, pues no puede ser mandato, que en ninguna manera pondré mano a la espada, ni contra villano ni contra caballero; y que, desde aquí para delante de Dios, perdono cuantos agravios me han hecho y han de hacer: ora me los haya hecho, o haga o haya de hacer, persona alta o baja, rico o pobre, hidalgo o pechero, sin eceptar estado ni condición alguna.
But Sancho did not so fully approve of his master's admonition as to let it pass without saying in reply, "Senor, I am a man of peace, meek and quiet, and I can put up with any affront because I have a wife and children to support and bring up; so let it be likewise a hint to your worship, as it cannot be a mandate, that on no account will I draw sword either against clown or against knight, and that here before God I forgive the insults that have been offered me, whether they have been, are, or shall be offered me by high or low, rich or poor, noble or commoner, not excepting any rank or condition whatsoever."
Lo cual oído por su amo, le respondió: -Quisiera tener aliento para poder hablar un poco descansado, y que el dolor que tengo en esta costilla se aplacara tanto cuanto, para darte a entender, Panza, en el error en que estás. Ven acá, pecador; si el viento de la fortuna, hasta ahora tan contrario, en nuestro favor se vuelve, llevándonos las velas del deseo para que seguramente y sin contraste alguno tomemos puerto en alguna de las ínsulas que te tengo prometida, ¿qué sería de ti si, ganándola yo, te hiciese señor della ? Pues ¿lo vendrás a imposibilitar por no ser caballero, ni quererlo ser, ni tener valor ni intención de vengar tus injurias y defender tu señorío ? Porque has de saber que en los reinos y provincias nuevamente conquistados nunca están tan quietos los ánimos de sus naturales, ni tan de parte del nuevo señor que no se tengan temor de que han de hacer alguna novedad para alterar de nuevo las cosas, y volver, como dicen, a probar ventura; y así, es menester que el nuevo posesor tenga entendimiento para saberse gobernar, y valor para ofender y defenderse en cualquiera acontecimiento.
To all which his master said in reply, "I wish I had breath enough to speak somewhat easily, and that the pain I feel on this side would abate so as to let me explain to thee, Panza, the mistake thou makest. Come now, sinner, suppose the wind of fortune, hitherto so adverse, should turn in our favour, filling the sails of our desires so that safely and without impediment we put into port in some one of those islands I have promised thee, how would it be with thee if on winning it I made thee lord of it? Why, thou wilt make it well-nigh impossible through not being a knight nor having any desire to be one, nor possessing the courage nor the will to avenge insults or defend thy lordship; for thou must know that in newly conquered kingdoms and provinces the minds of the inhabitants are never so quiet nor so well disposed to the new lord that there is no fear of their making some move to change matters once more, and try, as they say, what chance may do for them; so it is essential that the new possessor should have good sense to enable him to govern, and valour to attack and defend himself, whatever may befall him."
-En este que ahora nos ha acontecido -respondió Sancho-, quisiera yo tener ese entendimiento y ese valor que vuestra merced dice; mas yo le juro, a fe de pobre hombre, que más estoy para bizmas que para pláticas. Mire vuestra merced si se puede levantar, y ayudaremos a Rocinante, aunque no lo merece, porque él fue la causa principal de todo este molimiento. Jamás tal creí de Rocinante, que le tenía por persona casta y tan pacífica como yo. En fin, bien dicen que es menester mucho tiempo para venir a conocer las personas, y que no hay cosa segura en esta vida. ¿Quién dijera que tras de aquellas tan grandes cuchilladas como vuestra merced dio a aquel desdichado caballero andante, había de venir, por la posta y en seguimiento suyo, esta tan grande tempestad de palos que ha descargado sobre nuestras espaldas ? -Aun las tuyas, Sancho -replicó don Quijote-, deben de estar hechas a semejantes nublados; pero las mías, criadas entre sinabafas y holandas, claro está que sentirán más el dolor desta desgracia. Y si no fuese porque imagino..., ¿qué digo imagino ?, muy cierto, que todas estas incomodidades son muy anejas al ejercicio de las armas, aquí me dejaría morir de puro enojo.
"In what has now befallen us," answered Sancho, "I'd have been well pleased to have that good sense and that valour your worship speaks of, but I swear on the faith of a poor man I am more fit for plasters than for arguments. See if your worship can get up, and let us help Rocinante, though he does not deserve it, for he was the main cause of all this thrashing. I never thought it of Rocinante, for I took him to be a virtuous person and as quiet as myself. After all, they say right that it takes a long time to come to know people, and that there is nothing sure in this life. Who would have said that, after such mighty slashes as your worship gave that unlucky knight-errant, there was coming, travelling post and at the very heels of them, such a great storm of sticks as has fallen upon our shoulders?" "And yet thine, Sancho," replied Don Quixote, "ought to be used to such squalls; but mine, reared in soft cloth and fine linen, it is plain they must feel more keenly the pain of this mishap, and if it were not that I imagine—why do I say imagine?—know of a certainty that all these annoyances are very necessary accompaniments of the calling of arms, I would lay me down here to die of pure vexation."
A esto replicó el escudero: -Señor, ya que estas desgracias son de la cosecha de la caballería, dígame vuestra merced si suceden muy a menudo, o si tienen sus tiempos limitados en que acaecen; porque me parece a mí que a dos cosechas quedaremos inútiles para la tercera, si Dios, por su infinita misericordia, no nos socorre.
To this the squire replied, "Senor, as these mishaps are what one reaps of chivalry, tell me if they happen very often, or if they have their own fixed times for coming to pass; because it seems to me that after two harvests we shall be no good for the third, unless God in his infinite mercy helps us."
-Sábete, amigo Sancho -respondió don Quijote-, que la vida de los caballeros andantes está sujeta a mil peligros y desventuras; y, ni más ni menos, está en potencia propincua de ser los caballeros andantes reyes y emperadores, como lo ha mostrado la experiencia en muchos y diversos caballeros, de cuyas historias yo tengo entera noticia. Y pudiérate contar agora, si el dolor me diera lugar, de algunos que, sólo por el valor de su brazo, han subido a los altos grados que he contado; y estos mesmos se vieron antes y después en diversas calamidades y miserias. Porque el valeroso Amadís de Gaula se vio en poder de su mortal enemigo Arcaláus el encantador, de quien se tiene por averiguado que le dio, teniéndole preso, más de docientos azotes con las riendas de su caballo, atado a una coluna de un patio. Y aun hay un autor secreto, y de no poco crédito, que dice que, habiendo cogido al Caballero del Febo con una cierta trampa que se le hundió debajo de los pies, en un cierto castillo, y al caer, se halló en una honda sima debajo de tierra, atado de pies y manos, y allí le echaron una destas que llaman melecinas, de agua de nieve y arena, de lo que llegó muy al cabo; y si no fuera socorrido en aquella gran cuita de un sabio grande amigo suyo, lo pasara muy mal el pobre caballero. Ansí que, bien puedo yo pasar entre tanta buena gente; que mayores afrentas son las que éstos pasaron, que no las que ahora nosotros pasamos. Porque quiero hacerte sabidor, Sancho, que no afrentan las heridas que se dan con los instrumentos que acaso se hallan en las manos; y esto está en la ley del duelo, escrito por palabras expresas: que si el zapatero da a otro con la horma que tiene en la mano, puesto que verdaderamente es de palo, no por eso se dirá que queda apaleado aquel a quien dio con ella. Digo esto porque no pienses que, puesto que quedamos desta pendencia molidos, quedamos afrentados; porque las armas que aquellos hombres traían, con que nos machacaron, no eran otras que sus estacas, y ninguno dellos, a lo que se me acuerda, tenía estoque, espada ni puñal.
"Know, friend Sancho," answered Don Quixote, "that the life of knights-errant is subject to a thousand dangers and reverses, and neither more nor less is it within immediate possibility for knights-errant to become kings and emperors, as experience has shown in the case of many different knights with whose histories I am thoroughly acquainted; and I could tell thee now, if the pain would let me, of some who simply by might of arm have risen to the high stations I have mentioned; and those same, both before and after, experienced divers misfortunes and miseries; for the valiant Amadis of Gaul found himself in the power of his mortal enemy Arcalaus the magician, who, it is positively asserted, holding him captive, gave him more than two hundred lashes with the reins of his horse while tied to one of the pillars of a court; and moreover there is a certain recondite author of no small authority who says that the Knight of Phoebus, being caught in a certain pitfall, which opened under his feet in a certain castle, on falling found himself bound hand and foot in a deep pit underground, where they administered to him one of those things they call clysters, of sand and snow-water, that well-nigh finished him; and if he had not been succoured in that sore extremity by a sage, a great friend of his, it would have gone very hard with the poor knight; so I may well suffer in company with such worthy folk, for greater were the indignities which they had to suffer than those which we suffer. For I would have thee know, Sancho, that wounds caused by any instruments which happen by chance to be in hand inflict no indignity, and this is laid down in the law of the duel in express words: if, for instance, the cobbler strikes another with the last which he has in his hand, though it be in fact a piece of wood, it cannot be said for that reason that he whom he struck with it has been cudgelled. I say this lest thou shouldst imagine that because we have been drubbed in this affray we have therefore suffered any indignity; for the arms those men carried, with which they pounded us, were nothing more than their stakes, and not one of them, so far as I remember, carried rapier, sword, or dagger."
-No me dieron a mí lugar -respondió Sancho- a que mirase en tanto; porque, apenas puse mano a mi tizona, cuando me santiguaron los hombros con sus pinos, de manera que me quitaron la vista de los ojos y la fuerza de los pies, dando conmigo adonde ahora yago, y adonde no me da pena alguna el pensar si fue afrenta o no lo de los estacazos, como me la da el dolor de los golpes, que me han de quedar tan impresos en la memoria como en las espaldas.
"They gave me no time to see that much," answered Sancho, "for hardly had I laid hand on my tizona when they signed the cross on my shoulders with their sticks in such style that they took the sight out of my eyes and the strength out of my feet, stretching me where I now lie, and where thinking of whether all those stake-strokes were an indignity or not gives me no uneasiness, which the pain of the blows does, for they will remain as deeply impressed on my memory as on my shoulders."
-Con todo eso, te hago saber, hermano Panza -replicó don Quijote-, que no hay memoria a quien el tiempo no acabe, ni dolor que muerte no le consuma.
"For all that let me tell thee, brother Panza," said Don Quixote, "that there is no recollection which time does not put an end to, and no pain which death does not remove."
-Pues, ¿qué mayor desdicha puede ser -replicó Panza- de aquella que aguarda al tiempo que la consuma y a la muerte que la acabe ? Si esta nuestra desgracia fuera de aquellas que con un par de bizmas se curan, aun no tan malo; pero voy viendo que no han de bastar todos los emplastos de un hospital para ponerlas en buen término siquiera.
"And what greater misfortune can there be," replied Panza, "than the one that waits for time to put an end to it and death to remove it? If our mishap were one of those that are cured with a couple of plasters, it would not be so bad; but I am beginning to think that all the plasters in a hospital almost won't be enough to put us right."
-Déjate deso y saca fuerzas de flaqueza, Sancho -respondió don Quijote-, que así haré yo, y veamos cómo está Rocinante; que, a lo que me parece, no le ha cabido al pobre la menor parte desta desgracia.
"No more of that: pluck strength out of weakness, Sancho, as I mean to do," returned Don Quixote, "and let us see how Rocinante is, for it seems to me that not the least share of this mishap has fallen to the lot of the poor beast."
-No hay de qué maravillarse deso -respondió Sancho-, siendo él tan buen caballero andante; de lo que yo me maravillo es de que mi jumento haya quedado libre y sin costas donde nosotros salimos sin costillas.
"There is nothing wonderful in that," replied Sancho, "since he is a knight-errant too; what I wonder at is that my beast should have come off scot-free where we come out scotched."
-Siempre deja la ventura una puerta abierta en las desdichas, para dar remedio a ellas -dijo don Quijote-. Dígolo porque esa bestezuela podrá suplir ahora la falta de Rocinante, llevándome a mí desde aquí a algún castillo donde sea curado de mis feridas. Y más, que no tendré a deshonra la tal caballería, porque me acuerdo haber leído que aquel buen viejo Sileno, ayo y pedagogo del alegre dios de la risa, cuando entró en la ciudad de las cien puertas iba, muy a su placer, caballero sobre un muy hermoso asno.
"Fortune always leaves a door open in adversity in order to bring relief to it," said Don Quixote; "I say so because this little beast may now supply the want of Rocinante, carrying me hence to some castle where I may be cured of my wounds. And moreover I shall not hold it any dishonour to be so mounted, for I remember having read how the good old Silenus, the tutor and instructor of the gay god of laughter, when he entered the city of the hundred gates, went very contentedly mounted on a handsome ass."
-Verdad será que él debía de ir caballero, como vuestra merced dice -respondió Sancho-, pero hay grande diferencia del ir caballero al ir atravesado como costal de basura.
"It may be true that he went mounted as your worship says," answered Sancho, "but there is a great difference between going mounted and going slung like a sack of manure."
A lo cual respondió don Quijote: -Las feridas que se reciben en las batallas, antes dan honra que la quitan. Así que, Panza amigo, no me repliques más, sino, como ya te he dicho, levántate lo mejor que pudieres y ponme de la manera que más te agradare encima de tu jumento, y vamos de aquí antes que la noche venga y nos saltee en este despoblado.
To which Don Quixote replied, "Wounds received in battle confer honour instead of taking it away; and so, friend Panza, say no more, but, as I told thee before, get up as well as thou canst and put me on top of thy beast in whatever fashion pleases thee best, and let us go hence ere night come on and surprise us in these wilds."
-Pues yo he oído decir a vuestra merced -dijo Panza- que es muy de caballeros andantes el dormir en los páramos y desiertos lo más del año, y que lo tienen a mucha ventura. –
"And yet I have heard your worship say," observed Panza, "that it is very meet for knights-errant to sleep in wastes and deserts, and that they esteem it very good fortune."
Eso es -dijo don Quijote- cuando no pueden más, o cuando están enamorados; y es tan verdad esto, que ha habido caballero que se ha estado sobre una peña, al sol y a la sombra, y a las inclemencias del cielo, dos años, sin que lo supiese su señora. Y uno déstos fue Amadís, cuando, llamándose Beltenebros, se alojó en la Peña Pobre, ni si ocho años o ocho meses, que no estoy muy bien en la cuenta: basta que él estuvo allí haciendo penitencia, por no qué sinsabor que le hizo la señora Oriana. Pero dejemos ya esto, Sancho, y acaba, antes que suceda otra desgracia al jumento, como a Rocinante. -Aun ahí sería el diablo -dijo Sancho. Y, despidiendo treinta ayes, y sesenta sospiros, y ciento y veinte pésetes y reniegos de quien allí le había traído, se levantó, quedándose agobiado en la mitad del camino, como arco turquesco, sin poder acabar de enderezarse; y con todo este trabajo aparejó su asno, que también había andado algo destraído con la demasiada libertad de aquel día. Levantó luego a Rocinante, el cual, si tuviera lengua con que quejarse, a buen seguro que Sancho ni su amo no le fueran en zaga.
"That is," said Don Quixote, "when they cannot help it, or when they are in love; and so true is this that there have been knights who have remained two years on rocks, in sunshine and shade and all the inclemencies of heaven, without their ladies knowing anything of it; and one of these was Amadis, when, under the name of Beltenebros, he took up his abode on the Pena Pobre for—I know not if it was eight years or eight months, for I am not very sure of the reckoning; at any rate he stayed there doing penance for I know not what pique the Princess Oriana had against him; but no more of this now, Sancho, and make haste before a mishap like Rocinante's befalls the ass." "The very devil would be in it in that case," said Sancho; and letting off thirty "ohs," and sixty sighs, and a hundred and twenty maledictions and execrations on whomsoever it was that had brought him there, he raised himself, stopping half-way bent like a Turkish bow without power to bring himself upright, but with all his pains he saddled his ass, who too had gone astray somewhat, yielding to the excessive licence of the day; he next raised up Rocinante, and as for him, had he possessed a tongue to complain with, most assuredly neither Sancho nor his master would have been behind him.
En resolución, Sancho acomodó a don Quijote sobre el asno y puso de reata a Rocinante; y, llevando al asno de cabestro, se encaminó, poco más a menos, hacia donde le pareció que podía estar el camino real. Y la suerte, que sus cosas de bien en mejor iba guiando, aún no hubo andado una pequeña legua, cuando le deparó el camino, en el cual descubrió una venta que, a pesar suyo y gusto de don Quijote, había de ser castillo. Porfiaba Sancho que era venta, y su amo que no, sino castillo; y tanto duró la porfía, que tuvieron lugar, sin acabarla, de llegar a ella, en la cual Sancho se entró, sin más averiguación, con toda su recua.
To be brief, Sancho fixed Don Quixote on the ass and secured Rocinante with a leading rein, and taking the ass by the halter, he proceeded more or less in the direction in which it seemed to him the high road might be; and, as chance was conducting their affairs for them from good to better, he had not gone a short league when the road came in sight, and on it he perceived an inn, which to his annoyance and to the delight of Don Quixote must needs be a castle. Sancho insisted that it was an inn, and his master that it was not one, but a castle, and the dispute lasted so long that before the point was settled they had time to reach it, and into it Sancho entered with all his team without any further controversy.
Capítulo XVI
CHAPTER XVI
De lo que le sucedió al ingenioso hidalgo en la venta que él imaginaba ser castillo
OF WHAT HAPPENED TO THE INGENIOUS GENTLEMAN IN THE INN WHICH HE TOOK TO BE A CASTLE
El ventero, que vio a don Quijote atravesado en el asno, preguntó a Sancho qué mal traía. Sancho le